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The Blues Band – Bye Bye Blues - The Blues Band Live (1983)

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 The Venue fue una de las salas de conciertos más famosas del sur de Londres. Inaugurada en 1989, permaneció activa hasta 2020. Nuestros protagonistas de hoy pasaron por su escenario para cerrar una de sus etapas. The Blues Band comenzó su andadura en 1979 de la mano de Paul Jones (vocalista y armonicista) y Tom McGuinness (guitarrista), antiguos miembros de la banda Manfred Mann. Posteriormente se incorporaron el bajista Gary Fletcher, el guitarrista de slide Dave Kelly (quien había tocado con Howlin' Wolf y John Lee Hooker) y el baterista Hughie Flint (John Mayall's Blues Breakers). En 1980 autoeditaron su primer disco, Official Blues Band Bootleg Album. Las ventas de este acetato llamaron la atención de Arista Records, que los fichó y volvió a reeditar el álbum. Sus siguientes lanzamientos, Ready (1980) e Itchy Feet (1981), consolidaron a la banda en el panorama musical. En 1982, Hughie Flint dejó la banda tras la publicación de Brand Loyalty; su puesto fue ocupado por Rob T...

Neuronium – The Visitor (1981 / Auvi)

Cuarto y conceptual álbum para Neuronium en el inicio de década.  Se había ido Albert Giménez y sustituía, todavía a título de invitado, Santi Picó (guitarras). Continuaban Michel Huygen y Carlos Guirao, al frente de sus Oberheims, (dan las gracias a Tom Oberheim), Korgs, Elka String, Roland Vocoder, Godwin String, Yamaha CS-30, Drum machine....... Mientras que José María Ciria aparecía en dos temas a la batería.  Y Miguel Guillamat en otros dos a la voz. Portada y artwork volvían a ser obra del alucinante Tomas C. Gilsanz. Tras los polémicos incidentes con Klaus Schulze, de los que aquí  sólo conocimos la versión de Huygen (todo caso tiene tres versiones, la de un lado, la del otro y la verdad), parece que hicieron amistad con Manuel Gottsching y Ash Ra, pues también aparecen en agradecimientos. Probablemente por aquella inolvidable jam conjunta entre los dos grupos, televisada por ésos días en el Musical Expres de Angel Casas.



Abría el álbum "The Visitor" (4'49) con lánguida y pastoral ambientación.  Acústicas de Carlos Guirao, voz de Miguel Guillamat y frippiana guitarra del gran Santi Picó, sobre mullido colchón de cuerdas, en un poético feel con texto de Dylan Thomas. Oníricos pasajes y olor a ruina medieval. Más sympho-prog que kosmische, la verdad. Sorprende.

"A Strange Affair" (12'47) entra de lleno en la nebulosa kraut de corte tangerinesco. Pero con esa esencia tan Neuronium, plena de elegancia melódica,  majestuosidad y amplitud de vistas inmensas que siempre caracterizaron sus primeros discos como grupo. Tras un enigmático vocoder, cósmica secuenciación y volada "planante" de alto nivel y sofisticación. Tangerine Dream en sinfonía sideral de calado clásico,  con apuntes debusyanos. Introspección electrónica casi litúrgica,  en rara catarsis religiosa hacia alguna perdida deidad de una lejana galaxia. Pasan muchas cosas en ésa aparente densidad cibernética, sensaciones que traspasan la corteza de ésta realidad y nos trasladan a turbo-propulsión a universos inexplorados. Como un majestuoso Froese.

A la vuelta del vinilo, "Rendez-Vous" (5'28) vuelve a contar con las cuerdas doradas de Santi Picó  en un tema de ligereza futurista al estilo de sus amigos Ash Ra. Esa curiosa mezcla de entonces, que hasta pudo sonar en pistas de baile, y que en muchos casos abrazó el funk para lograrlo. Entre el Oldfield y Hillage de ésos días,  andaba la textura. De nuevo escapan del yugo cósmico y flirtean más con el prog. Y otra vez se marcan un temazo espectacular.

Finalizan con la acústica de Guirao como intro de "The light of your Eyes" (13'27), en donde insertan un extracto de "The Visitor", como reprise y leit-motiv del concepto sci-fi del álbum. Fuerte influencia de Vangelis (otro que va a ser buen amigo de la banda), y la deliciosa voz de Miguel Guillamat, perfecta para symphonic rock. Volvemos a percibir más querencia por éste estilo aquí,  en un álbum atípico en Neuronium, (en ocasiones parecen Moody Blues!!). Para la segunda mitad del tema entra un baño burbujeante de espumosa analogía cósmica, masaje secuencial a lo Baumann en conjunción con batería real de Jose Maria Ciria. Acercando posturas al "Cyclone" de Tangerine Dream, (otro álbum más progresivo que electronic). Su desarrollo es inteligente, nada artificioso,  natural y bien compuesto. Terminando en bucólico modo acústico como al principio.



No habrá muchas más joyas de éste calibre en adelante. Aunque salvo "Chromium Echoes" (82) e "Invisible Views" (83). 

Es "The Visitor" un paréntesis progresivo en la historia de Neuronium. Siempre entendido dentro de su contexto habitual electrónico. Se merece un rescate y una atenta escucha.

J.J. IGLESIAS 



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