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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA. The Enid Lives 2011-2012

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 Live Town Hall Birmingham y Live With The City of Birmingham Symphonic Orchestra Creo recordar haber hablado ya en más de una ocasión de esta singular banda británica completamente diferente a todas otras del llamado rock sinfónico. A The Enid siempre he dicho que le sobra la palabra rock aunque algunas veces han hecho bromas en directo tocando algún cover como diversión o como parte del siempre peculiar humor inglés. No voy a repetir por enésima vez la historia de este grupo, pero sí recomendaros las grabaciones más interesantes en los finales de su existencia que hasta hace poco aun dio sus últimos coletazos. Robert John Godfrey fue diagnosticado con Alzheimer hace ya unos diez años, aunque siguió en activo hasta 2018 celebrando su 70 cumpleaños en una actuación la Union Chapel a modo de despedida. Ya no se nada más de él aunque en 2019 apareció un último álbum de estudio llamado escuetamente “U” y participando en alguna aparición esporádica. Godfrey es uno de los personajes más...

Lars Fredrik Frøislie – Fire Fortellinger (2023/ Karisma)

 Raza invencible la de los músicos. Que en tiempos generadores de miedos y paranoias, de confinamientos y represiones ilegales y absurdas, (hoy ya reconocidas), no solo no se vinieron abajo, sino que les vino estupendamente para crear en total libertad de movimientos y tiempo, liberados de las responsabilidades a que obliga la vida cotidiana. Hasta yo saqué dos discos en el 2020, cosa que no pienso repetir.



El primer álbum del teclista noruego Lard Fredrik Frøislie, "Fire Fortellinger", pudiera muy bien haber sido material para su grupo, Wobbler. Pero ha acabado siendo su debut, al ser compuesto y creado por él mismo en tan odiosos días. Álbum de scandi-prog con denominación de origen,  "old is cool" hasta la médula.  De los que no abundan. Lars se encarga de batería y arsenal analógico  de destrucción masiva : Hammond+Leslie, Mellotron M400, MiniMoog, Chamberlin, Hohner Clavinet, Yamaha CP70, vintage ARPs, Solina String Ensemble, Rhodes, Wurlitzer.....Un museo anti-plug ins. Nada de "sintetistas de salón" , aquí. Le acompaña el salvaje Rickenbaker del bajista Nikolai  Haengsle. No hace falta más. 

Suficientes mimbres para atrapar el escurridizo pokemon de lo genuinamente auténtico. El verdadero espíritu del prog 70s, ya en la sobrada "Rytter av dommedag" (16'56). La voz de Lars es de ésas calmadas, de viejo mago druida ermitaño en un bosque lleno de hadas cabreadas y ninfómanas. La verdadera acepción "gothic rock" debió de ser aplicada a ésta música,  mucho más acorde con lo que representa. Bo Hansson, Rick Wakeman, Pär Lindh, Trace, Wigwam, Camel, Greenslade......muchos recuerdos  cada nota. Eso de oír un Hammond en trotada libre estilo "Fragile", correteando por el verde prado seguido de un Rickenbaker alegre y retozón, nos pone a los progheads más berracos que una porno de Scarlet y Charleze juntas. Aquí hay energía y empuje dramático hercúleo, nada de blandenguerias melancólicas de emo proggers advenedizos y despistados. Para eso trata el tema sobre el Ragnarok, cosa seria para un noruego vikingazo. Eran días apocalípticos,  sí...... O querían que lo fueran.

Lo barroco (curioso que significara "grotesco"!) resplandece en "Et sted under himmelhvelvet" (6'53) de tratamiento medieval, y es que va del Renacimiento en la Arcadia o Florencia. Eso siempre inspira. Clave y Mellotron proponen y una explosión mooger dispone. Espléndida catarata de sensaciones downer, con la apropiada balanza de un Rickenbaker al estilo Lemmy. Que ya es balancear. Sueño húmedo de cualquier aficionado al único legado prog posible. Nada de "retros" ni palabrejas ideadas desde pijísimos altares de lujosas oficinas de marketing. Maravilla barroca con juglaresca voz y ambiental encantamiento. Como si Gryphon o Amazing Blondel llevaran de teclista a un joven Wakeman. Una preciosidad.

Imposible la empalmada mental al escuchar las primeras notas de "Jærtegn" (6'27), en avalancha de arrasadora tecladina majestuosa que haría palidecer de envidia a Woolly Wolstenholme . Coral vikinga y ariete rítmico imparable. Lo medieval  vuelve con el clavinet afinado en dependencias de palacio y bien pertrechado  por la fiel Guardia Moog. Espadas en alto para otra delicia. Termina el festín analógico-del-de-verdad con "Naturens Katedral" (16'36). Avasallante y acorazada armada teclística con tragedia melódica como estandarte en primer plano. Terminan como empezaron. Con toda la grandeza del que no engaña. 



Resalto lo valeroso de sacar un disco artesanal como éste, (en los estudios de Frøislie) en el 2023. Donde ni siquiera los autodenominados supuestos "progresivos", ni saben, ni lo intentan. Esto no admite postureos , hay que nacer con el adn prog en las venas.

Oscar a la mayor autenticidad.

J.J. IGLESIAS




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Comentarios

  1. Saludos desde Ecuador. Gran reseña con sentido fino del humor.

    Por cierto...el link para recibir artículos al correo no funciona.

    Un abrazo
    Un hammond abrazo

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    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario, comprobamos lo del link

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    2. El link de suscripción es el siguiente: https://follow.it/rock-liquias?pub

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