Entrada destacada

CRONICAS DE LA RESISTENCIA: David Gilmour - Live at the Circus Maximus 2025

Imagen
 Muchas veces en clave de sorna y utilizando la broma fácil algunos decimos que Pink hizo la música más entretenida y original hasta 1972 cuando llegaron al Obscured by Clouds (disco muy agradable por cierto) y que a partir de entonces se convirtieron en una especie filial-multinacional sonora más próxima a campañas publicitarias tipo McDonalds y Coca Cola. De alguna manera el Dark Side fue probablemente el primer vinilo superventas a nivel global de la historia convirtiéndose así en filón absoluto del mainstream como producto de regalo en papel celofán. Un multi-ventas que con cada nuevo disco se exhibía en el stand más llamativo de los grandes centros comerciales. Esto a partir de su lunático disco y en adelante fue un hecho indiscutible Aunque este comentario y la reseña en general estén llenos de sarcasmo lo cierto es que donde estén aquellos More, Ummagumma, Atom Heart Mother y por supuesto el querido y definitivo Meddle, el resto de su discografía ha llegado al final a aburri...

Vanderhoof – A Blur In Time (2002) (Steamhammer / SPV GmbH)

 A Kurdt Vanderhoof se le empezó a conocer en el mundo musical facturando un estilo lejano a su posterior heavy metal, ya que sus primeros pinitos con cierta relevancia fueron militando en las filas de los punk-rockeros The Lewd. Pero sería la banda que fundo en 1983 con Kirk Arrington, Metal Church, la que le llevó a la auténtica repercusión dentro del movimiento metálico. Tras esta agrupación nacerían otras que como puedes imaginar acaban cerrando el periodo con una última creación: el conjunto Vanderhoof. Otra vez con Arrington como compañero de estudio, Kurdt publica en el 97 un disco debut que obtuvo críticas muy alentadoras. Cinco años después, con la lección aprendida y lleno de ganas de sorprender a su público, el proyecto regresa para tomar las riendas de la industria y cabalgar a su antojo –algo que finalmente quedaría cual delicatessen puntual–.



En este álbum de Vanderhoof podrás hallar una extensa lista de influencias y diferentes formas de entender el rock. “30 Thousand Ft.” está en la onda de aquel Ozzy Osbourne ochentas, de aquellas composiciones que le alejaban de su pasado junto a Black Sabbath y empezaban a dar un nuevo color a su carrera. El grupo sigue aquí esas premisas, así mantiene una calmada base melódica que estalla en un estribillo pegadizo, un coro seguido de cerca por el importante trabajo que realizan las teclas de Brian Cokeley. “Electric Love Song” aletea cierto sabor clásico pero, aunque a veces no lo parezca, se acerca mucho a grupos de metal melódico y cuidadas progresiones como Winter Rose o Sharon.



El carácter acústico con sorpresa eléctrica te espera en “High St.”, con un Drew Hart que sabe hacer trabajar a sus cuerdas vocales, consiguiendo con cada pasaje que un sentimiento muy especial le recorra la espina dorsal. Los aspectos progresivos y con ramalazos a Saga o Styx inundan “Un-Changed”, mientras que la balada-medio tiempo con cuerdas de esperanza se esconde tras “Brand New Light”. Así hasta cubrir un tracklist de once canciones, todas llenas de magia, todas rebosando amor por la música original.

por Sergio Guillén Barrantes



¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía











Comentarios

anuncios multiplex