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Dżem – Absolutely Live (1986)

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 En un principio la banda se iba a denominar "Jam", termino inglés derivado de "jam session", pero justo antes de uno de sus conciertos, la encargada de presentarlos confundió el nombre por el de "Dżem", palabra polaca que fonéticamente se pronuncia parecido a jam. Ryszard Henryk Riedel (voz) nace en  1956 en Chorzów, Polonia. En 1973 se une a   Adam (guitarra) y Benedykt Jan "Beno" (bajo) Otręba y Paweł Berger (teclados) para formar  Dżem. Debutan discográficamente con "Dzień, w którym pękło niebo" (1985), grabación del concierto realizado en en el Anfiteatro de FAMA en Świnoujście. Al año siguiente publican su primer disco en estudio " Cegła. Los problemas con las drogas del vocalista Riedel llevan a la banda a sustituirlo temporalmente por  Tadeusz Nalepa  en la gira del 87. Con este cantante graban "Numero Uno" (1988). El grupo continua editando grabaciones con su cantante original hasta su muerte en 1994 por  una ins...

CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Chicago and Friends - Live At 55 (2024)

 No es muy habitual que yo haga críticas fuera del entorno progresivo pero todos hemos sido adolescentes y llevamos en el recuerdo aquellas músicas que nos hicieron despertar: Rare Earth, Creedence, Hendrix, CSNY, Cream, Traffic, Beatles etc y por supuesto Chicago Transit Authority.



Efectivamente no solo de progresivo vive el hombre y en los tiempos en que la música era realmente música coexistieron otras formas y estilos. Si se hiciese un estudio pormenorizado de lo que realmente a nivel global y gusto musical generalizado sucedió entre 1969 y 1973 no creo que se llegase a una conclusión lógica. Por la extraña razón que sea el nivel de calidad de lo que se escuchaba en las grabaciones de vinilo en la época, incluso en lo comercial y popular, estuvo muy por encima de todo lo que vino después. Naturalmente también hubo cosas malas y terribles pero que la música compleja e imaginativa llegase a estar de moda en ese corto espacio de tiempo y que los humanos hagamos alguna vez las cosas bien es una extraña e irrepetible casualidad. No es lo normal. Una paradoja temporal porque la normativa inevitable fue de acabar andando a dos patas, dar mal, fastidiarlo todo y convertirnos en el desastre que somos. Con lo tranquila que estaba la superficie. Un azar fortuito de la física y la química irrepetible en cualquier otra condición tal como nos dice la ciencia moderna. 

Algo parecido debió pasar para que en 1970 vinilos con música creativa y compleja se vendiesen como churros, aunque luego, por nuestra inevitable condición de ser un desastre, más tarde o temprano cagarla inevitablemente como debe ser y como dios manda. Inexplicable pero así fue. Tuve suerte porque lo viví. A veces tenemos pequeños destellos de lucidez, pero son tan escasos que acaban siendo irrelevantes.

Como aquello era una ilusión momentánea no podía por lógica durar mucho tiempo y la industria discográfica como toda mente sensata sabe acabó en un negocio orientado exclusivamente a la cantidad, pero no a la calidad. Las compañías fonográficas no tienen ni idea ni de arte ni de la calidad de lo que venden. Al final un contable es el que dicta la rentabilidad de un negocio. Están vendiendo kilos de patatas con sonidos dentro y les interesa que haya mucho consumidor de patata. Nada más. Si alguien piensa que en el mundo de la música se va a hacer millonario haciendo cosas de calidad y complejas que se desengañe por completo. Ese big bang creativo de final e inicio de década 60-70 fue una feliz anomalía pronto corregida.

Salvo los fascinantes compositores clásicos norteamericanos del siglo XX y el jazz no he sido precisamente un seguidor del rock USA y salvo excepciones me siento mucho más familiarizado con la música europea. Ahora bien. Hay bandas estadounidenses por las que siempre sentiré un profundo respeto y grato recuerdo con los que nombro porque con ellos empecé a escuchar discos y a comprarlos.

Chicago es de las pocas bandas de los años sesenta que siguen en activo. Solo me gustan sus dobles vinilos del principio y algunos directos impresionantes. Es cierto que la mayor parte de su discografía es música comercial soft pop orientada a la radio y principalmente al AOR, un estilo que detesto pero que previsiblemente goza de un entusiasmo de masas y ventas millonarias incluso hoy día en estos lamentables tiempos regetoneros y urbanos que infectan las redes sociales. Hacia arriba ya hemos tocado techo, pero caer lo más bajo posible parece no tener fin. Nada que no fuese previsible y se viese venir.

Chicago crearon verdaderas obras maestras en sus tres primeros dobles del 69 al 71 incluso el Chicago VII, ya en 1974 también doble, mantenía esa línea de brass section, trio de trompeta, saxo-flauta, trombón de irresistible rock jazz con toques de blues y hard y alguna pincelada de música clásica contemporánea que los hizo tan atractivos y originales. Por sus filas pasó Terry Kath, probablemente unos de los mejores guitarristas de la historia del rock dicho incluso por Jimi Hendrix, que les daba mil vueltas a muchos famosos de la época. Como la mayoría sabéis se voló la tapa de los sesos en 1978 jugando a la ruleta rusa por hacer la gracia. Un lamentable y absurdo accidente a los 31 años. Que prisas tenían por matarse los músicos de la época. Curioso

En 1975 se volvieron un negocio redondo apostando por el AOR y por colocar en la lista de éxitos baladas empalagosas y cursis de la mano de su bajista y cantante Peter Cetera. Mega ventas del estrellato. Ningún disco a partir de entonces sería interesante salvo cuando en directo tocaban material antiguo. 

Tal es el caso de este doble CD y DVD en directo editado en 2024 celebrando los 55 años de su primer trabajo como Chicago Transit Authority. Probablemente otro canto de cisne.

De banda original quedan tan solo Robert Lamm, James Pankow y Lee Loughnane los tres en torno a los 80 años de edad o más, con lo cual ya no queda demasiado recorrido. En esta efemérides encontramos nada menos que a Steve Vai junto a otras luminarias que personalmente no conozco. 

Chicago hacen un extenso recorrido aquí de sus mejores momentos y aunque hay que aclarar que han sido siempre una banda de grandes éxitos comerciales, siempre han mantenido cierto respeto por sus “comienzos” porque volvemos a escuchar “Beginnings”, “Listen” “ Introduction”, “South California Purples”, “Questions 67-68”, “Poem 58”, “25 or 6 to 4” y un buen puñado de buenos momentos editados también en formato de triple vinilo que son un caramelo para coleccionistas.



El terrible dilema al que se enfrentan y se han enfrentado siempre las grandes bandas, es a mantener su continuidad haciendo malabares entre calidad y negocio. Chicago como otros grandes de la época tuvieron que ceder a las presiones de las compañías discográficas y yo entiendo perfectamente de que si estas en esa liga de mega-ventas super famosa y millonaria no tienes otra opción si quieres mantener fama y un elevado nivel de vida, pero es de agradecer que al menos estos músicos sigan tocando lo más interesante de su discografía dentro de esos inicios de jazz-rock-clásica que definieron su estilo. Otros renunciaron a ello, pero estos, en parte, lo han mantenido lo cual es más que respetable.

Alberto Torró



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