Entrada destacada

BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 54: Harald Grosskopf: el baterista que hizo respirar a la Escuela de Berlín

Imagen
 Dentro de la inmensa historia del rock progresivo europeo existen músicos cuya influencia resulta desproporcionadamente mayor que su popularidad. Son artistas que no ocuparon portadas de revistas, no llenaron estadios ni se convirtieron en iconos mediáticos, pero cuya aportación cambió silenciosamente la forma de entender la música contemporánea. Uno de esos nombres es Harald Grosskopf. Para muchos aficionados al rock progresivo, su nombre está inevitablemente asociado a la escena berlinesa de los años setenta, a Ash Ra Tempel y a sus colaboraciones con Klaus Schulze. Sin embargo, reducir su carrera a esos proyectos sería simplificar enormemente la trayectoria de uno de los bateristas más personales surgidos en Europa. Harald Grosskopf nació el 23 de octubre de 1949 en Hildesheim, Baja Sajonia (Alemania). Creció en una Alemania todavía marcada por las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, en un contexto social que favorecía la aparición de una nueva generación de artistas de...

ICEBERG - Arc-En-Ciel (1979/ Bocaccio-CFE)

Siempre que llega el verano recurro a éste álbum. Es una visita con un mucho de nostalgia, pero también con gran placer musicófilo. "Arc-En-Ciel" es mi disco favorito de Iceberg. Y eso es mucho decir, lo sé. Fue el quinto y último y lo compré en época estival. Me marcó de por vida. Ése verano no escuchaba otra cosa. Descubrí que la asignación  que me dejaban mis padres para comer, cuando se iban de vacaciones, podía ser reducida a bocadillos. Más pasta para discos. Todo un mundo, se me abrió. 



"El Caminant Nocturn" (8'21) abría con un mágico Rhodes de Josep "Kitflus" Más. Seguido por el expresivo bajo del gran Primi Sancho, (un bajista para mí de lo mejor de aquí). Pero es que eran Iceberg. Por entonces la mejor banda que había en el panorama rockero español. Joaquín "Max" Suñe, siempre trepidante por el mástil. Sin perder ocasión para soltar algún guiño flamenco en su impresionante digitación. Y la técnica incomparable de Jordi Colomer era en la batería un caso aparte. Vaya cuatro fantásticos. 

Se grabó éste álbum en Octubre del 78. Pero siempre me sonó a verano. A perezosa siesta de mediodía. A nostalgia en soledad inducida. A recuerdos entrañables de otros veranos pasados......

Los diálogos guitarra-sintetizador son una pasada en éste tema. En realidad en el estilo de la banda. Fuera de serie. Mientras que el ritmo te lleva a otros planos astrales sin que te des cuenta. No imagino mejor jazz rock mediterráneo que el de Iceberg. En serio.

Colomer se luce a conciencia con sus ritmos parlantes en "Cantics de la Carn" (11'18), rozando los sones brasileños por momentos. Es música que puedes tararear. Y si puedes cantar los solos,  es que está hecha con cuidado extremo. Música que huele a costa y aventura amorosa, efímera pero intensa. Que sugiere y brinda por la vida a cada segundo. Música efusiva y llena de personalidad. Increíblemente bien ejecutada. Perfecta.

"Riu d'agost" (7'41) continúa ese perfume estival. Ahora en acústico y muy cercano a Chick Corea o Al DI Meola. Al mismo nivel.

"Embrujo" (8'14) podría estar en "My Spanish Heart". Cuatro músicos  en compenetración genética extrasensorial sublime. No vas a encontrar nada mejor en éste campo.



Finalmente "Crisálide" (8'30) sigue su marcha triunfal en un álbum sencillamente inmenso. Absolutamente perfecto. Un prodigio que pondría el broche de oro a una carrera histórica. 

Iceberg plantó cara al mundo.

J.J. IGLESIAS 


Temas
1º- El caminant nocturn 00:00
2º- Càntics de la carn 08:24
3º- Riu d'agost 19:44
4º- Embrujo 27:27
5º- Crisàlide 33:46


¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía











Comentarios

anuncios multiplex