Entrada destacada

LA ESCENA DE CANTERBURY 8: Matching Mole - Robert Wyatt

Imagen
 Tras la grabación del volumen four la máquina reblandecida optó por expulsar imagino que de manera poco agradable a su batería y voz Robert Wyatt lo que restó originalidad y lo apartó de la esencia pop bizarra típica del estilo. Los Soft sin Wyatt se convertirían en una cámara frigorífica de jazz-rock intelectualoide como ya os comenté con anterioridad.  El deambular de músicos por esa zona geográfica era la norma habitual y prácticamente se extendió toda la década y la infidelidad incestuosa entre bandas, una constante. Como ya expliqué raro era llegar a grabar más de dos discos en estudio por parte de cada formación de la escena. A veces uno y otras ni siquiera eso. La impresión que siempre he tenido sobre este movimiento surgido en el este de Inglaterra es la falta de seriedad y desdén por parte de todos los músicos implicados. Vivían sobre la marcha y sobre planteamientos de inmediatez del día a día sin preocuparse del mañana. Cuando se es joven es normal “tener pajaritos...

SAMMY HAGAR - Sammy Hagar & Friends (2013, Frontiers Records)

 Esto de los discos pergeñados con amigos puede ser un aliciente, un acicate para el comprador, o un auténtico fiasco, un anzuelo sin carnaza en su punta. Sammy, que no para por casa –que diría alguno–, podría intentar meternos un gol con unas sesiones realizadas casi a vuelapluma tras una fiesta alcohólica en Cabo Wabo. Pero ni hablar del peluquín, no señor; el vocalista ha montado en Sammy Hagar & Friends un disco muy competente, facturado con rigurosa preparación –hecho que no quita para que tenga su chispa y espontaneidad–.

 


Aquí hay tanto piezas compuestas por el propio Hagar como canciones escritas por otros para este álbum; también hallamos sitio para una tercera opción en el listado de cortes: las versiones. Ya sea el “Personal Jesus” de Depeche Mode, el “Ramblin’ Gamblin’ Man” de Bob Seger o el “Margaritaville” original de Jimmy Buffett, en todas Sammy sale del aprieto con elegancia y un gusto incuestionable. Bajo la frase «¡Todo lo que necesitamos es una isla!», casi lema del álbum –y una de las creaciones que lo conforman–, este californiano nos invita al relajo y disfrute de fin de semana por medio de un álbum sin complejos. 



En cuanto a los invitados, a esos amigos que titulan esta obra musical, qué decir; hay aquí reunido todo un “dream team” –aunque cada nombre se tenga que alinear con unos u otros según la canción a ejecutar–: Taj Mahal, Denny Carmassi, Bill Church, Michael Anthony, Neal Schon, Chad Smith, Kid Rock, Joe Satriani, Mickey Hart, Nancy Wilson y sigue, y sigue, y sigue... Vamos, que se nota que el bueno del “red rocker” tiene perfectamente actualizada su agenda de contactos.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 







                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias






Comentarios