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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: UK Live in Tokyo Reunion 2012

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 Tanto a John Wetton como a Bill Bruford se les achacó la idea de formar un super grupo de rock progresivo justo en el momento en que el estilo estaba en su mayor decadencia y vilipendiado a muerte por la crítica. Los años con King Crimson en ambos músicos no les habían dejado buen sabor de boca precisamente, aunque en el caso de Bruford como en un acto de puro sadomasoquismo volvió a los brazos del insoportable Robert Fripp en la reencarnación carmesí ochentera.  Yo mismo me pongo en la piel de un músico que tiene que sufrir el rechazo de un día para otro del estilo que le gusta tocar y entiendo perfectamente que es difícil de gestionar a nivel personal. Los que te alabaron y besaron el culo de repente te dan una patada y te aíslan en el pabellón del desprecio. Sinceramente es difícil entender que en el año 1978 se apostase comercialmente por algo con una perspectiva casi segura de fracaso por mucho de que los integrantes de esta banda estuviesen en lo más alto del imaginario...

Peter Kaukonen – Black Kangaroo (1972)

 Hay discos que parecen grabados con sangre y electricidad, que nacen más de la urgencia que de la planificación. Black Kangaroo es uno de ellos. En las sombras de una escena dominada por colosos, Peter Kaukonen no buscó refugio en la nostalgia ni en la comodidad de los caminos ya trazados. En su lugar, se lanzó a la espesura con una guitarra como brújula y un sonido áspero como única certeza. Este no es un álbum dócil ni predecible. Se siente como un animal salvaje acechando en la maleza, esperando el momento exacto para saltar y atraparte con sus fauces de fuzz y distorsión. Blues, psicodelia, hard rock, todo filtrado por una visión propia, inquietante y cruda.



Pero, ¿qué es exactamente Black Kangaroo? ¿Un aullido perdido en la inmensidad de los 70´s o un tesoro sepultado bajo el peso del tiempo? Solo queda encender la sesión y dejar que el salto nos lleve donde tenga que llevarnos. 

Un álbum que electrifica el ambiente y te carga de pura vibra salvaje. Black Kangaroo es una obra directa, potente y enérgica, como si el espíritu de Hendrix hubiera poseído a Peter Kaukonen para desatar una tormenta de riffs asesinos a tutiplén. Es una ráfaga de heavy psicodelia afilada, tejida con una embriagadora mezcla de ácidos y distorsión. Este álbum es puro frenesí: pesado, lisérgico y con una finura resplandeciente. Kaukonen lleva este vehículo sónico al límite con una ejecución afilada, refinada y eléctrica. Por momentos, suena como un choque entre Captain Beyond y Hendrix (Billy’s Tune), en otros, como una descarga de electric psycho blues desenfrenada (Dynamo Snackbar), y en ocasiones, como una bestia desatada en un ritual de fuego y distorsión (Prisoner). Un álbum de culto en toda regla que hace que la sesión sea una experiencia intensa y a la vez cautivante. Aquí los quiebres son mínimos, la banda sobrelleva la carga con solidez, y la ejecución de la guitarra le da peso y sustancia a todo el viaje.

Mis impresiones son buenas: el álbum cumple su misión. Si bien su performance no lo coloca como una obra maestra, la experiencia que nos brinda es vibrante y, por momentos, delirante. El clímax de la locura psicodélica llega con “Barking DogBlues”, una loquería psico-blues que—estoy seguro—Kaukonen la creó inspirado en Seamus de Pink Floyd. Es la cereza del pastel. Sin duda, Black Kangaroo es una experiencia ideal para una sesión. Si disfrutas álbumes como Electric Ladyland, Captain Beyond o Fresh Cream, este disco tiene todo lo necesario para hacer arder el mundo y luego apagarlo con un abrazo cálido. Pues inicia con un tema incendiario y cierra con un instrumental en línea folk bellísimo (That’s a GoodQuestion). Una obra más que interesante, que oscila entre la intensidad y la melodía, dejando una experiencia gratificante. El humo se disipa, la electricidad se recarga y la noche se acaba. Hasta más vernos.



Lanzamiento y Sello Discográfico: Publicado en 1972 bajo el sello Grunt Records, una subsidiaria de RCA Records fundada por miembros de Jefferson Airplane. ​Diseño de Portada: Creado por Pacific Eye and Ear, con ilustraciones de Bunny Carter.​ Fotografía: A cargo de Jim Marshall, reconocido por sus icónicas imágenes en la escena musical.

Independencia Musical: Peter Kaukonen, hermano menor de Jorma Kaukonen de Jefferson Airplane, utilizó Black Kangaroo como plataforma para establecer su propia identidad musical, alejándose de la sombra de su hermano y explorando un sonido más crudo y eléctrico.​

Colaboraciones Destacadas: El álbum cuenta con la participación de Joey Covington, baterista de Jefferson Airplane, aportando una conexión directa con la escena psicodélica de San Francisco

Sello Grunt Records: Al ser lanzado bajo Grunt Records, el álbum se benefició de la libertad artística que ofrecía este sello, permitiendo a Kaukonen experimentar sin las restricciones típicas de las grandes discográficas.

El Hombre Polilla


Temas
1 Up Or Down 3:47
2  Post Card 5:15
3  What We All Know And Love 4:53
4  Billy's Tune 4:52
5  Barking Dog Blues 4:02
6  Dynamo Snack Bar 3:55
7  Prisoner 4:53
8  That's A Good Question 5:32


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