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Os Mundi – 43 Minuten (1972)

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 Una entrega sumamente sugestiva, exquisita y con cierto rollo político, Os Mundi ha madurado y su fórmula se torna más ecléctica, su postura se tiñe de progresismo y su vitalidad retumba profundamente. 43 Minuten logra ser camaleónico, muy “zigzagueante” y su perfomance ahora abraza una onda más progresiva, la banda amplía su visión, re-plantea su fórmula y el Krautrock se cuela inmoralmente dentro de un concepto progresivo.  Ahora se puede apreciar un sonido más maduro, “limpio”, cargado de matices, estilos y de cambios de tiempo, la banda “muta” y el álbum se convierte en una obra ecléctica bastante llamativa y con una fuerte personalidad. En verdad es una obra muy potente, intensa y entretenida. Fue uno de los pocos trabajos renombrados y netamente progresivos de la Alemania de los 70’s, lamentablemente la crítica de su tiempo fue un poco severa, pero para muchos esta fue considera como un imprescindible, convirtiéndose así en un álbum de CULTO y básico para cualquier proghead. Mis

OBJECTIVO – Out of darkness (2009)

 Si estás acostumbrado a leer este blog, habrás observado que todas las entradas de discos son setenteras principalmente, y de hecho el objetivo que me marqué cuando lo comencé era eso precisamente, divulgar la colección de vinilos que tengo de esa época, una forma de hacer perdurar en el tiempo, esos volúmenes que tantas horas de felicidad me han dado y continúan dándome. Pero claro, el 2009 como dice aquí dista mucho de lo anterior.....bueno me explico, se trata de una recopilación de singles publicados por esta banda vecina portuguesa entre 1969 y 1972 que es cuando desapareció. Nunca llegaron a sacar un long play, pero sí muchos singles a 45 r.p.m, lo que ha llevado a una pequeña discográfica lusa a reunirlos en un larga duración y ponerlo al público en formato de vinilo, y es que parece que uno de sus propósitos es editar antiguas joyas de rock progresivo olvidadas en su país , solo hay que ver como se denomina el sello: "Portuguese progressive pearls"


Es una prueba más de tantos grupos de progresivo que tuvieron una existencia invisible a los grandes medios, pero que dejaron una huella profunda en mucha gente, gracias a la calidad de su música, que aunque no logró traspasar la barrera que custodia el éxito internacional, demuestran que no solo en las islas británicas se hacía rock progresivo de primera categoría, ni mucho menos, pero esto es como todo, siempre hay unos que triunfan sobre otros y la historia es escrita por el vencedor. Al contrario de lo que sucede normalmente, en este caso, la recopilación de los vinilos de 7 pulgadas empieza por el final, es decir, lo último que se publicó es lo primero en aparecer, siguiendo en sentido contrario hasta cerrar con los singles de debut. En ese escaso periodo de 3 años que duró su existencia, la evolución musical es notoria.

Terminaron realizando un rock progresivo con una bases de blues muy marcadas, temas extensos y con franjas instrumentales de gran factura, generando cadencias en bucle. Lo que es evidente es la ganancia en agresividad, sobre todo con el hammond, que es omnipresente, creando un muro musical sólido creando tensión, recuerda a los clásicos del prog británico incluidos en el saco del progresivo pesado, la guitarra carga en su momento con solos intensos e interesantes con una potencia más solvente. En su primer y posiblemente mejor pieza, que da título a la recopilación se escucha la guitarra acústica rememorando buenos momentos al estilo de Gilmour, en los acordes y forma de atacar las cuerdas. La producción es algo más aparente, aunque en todos los casos es raquítica, el presupuesto no debía ser lo suyo, y los arreglos se puede decir que ni existen.

Cuando vamos retrocediendo en el tiempo, el estilo varía, en una dirección que implica más sencillez y más armonía en las voces, primando en algunos casos sobre la jam instrumental, lo que no ocurre en las postrimerías. Sorprende la diversidad de influencias que tienen en cuenta en su obra. Denota la cantidad de música que consumieron y de la cual sacaron partido. Progresivo y psicodelia despuntan en cortes como "Music", cara B de "Out of darkness", un tema de estilo parecido pero más alegre y con más ritmo, guitarra funky y wah wah abundante, en la que el bajo es el protagonista con una frase retumbante. Seguimos dando pasos hacia atrás y nos topamos en 1971 con Glory, obra más corta con búsqueda de patentes armonías en el sonido , y más lírica, menos contundente por lo tanto y con unas guitarras suaves que recuerdan a MOODY BLUES en plan melódico, con la sorpresa de que en la recta final nos ofrecen un fragmento de gospel!......, quien lo iba a decir. Como lado B encontramos Keep your love alive, otro buen tema de los portugueses, muy curioso por su ritmo simpático que contagia, con estructura soul de fondo, en la que la percusión y el piano son los instrumentos que acompañan a la voz, muy en línea con el optimismo que despierta. Un año antes en 1970 y cerrando la primera cara del Long play, volvemos a sorprendernos con el abanico de posibilidades de esta gente. This is how we say goodbye, podría haber sido una pieza de canción ligera, pop descafeinado, música cálida para arropar la voz suave y sugerente con un órgano repitiendo las notas sencillas de fondo.

Se abre el otro lado con un oscuro The dance of death, que recoge pasajes de auténtica psicodelia del momento, un corte que podría ser en sí mismo de factura conceptual. A place in the sky es el primero de 4 títulos englobados en un mini-lp de 1969, sus inicios donde muestran una tímida vertiente enfocada todavía más al pop que al rock, un sonido muy cercano al desarrollado por la mayoría de bandas de mitad de los 60 en Inglaterra, brevedad, simplicidad en la composición, estribillos y rimas nítidos, At death's door con un acusado sonido beat, donde el bajo está brutal y al atmósfera se torna psicodélica. El corte de estilo beatle I know that, construido con guitarras rítmicas, solos de poca monta y siguiendo la melodía sostenidos sobre el bajo machacante de la época beat. Y poniendo el broche final a esta antología suena Gin blues, pieza que en sus primeros surcos nos traslada al exito de Question and the Mysterians, 96 tears en los registros limpios y sencillos del teclado.



Es de agradecer que si no fuera por el trabajo de pequeños sellos como este, no podríamos seguramente acceder a trabajos o discos de bandas, fuera de los círculos del mundo anglosajón, como es en este caso. Y que decir de los países del antiguo bloque soviético, cuántos de ellos desaparecerían a la misma velocidad con que otros aparecían. Esperemos que alguien siga la estela de estos señores y se vuelquen en la arqueología del rock en sus países natales.

Juan Carlos Rustarazo


Temas
A1 Out Of Darkness
A2 Music
A3 Glory
A4 Keep Your Love Alive
A5 This Is How We Say Goodbye
B1 The Dance Of Death
B2 A Place In The Sky
B3 At Death's Door
B4 I Know That
B5 Gin Blues
B6 The Dance Of Death

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