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CRONICAS DE LA RESISTENCIA: Magenta: Tarot (2026)

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 Es muy curiosa la paradoja del tiempo. Tanto en la música como en el devenir diario que sucede cada vez más rápido, asistimos al proceso del pasar los años y como conforme envejecemos vamos dejando lastre y la cabecita, antaño ingenua o loca, se va adentrando en eso tan difícil de explicar llamado lucidez. Todo drama mental ya no te sirve para nada aunque resulte muy difícil quitártelo de encima y encontrar ese disco, ese libro o esa película cada vez más escasa que tiene algo que decirnos o alegrarnos el día es lo único que ahora nos interesa y si la implacable anhedonia no ha conseguido dejarnos completamente fríos e indiferentes.  Naturalmente todo seguirá como la rueda y el hámster: el ruido, las novedades, tendencias, snobs, músicas y ocurrencias alternativas y la IA y los logaritmos diseñando tu vida moderna o en el más entretenido de los casos exterminándote como predican por ahí. La música actual y las bandas que algunos llaman prog parecen encerradas en una habitació...

Dr. Hook And The Medicine Show - Belly Up! (1973, CBS)

 El invento conocido cual Dr. Hook And The Medicine Show, parido desde la entrañas de la agrupación The Chocolate Papers por Ray Sawyer y Dennis Locorriere, no resultaría la misma bicoca de no ser por la pluma ácida y divertida de Shel Silverstein, un humorista con inesperado talento para componer frases ocurrentes que casasen con el estilo sureño de un combo completado gracias a Billy Francis, Jay David y George Cummings. 



Dr. Hook And The Medicine Show (1971) y Sloppy Seconds (1972), sus dos primeros elepés, son compras obligadas para todo el que quiera adentrarse en el hilarante mundo de estos músicos; sin embargo, Belly Up!, todavía lejano del éxito del tándem antecesor, iguala en ideas y gusto socarrón. El disco se ve trufazo, como es norma en los muchachos del Doctor Garfio, de una entretenida lista de historias que lo mismo enfocan la vida en la carretera para la camarilla de las estrellas musicales (“Roland The Roadie And Gertrude The Groupie”) como la triste gracia de tener los bolsillos vacíos, sólo cargados con la imaginación suficiente como para saborear las delicias de una sopa con regusto a pedernal (“The Wonderful Soup Stone”, jugando con la historia de la famosa fábula). 



El mundo de la prostitución se pincela en “Acapulco Goldie”, abordándolo de lleno para su “Penicillin Penny”. “Monterey Jack” va pasada de revoluciones mientras todos cantan acompañados por una frenética guitarra acústica. “When Lily Was Queen” y “Put A Little Bit On Me” vaticina un rock funky que les poseería en ciertas futuras facetas. Aquí no hay baladones del terruño a la usanza de sus anteriores “Sylvia’s Mother” o “Carry Me, Carrie”, por lo que lo más cercano sería el medio tiempo “You Ain’t Got The Right” o el inicio de “Life Ain’t Easy”. 



En aquel 1973 Francis ya estaba fuera de Dr. Hook y el antiguo quinteto era ahora un sexteto fortalecido por el talento del bajista Jance Garfat y el estilo a la rítmica de Rik Elswit. Seguramente su último gran vinilo, aunque luego conquistasen las listas cinco años después con el álbum Pleasure & Pain.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com




 







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