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QUATERNA REQUIEM - Quasimodo (1994/ QR)

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 Es sorprendente (y alarmante) cuánto se tiende a olvidar, ignorar, ningunear, la escena progresiva de Sudamérica. Monstruosos combos con masterpieces desorbitadas que todavía esperan ser descubiertas.  Concretamente en Brasil, la conexión estilística con el rock progresivo italiano (RPI), es evidente. En muchos casos, a un mismo nivel de grandiosidad. Blezqi Zatsaz, Kaizen, Trem do Futuro, Verdaguer, Lehmujen, Sagrado, Topos Uranos, III Milenio, Dogma, Bacamarte, Atmosphera, Atomo Permanente, Som Nosso de Cada Día......La lista se hace gozosamente interminable. Creo que había que hacer justicia en Rockliquias y traer hoy a Quaterna Requiem. Banda-dúo  formada en los finales 80. Elisa Wierman (teclados, composición,  producción) y Claudio Dantas (batería,  percusión,  cover art, producción) son la base en éste "Quasimodo". Segundo álbum tras el ya magnífico "Velha  Gravura" (1990). Únicos exponentes junto al grabado en vivo, "Livre" (1999), antes de co...

MOURNING KNIGHTS - A World of Dreams (2023/ MK)

 No me atreveré a decir que es su primer álbum, viniendo de los mediados 90. Qué poca info he encontrado acerca de ésta banda de New York. No entiendo cómo no cuidan más ése imprescindible detalle! 



Me da que el núcleo de Mourning Knights son un dúo,  Jason Brower (batería,  voz solista, Mellotron y teclados mil),  y Norm Dodge (guitarras y bajos inmensos). También Nancy Scorcia (guitarra acústica,  voz solista) y Roo Brower (coros).

Me ha llamado la atención  su "A World of Dreams", grabado entre el año pasado y éste. "A Fractured Fairytale" (16'56) comienza como un homenaje floydiano a "The Great Gig in the Sky". Y ya descubrimos una cohesión grupal impresionante. Además de a un guitarrista épico sobresaliente. La voz de Jason es bonita y apta para el neo-prog (aunque dudo que lo sean). En agradables armonías con Nancy. Son expertos en arreglos con capacidad de sorpresa. No algo habitual. Hay aquí elementos Downer preponderantes, (e inhabituales en el neo), que los llevan al british prog 70s. Norm también destaca como un magnífico bajista, en mental comunión de perfeccionismo rítmico con la percusión. Y las voces de ambos cantantes aportan un poso folk rock realmente colorido. Mellotron, string machines y sonido vintage para la omnipresente presencia teclística  en el final. Así se empieza un disco. 

El inesperado tono de "The Great Escape"  (8'43) atrae recuerdos desde It Bites a Kestrel. Distintos. Y eso son buenas noticias. Con un bajo a la Squire y Mello dominante, la maquinaria rítmica se aplica a fondo. Guitarra-Hackett acerca visos no explícitos a Genesis.  Su capacidad instrumental va igualada con su arte en la sorpresa. Esto no se oye todos los días. Clavicordio y otras teclas finalizan con aprobación del Gentil Gigante. Más americana (casi hippie West Coast) se presenta "Return to Earth" (10'30). No muy alejada de aquellos Apocalypse (USA) que tan buen recuerdo dejaron con su único legado, "The Castle". Nuevamente el guitarra se sale, entre David Gilmour y John Lees. Es otro corte fuera de serie.

"Duel in the Sun" (6'42) parece algo de 2066 & Then, Birthcontrol, Virus o Murphy Blend en su comienzo. Hammond + Leslie en contexto hard rock, pero con melodía chico-chica y fogosidad instrumental, donde la guitarra ofrece eufóricas intervenciones. Apoyan con resolución, acústicas  y tensos sintetizadores.

Fin de sesión con "The Harlequin's Carnival" (14'07) en un bombástico despliegue teclístico, con un acompañamiento superlativo. Aquí,  no sé  si por la influencia del título,  parecen hacer los honores al RPI. Con todo lo que de grandioso conlleva.



Un álbum polidimensional en varias facetas prog, con sabores de todo tipo y a cada cual mejor. Indudablemente,  supera la media por mucho.

J.J. IGLESIAS




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