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Kunio Kishida – Kunio Kishida Live In Japan Vol. 1 (2012)

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 Nuestro protagonista de hoy es el actual propietario de  la Gibson Les Paul Jr. de 1959 de Duane Allman. Se la compró a  Delaney en 1999. También cuenta en su arsenal guitarrero con la guitarra que Dickey Betts utilizó en Jessica, una Explorer de  Clapton y hasta la correa "Zebo" de Duane. Kunio Kishida nace en Nagoya, Japón, en 1952. A los once años su padre le regala su primera guitarra. En su época de estudiante de secundaria forma The Breakers y luego Behind the Brain. En 1974 funda el grupo de rock sureño Ricefield Blues Band. La banda se mantiene activa hasta 1979. Ese mismo año Kunio viaja por primera vez a Rose Hill en Macon, Georgia, para ver la tumba de Duane Allman. En 1983 sufre un problema en sus cervicales y debe abandonar la música hasta 1998. Durante ese período, en 1988 abre una tienda de guitarras vintage, "Nancy", en su ciudad natal. En el nuevo milenio regresa a la música y en 2002 publica su álbum debut, "Swamp...

LARS FREDRIK FRØISLIE - Gamle Mester (2025/ Karisma)

 Pues ya tenemos aquí el segundo del teclista de los noruegos Wobbler (también en White Willow o Tusmorke). Continuación del tremendo "Fire Fortellinger" (2023).



Frøislie de nuevo en batería y teclados. Muchos y muy vintage, un auténtico museo, nada virtual : Hammond + Leslie, Mellotron M-400, MiniMoog, Chamberlin, Hohner Clavinet, ARP Pro-Soloist, Solina String, Rhodes, Wurlitzer 200..... Nikolai  Haengsle al bajo (Rickenbaker mayormente), y Ketil Einarsen a la flauta travesera.

Ha preferido esta vez acortar temas (pero poco) para más diversidad. Así comienza con "Demring" (5'01) y parece que entremos de golpe en una sesión de Trace, Ekseption o The Nice. Lo clásico aplicado al Hammond como reinado. Todo grandeza y majestuosidad, con una rítmica casi urgente. Destacable bajo y percusión rocosa. Inequívoco sonido norteño recogido de herencia 70s. Colorea la travesera con clase, muy comedida en todo el álbum.  La parte a piano clásico demuestra sobriedad y nobleza mellotrónica de fondo, muy "Six Wives". Un comienzo que entusiasma.

"Jakten På Det Kalydonske Villsvin" (10'09) ya aporta voz, la suya, tan personal, que siempre inspira ritos paganos en un bosque de sombras y fenómenos sobrenaturales. Sinfonismo brumoso y espeso, de innegable conexión Angladard/ All Traps on Earth, que va mutando situaciones anímicas poderosas, épicas  y orgullosamente sinfónicas. Su modo vocal, casi de monje de clausura, ayuda al entorno místico-monacal. La flauta de Einarsen pone exquisitas pinceladas de color ténue, mientras el ritmo aporta músculo al frondoso sonorama teclístico.

Intro casi psych 60s abre "Gamle Mester" (7'17), que pronto se barroquiza en un órgano que los sitúa entre los primeros Purple y Beggar's Opera. El bajo de Haengsle destaca prioritariamente entre pasajes magníficos impregnados de recuerdos a grandes discos progresivos (y raros), de los 70. Un instrumental excelente, lleno de sugerencias,  muy fílmico y que no me extraña que haya titulado la obra.

Imagino que la segunda cara se inicia con "Medusas Flåte" (9'08), como un avatar del presente-futuro de Bo Hansson, la canción toma fuerza con la potencia del Mini-Moog, seguido de un sagrado manto mellotrónico. Algo así como Eela Craig en simbiosis Triumvirat/Museo Rosenbach. Lo sé,  palabras mayores, pero es lo que hay. Es curioso cómo asocio siempre la forma de cantar de Fredrik Frøislie con las formas típicas del gothic rock. Tendrá influencias de ése estilo?  A mí me lo parece....

"De Tre Gratier" (12'27) entra con clavicordio, vetusto teclado que predomina en todo el corte. Viajando contínuamente en el tiempo, del oscuro medievo al Renacimiento, del sympho-prog 70s al actual progresivo expandido. Es un músico que sabe jugar muy bien sus cartas. Posee un muy buen gusto componiendo (sobretodo en las partes instrumentales), y se nota que no trata desesperadamente de agradar al mundo. Va a su rollo. Se agradece. Y éso en éstos días,  es más que loable. Una virtud, diría yo. El hueco dejado por el silencio de Par Lindh, lo cubre él con mucha dignidad. Que no es decir poco. Aquí tenemos la pieza más extensa y llena de cambios, sesudos arreglos y mil sonoridades. Toda la banda trabaja en equipo para el tema. Crean piezas inmensas del mejor prog old style, con una rítmica casi hard/metal, (herencia Renacimiento prog 90s), que imprime fuerza y empuje.

"Skumring" (3'13) firma el final, como una micro-sinfonía digna de una partitura de Robert John Godfrey. Un álbum íntegro,  en todos los sentidos. Destinado a gente que sabe lo que quiere. 



Junto a Ring Van Mobius, los sumos señores del actual Keyboard-prog. El "cuadro de una exposición" de la portada, simboliza a la perfección su contenido. Y no pide bendiciones de nadie. Hace bien.

Altamente recomendado. 

J.J. IGLESIAS




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