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BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 50: Jordi Colomer, el pulso elegante de Iceberg y uno de los grandes bateristas olvidados del rock progresivo español.

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 La historia del rock progresivo español no puede comprenderse plenamente sin detenerse en la figura de Jordi Colomer. Aunque su nombre nunca alcanzó la popularidad de otros músicos de su generación, su trabajo con Iceberg constituye una de las aportaciones más refinadas y musicales de la batería progresiva española de los años setenta. Jordi Colomer nació en 1949, en Tarragona, y falleció el 10 de abril de 2025, a los 75 años, en su ciudad natal, tras una larga enfermedad crónica. Su desaparición supuso la pérdida de uno de los bateristas más elegantes, musicales y técnicamente sólidos que ha dado el rock español. Los comienzos Antes de incorporarse a Iceberg, Jordi Colomer ya era un músico profesional. Formó parte de grupos como The Riders y posteriormente trabajó como batería de la banda de acompañamiento de Luis Aguilé, experiencia que le proporcionó una gran disciplina profesional y una extraordinaria capacidad para adaptarse a diferentes estilos. Más tarde coincidió con Max S...

MOURNING KNIGHTS - A World of Dreams (2023/ MK)

 No me atreveré a decir que es su primer álbum, viniendo de los mediados 90. Qué poca info he encontrado acerca de ésta banda de New York. No entiendo cómo no cuidan más ése imprescindible detalle! 



Me da que el núcleo de Mourning Knights son un dúo,  Jason Brower (batería,  voz solista, Mellotron y teclados mil),  y Norm Dodge (guitarras y bajos inmensos). También Nancy Scorcia (guitarra acústica,  voz solista) y Roo Brower (coros).

Me ha llamado la atención  su "A World of Dreams", grabado entre el año pasado y éste. "A Fractured Fairytale" (16'56) comienza como un homenaje floydiano a "The Great Gig in the Sky". Y ya descubrimos una cohesión grupal impresionante. Además de a un guitarrista épico sobresaliente. La voz de Jason es bonita y apta para el neo-prog (aunque dudo que lo sean). En agradables armonías con Nancy. Son expertos en arreglos con capacidad de sorpresa. No algo habitual. Hay aquí elementos Downer preponderantes, (e inhabituales en el neo), que los llevan al british prog 70s. Norm también destaca como un magnífico bajista, en mental comunión de perfeccionismo rítmico con la percusión. Y las voces de ambos cantantes aportan un poso folk rock realmente colorido. Mellotron, string machines y sonido vintage para la omnipresente presencia teclística  en el final. Así se empieza un disco. 

El inesperado tono de "The Great Escape"  (8'43) atrae recuerdos desde It Bites a Kestrel. Distintos. Y eso son buenas noticias. Con un bajo a la Squire y Mello dominante, la maquinaria rítmica se aplica a fondo. Guitarra-Hackett acerca visos no explícitos a Genesis.  Su capacidad instrumental va igualada con su arte en la sorpresa. Esto no se oye todos los días. Clavicordio y otras teclas finalizan con aprobación del Gentil Gigante. Más americana (casi hippie West Coast) se presenta "Return to Earth" (10'30). No muy alejada de aquellos Apocalypse (USA) que tan buen recuerdo dejaron con su único legado, "The Castle". Nuevamente el guitarra se sale, entre David Gilmour y John Lees. Es otro corte fuera de serie.

"Duel in the Sun" (6'42) parece algo de 2066 & Then, Birthcontrol, Virus o Murphy Blend en su comienzo. Hammond + Leslie en contexto hard rock, pero con melodía chico-chica y fogosidad instrumental, donde la guitarra ofrece eufóricas intervenciones. Apoyan con resolución, acústicas  y tensos sintetizadores.

Fin de sesión con "The Harlequin's Carnival" (14'07) en un bombástico despliegue teclístico, con un acompañamiento superlativo. Aquí,  no sé  si por la influencia del título,  parecen hacer los honores al RPI. Con todo lo que de grandioso conlleva.



Un álbum polidimensional en varias facetas prog, con sabores de todo tipo y a cada cual mejor. Indudablemente,  supera la media por mucho.

J.J. IGLESIAS




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