Entrada destacada

Vía Láctea – Vía Láctea (1982 / Momia)

Imagen
 Sobre 1980, se ponían en marcha dos proyectos paralelos entre pesos pesados del mexican prog, Carlos Alvarado y Jorge Reyes. El primero fue Chac Mool, de raíz más progresivo-psicodélica. El segundo, vehículo creativo de Alvarado, fue Vía Láctea. Totalmente inmerso e influido por el kosmische germánico. Único álbum,  de estela legendaria, por cuanto era la primera vez que en México se tanteaba ése género (que yo sepa). En realidad la cosa ya venía de más atrás,  con anteriores cintas autoeditadas de forma marginal. Que verían luego la luz en el box-set triple, "Recordings 1977 - 1982". Y culminó en éste álbum de prensaje privado, muy respetado, en el propio sello de Carlos Alvarado, Momia Records. Para su creación,  fue indispensable un buen arsenal electrónico al uso:  Orquestador Crumar, ARP Odyssey, ARP Axxe, Moog MS20, Korg Vocoder, piano preparado, flauta y cintas. Fue grabado en 8 canales ya en 1980. Era lógico esperar un artefacto de esta índole en tierra...

SAMMY HAGAR - Sammy Hagar & Friends (2013, Frontiers Records)

 Esto de los discos pergeñados con amigos puede ser un aliciente, un acicate para el comprador, o un auténtico fiasco, un anzuelo sin carnaza en su punta. Sammy, que no para por casa –que diría alguno–, podría intentar meternos un gol con unas sesiones realizadas casi a vuelapluma tras una fiesta alcohólica en Cabo Wabo. Pero ni hablar del peluquín, no señor; el vocalista ha montado en Sammy Hagar & Friends un disco muy competente, facturado con rigurosa preparación –hecho que no quita para que tenga su chispa y espontaneidad–.

 


Aquí hay tanto piezas compuestas por el propio Hagar como canciones escritas por otros para este álbum; también hallamos sitio para una tercera opción en el listado de cortes: las versiones. Ya sea el “Personal Jesus” de Depeche Mode, el “Ramblin’ Gamblin’ Man” de Bob Seger o el “Margaritaville” original de Jimmy Buffett, en todas Sammy sale del aprieto con elegancia y un gusto incuestionable. Bajo la frase «¡Todo lo que necesitamos es una isla!», casi lema del álbum –y una de las creaciones que lo conforman–, este californiano nos invita al relajo y disfrute de fin de semana por medio de un álbum sin complejos. 



En cuanto a los invitados, a esos amigos que titulan esta obra musical, qué decir; hay aquí reunido todo un “dream team” –aunque cada nombre se tenga que alinear con unos u otros según la canción a ejecutar–: Taj Mahal, Denny Carmassi, Bill Church, Michael Anthony, Neal Schon, Chad Smith, Kid Rock, Joe Satriani, Mickey Hart, Nancy Wilson y sigue, y sigue, y sigue... Vamos, que se nota que el bueno del “red rocker” tiene perfectamente actualizada su agenda de contactos.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 







                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias






Comentarios