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BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 50: Jordi Colomer, el pulso elegante de Iceberg y uno de los grandes bateristas olvidados del rock progresivo español.

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 La historia del rock progresivo español no puede comprenderse plenamente sin detenerse en la figura de Jordi Colomer. Aunque su nombre nunca alcanzó la popularidad de otros músicos de su generación, su trabajo con Iceberg constituye una de las aportaciones más refinadas y musicales de la batería progresiva española de los años setenta. Jordi Colomer nació en 1949, en Tarragona, y falleció el 10 de abril de 2025, a los 75 años, en su ciudad natal, tras una larga enfermedad crónica. Su desaparición supuso la pérdida de uno de los bateristas más elegantes, musicales y técnicamente sólidos que ha dado el rock español. Los comienzos Antes de incorporarse a Iceberg, Jordi Colomer ya era un músico profesional. Formó parte de grupos como The Riders y posteriormente trabajó como batería de la banda de acompañamiento de Luis Aguilé, experiencia que le proporcionó una gran disciplina profesional y una extraordinaria capacidad para adaptarse a diferentes estilos. Más tarde coincidió con Max S...

Virgin's Dream – Sophisty (1980/ ELM)

 Virgin's Blue Dream fue una de las primeras kraut bands (nunca acreditadas), en 1968. Un combo de blues psicodélico/proto-prog procedente de Essen, Alemania.  Llegaron a grabar material para un álbum que nunca salió. Probable demo, (su sonido no es muy allá), apareció en cd en el año 2000 como "The X-Tapes".



Nadie de aquella formación quedaba para cuando los ya Virgin's Dream, editaron en 1980 su único prensaje privado. Tampoco el estilo era el mismo en "Sophisty". Ahora componían la banda Martin Engelien  (bajo), Bernd Krämer (guitarra), Peter Walter (batería,  percusión,  teclados, xylophone), Thomas Hufschmidt (teclados) y Ulrich Blomann (saxo tenor). Siendo ayudados por un percusionista invitado. 

Resulta que Virgin's Dream fabricaron uno de los discos jazz rock de orientación prog, más originales y superlativos del kraut 70s. Y de los más desconocidos. Increíble la poca-nula repercusión que tienen en publicaciones especializadas. 

"Hop Sing" (6'27), con un Fender Rhodes a la Joe Sample, una guitarra 'talmente Larry Carlton y un saxo estilo mimético a Tom Scott, nos lleva por paraísos costeros soleados más propios de California. Luego ya van entrando en lo prog. Cambios, estupendos ritmos, sintes y guitarra por encima de la media......En un ambiente de casi sabor mediterráneo-laietano. Inusual, totalmente. Los L. A Express del kraut rock.

Y ésa contagiosa alegría continúa en "Sophisty" (6'13). Con bajo a la Stanley Clarke y batería digna de John Guerin. Y sí,  Krämer está a la altura de un Larry Carlton. Todo aquí es perfecto. El saxo responde con sobrada solvencia, nunca dominando al mástil. Y Hufschmidt juega con el Moog dejando estresado al incauto oyente que intente asimilar todo esto de golpe. Súmese el vibráfono zappero que va a ser marca de la casa.

El nivel no baja un segundo en "Black Eagle Part II" (5'12) - no hay parte 1 -. El momento Passport viene aquí servido, tanto como el de RTF o el posterior Nucleus. Jazz funk de bajo aceitoso y grasiento + lascivo y morboso Rhodes. Agilidad de reflejos percusivos atléticos, a la máxima potencia. Arreglos de composición jeroglífica. 

"Call St. Monica" (4'50) es monster jazz rock de inspiración Soft Machine, Holdsworth-era. Mezclado y agitado con el RTF de Bill Connors. Sobrada sintetizada a granel. Hartazgo de buena música. 

Cara B con "Master of the Moods" (5'24), de dirty  elegancia sax-sex. En una ensalada de condimentos percusivos y detallistas sin límite. Porque además,  éste disco está grabado de maravilla, para ser una producción marca acme.

Imagino que "Mannix" (7'41) va dedicada a la serie policíaca de tv, de aquellos días. Cualquiera de éstos temas pudo servir para ése cometido. La guitarra nos ofrece su mejor versión Jeff Beck jazz rocker. Da pie a una semi-jam excelente, que podría ser un ensayo sublime de la Orquestra Mirasol o Weather Report. Redondea el xylophone a lo Ruth Underwood, ofreciendo una perspectiva altamente personal.

......Que sigue de igual modo en "De Achterlycke Hoefman" (6'09). Puro Frank Zappa con ecos de Canterbury al mogollón. Puede que el tema más brillante, aunque éso sea materia para ser meditada en profundidad. Se sobran a conciencia, los bicharracos éstos. 

El final con "Airborne" (1'50) viene a poner serenidad y belleza desde la calma. Falta hacía. 



No sé si éste disco fue un "Sueño de Virgen" (quedan...?), pero desde luego sí lo es para cualquier seguidor y amante del jazz rock prog 70s.

Sophistyquísimo.

J.J. IGLESIAS


Temas
1. Hop Sing (0:00)
2. Sophisty (6:33)
3. Black Eagle (Part II) (12:52)
4. Call St. Monica (18:09)
5. Master Of The Moods (23:02)
6. Mannix (28:31)
7. De Achterlycke Hoefman (36:17)
8. Airborne (42:30)

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