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LA ESCENA DE CANTERBURY 13: Gong y el cachondeo patafísico.

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 Si existe un personaje particular e inclasificable de la Escena de Canterbury y del rock en particular ese es sin duda el australiano Daevid Allen nacido en 1938 y fallecido en 2015. Hay que decir de este hombre que jamás fue un engreído ni una altiva estrella del rock. Más bien todo lo contrario. Su carácter afable y bromista lo hacía asequible y próximo a todo tipo de personas que se acercaban a él. Siempre de buen humor y buen conversador. Inteligente y buen lector. Eso dice mucho de un músico en sentido positivo y no es fácil encontrarlos. El tipo caía bien o al menos esa es la información que tengo de él. Imagino que habrá opiniones diferentes pero con solo verlo parece un tipo cachondo y agradable. El mundo de la música en general está lleno de seres extraños y peculiares y este fue uno de sus más avanzados y particulares congéneres. Que un tipo se desplace desde Melbourne a Kent siguiendo la estela de los poetas beat tipo Ginsberg, Kerouac y Burroughs, ya daría para una nov...

ANDY PICKFORD - Dystopia (1995 / Centaur)

 La síntesis británica también tiene su historia. Quizá no haya sido tan relevante como la alemana, pero posee su propio peso específico.  Andy Pickford comenzó en esto de enredar con sintetizadores allá por 1979. En los 80 tuvo su trabajado rodaje. Y en los 90 demostró que era un nombre a tener en cuenta, en éste a veces (y sin "a veces"), hermético mundo. Una considerable discografía lo avala, así como numerosas colaboraciones. 



He elegido este "Dystopia" de 1995, porque era la época,  son grabaciones inéditas y corresponden a distintas etapas del músico.  Un entrante ideal para conocer su mundo. Es material que no llegó a entrar en álbumes como "Maelstrom", "Terraformer" o "Replicant", todos de los 90. También rescata algo de arqueología 80s. 

"Cephaloastral" (8'05) demostraba que Pickford es un guardián de la prog-electrónica,  Pero que le gusta innovar y buscar salidas para todo. Con jugosos entramados rítmicos secuenciales pone en marcha un "viaje de cercanías" , que igual absorbe de la Berlín School, que de Giorgio Moroder o Alan Parsons. Similar planteamiento, muy progresivo, encontramos en "Dreifarbig Bomber" (534), en donde tampoco reniega de una sana comercialidad que expone incluso con momentos cantados. Y supera cualquier critica adversa. Muy cinemática se presenta "Angstrom" (6'28), de nuevo con recuerdos del Alan Parsons Project más escénico.  La prog-trónica británica tiene ése fuerte elemento melódico - progresivo en su adn, y Pickford lo sabe y lo pone en práctica con total facilidad.

"The Girl from Planet X" (5'02) lleva un bonito planteamiento orquestal. En "Overlander" (5'14) se expresa con sencillez e ingenio, a la hora de escribir algo tan bueno, y que se amplía a cualquier público. De 1985 procede "May" (3'49), en sinfonismo solista y planeador con trayectoria 70s. También "Sayonara '83" (4'29) pertenece a ése tiempo. Una pintura naif oriental de trazos sencillos pero elocuentes. Con más rodaje se advierte "The Furnace (Anvil Remix)" (7'31), donde se experimenta con ritmos y sincronicidades computerizadas, creando un proceso hipnótico,  descriptivo y magistral. "Sundance" (6'00) es otro astuto exponente de electrónica en clave sinfo de connotaciones Oldfield etapa "Platinum". También de Synergy o Ashra. 



Todo nos lleva a la conclusión  de que Andy Pickford es un sintetista que cuida mucho melodía,  ejecución,  composición y un constante abrir frentes no sólo en círculos elitistas. Me sorprende que el mainstream no lo haya acogido con un gran abrazo. Se lo merecería,  de todas formas.

J.J. IGLESIAS

 









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