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The Tony Nash Trio – Blue Desert Highway (2005)

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 Siempre que me siento a redactar un artículo me documento plenamente sobre el músico en cuestión, aunque lo conozca en profundidad. En esta ocasión la información que he podido recabar sobre Tony Nash ha sido  escasa. Considero que la grabación que hoy os presento tienen la suficiente calidad como para obviar algunos datos biográficos. Lo que realmente importa es su música. Tony Nash es un músico procedente de California que en 1988 se traslada a Alemania. Junto a  los músicos locales  Harry Brehm (bajo) y  Sascha Schworm (batería) forma The Tony Nash Trio. En 2005 fueron teloneros de Peter Frampton en su gira por Alemania.  "Blue Desert Highway" se grabó  en los estudios alemanes Cosmic, producido por el propio Tony Nash. Como músicos invitados tenemos a   Joerg "P.J." Rinker (batería) y  Frank Stockburger (guitarra, armónica) que intervienen en el tema " Here To Play The Blues". El "setlist" contiene tres versiones y ocho temas propio...

Vanderhoof – A Blur In Time (2002) (Steamhammer / SPV GmbH)

 A Kurdt Vanderhoof se le empezó a conocer en el mundo musical facturando un estilo lejano a su posterior heavy metal, ya que sus primeros pinitos con cierta relevancia fueron militando en las filas de los punk-rockeros The Lewd. Pero sería la banda que fundo en 1983 con Kirk Arrington, Metal Church, la que le llevó a la auténtica repercusión dentro del movimiento metálico. Tras esta agrupación nacerían otras que como puedes imaginar acaban cerrando el periodo con una última creación: el conjunto Vanderhoof. Otra vez con Arrington como compañero de estudio, Kurdt publica en el 97 un disco debut que obtuvo críticas muy alentadoras. Cinco años después, con la lección aprendida y lleno de ganas de sorprender a su público, el proyecto regresa para tomar las riendas de la industria y cabalgar a su antojo –algo que finalmente quedaría cual delicatessen puntual–.



En este álbum de Vanderhoof podrás hallar una extensa lista de influencias y diferentes formas de entender el rock. “30 Thousand Ft.” está en la onda de aquel Ozzy Osbourne ochentas, de aquellas composiciones que le alejaban de su pasado junto a Black Sabbath y empezaban a dar un nuevo color a su carrera. El grupo sigue aquí esas premisas, así mantiene una calmada base melódica que estalla en un estribillo pegadizo, un coro seguido de cerca por el importante trabajo que realizan las teclas de Brian Cokeley. “Electric Love Song” aletea cierto sabor clásico pero, aunque a veces no lo parezca, se acerca mucho a grupos de metal melódico y cuidadas progresiones como Winter Rose o Sharon.



El carácter acústico con sorpresa eléctrica te espera en “High St.”, con un Drew Hart que sabe hacer trabajar a sus cuerdas vocales, consiguiendo con cada pasaje que un sentimiento muy especial le recorra la espina dorsal. Los aspectos progresivos y con ramalazos a Saga o Styx inundan “Un-Changed”, mientras que la balada-medio tiempo con cuerdas de esperanza se esconde tras “Brand New Light”. Así hasta cubrir un tracklist de once canciones, todas llenas de magia, todas rebosando amor por la música original.

por Sergio Guillén Barrantes



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