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Big Gilson With Bruce Ewan & The Solid Senders – Live At The Blue Note (2000)

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El rey del blues, B. B. King, tuvo la oportunidad de ver a nuestro protagonista de hoy, Big Gilson, y declaró lo siguiente: " Cuando veo a un joven tocando blues tan bien y tan lejos de Estados Unidos, siento que mi misión en la vida se ha cumplido ". Con estas referencias, merece toda la atención de Rockliquias. Big Gilson (Gilson Szrajbman) nació en 1959 en Río de Janeiro, Brasil. Su vocación blusera le llegó al escuchar a Johnny Winter. Durante algún tiempo estuvo vendiendo revistas para comprarse su primera guitarra, una Giannini con cuerdas de nailon. Le cambió las cuerdas por unas de acero, de tal forma que dobló un poco el mástil y la guitarra adquirió una acción (altura de cuerdas) descabelladamente alta, lo que solo sirvió para endurecer las manos de Gilson. Con 15 años ya lo tenemos aprendiendo a tocar de forma autodidacta. En los 70, en Brasil, el blues era prácticamente inexistente, por lo cual formó varios grupos de rock. Durante su juventud, y tras contraer matr...

MOURNING KNIGHTS - A World of Dreams (2023/ MK)

 No me atreveré a decir que es su primer álbum, viniendo de los mediados 90. Qué poca info he encontrado acerca de ésta banda de New York. No entiendo cómo no cuidan más ése imprescindible detalle! 



Me da que el núcleo de Mourning Knights son un dúo,  Jason Brower (batería,  voz solista, Mellotron y teclados mil),  y Norm Dodge (guitarras y bajos inmensos). También Nancy Scorcia (guitarra acústica,  voz solista) y Roo Brower (coros).

Me ha llamado la atención  su "A World of Dreams", grabado entre el año pasado y éste. "A Fractured Fairytale" (16'56) comienza como un homenaje floydiano a "The Great Gig in the Sky". Y ya descubrimos una cohesión grupal impresionante. Además de a un guitarrista épico sobresaliente. La voz de Jason es bonita y apta para el neo-prog (aunque dudo que lo sean). En agradables armonías con Nancy. Son expertos en arreglos con capacidad de sorpresa. No algo habitual. Hay aquí elementos Downer preponderantes, (e inhabituales en el neo), que los llevan al british prog 70s. Norm también destaca como un magnífico bajista, en mental comunión de perfeccionismo rítmico con la percusión. Y las voces de ambos cantantes aportan un poso folk rock realmente colorido. Mellotron, string machines y sonido vintage para la omnipresente presencia teclística  en el final. Así se empieza un disco. 

El inesperado tono de "The Great Escape"  (8'43) atrae recuerdos desde It Bites a Kestrel. Distintos. Y eso son buenas noticias. Con un bajo a la Squire y Mello dominante, la maquinaria rítmica se aplica a fondo. Guitarra-Hackett acerca visos no explícitos a Genesis.  Su capacidad instrumental va igualada con su arte en la sorpresa. Esto no se oye todos los días. Clavicordio y otras teclas finalizan con aprobación del Gentil Gigante. Más americana (casi hippie West Coast) se presenta "Return to Earth" (10'30). No muy alejada de aquellos Apocalypse (USA) que tan buen recuerdo dejaron con su único legado, "The Castle". Nuevamente el guitarra se sale, entre David Gilmour y John Lees. Es otro corte fuera de serie.

"Duel in the Sun" (6'42) parece algo de 2066 & Then, Birthcontrol, Virus o Murphy Blend en su comienzo. Hammond + Leslie en contexto hard rock, pero con melodía chico-chica y fogosidad instrumental, donde la guitarra ofrece eufóricas intervenciones. Apoyan con resolución, acústicas  y tensos sintetizadores.

Fin de sesión con "The Harlequin's Carnival" (14'07) en un bombástico despliegue teclístico, con un acompañamiento superlativo. Aquí,  no sé  si por la influencia del título,  parecen hacer los honores al RPI. Con todo lo que de grandioso conlleva.



Un álbum polidimensional en varias facetas prog, con sabores de todo tipo y a cada cual mejor. Indudablemente,  supera la media por mucho.

J.J. IGLESIAS




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