Entrada destacada

Loch Ness - Prologue (1991)

Imagen
 No se dejen engañar, Brasil no es solo la tierra de la samba, las mulatas y el fútbol. También tenemos rock and roll, ¡y es suficiente para dejar a los extranjeros sin palabras! Es una pena que, a pesar de producir grandes bandas, carezca de un sólido apoyo, especialmente de los medios de comunicación y la industria discográfica, para darles la visibilidad necesaria para difundir su trabajo y su música. Históricamente, el rock progresivo, por ejemplo, siempre ha sufrido esta difamación por parte de las discográficas y los grandes medios de comunicación, luchando con estructuras precarias en la producción de sus álbumes, una logística peligrosa para viajar de ciudad en ciudad para realizar espectáculos, cuando los tienen, siendo relegados a la condición de banda oscura, olvidada y marginada por quienes deberían brindarles apoyo. Pero todavía hay algunos individuos valientes y desinteresados ​​que difunden las historias de estas bandas, los fanáticos y apreciadores de la buena músic...

SAMMY HAGAR - Sammy Hagar & Friends (2013, Frontiers Records)

 Esto de los discos pergeñados con amigos puede ser un aliciente, un acicate para el comprador, o un auténtico fiasco, un anzuelo sin carnaza en su punta. Sammy, que no para por casa –que diría alguno–, podría intentar meternos un gol con unas sesiones realizadas casi a vuelapluma tras una fiesta alcohólica en Cabo Wabo. Pero ni hablar del peluquín, no señor; el vocalista ha montado en Sammy Hagar & Friends un disco muy competente, facturado con rigurosa preparación –hecho que no quita para que tenga su chispa y espontaneidad–.

 


Aquí hay tanto piezas compuestas por el propio Hagar como canciones escritas por otros para este álbum; también hallamos sitio para una tercera opción en el listado de cortes: las versiones. Ya sea el “Personal Jesus” de Depeche Mode, el “Ramblin’ Gamblin’ Man” de Bob Seger o el “Margaritaville” original de Jimmy Buffett, en todas Sammy sale del aprieto con elegancia y un gusto incuestionable. Bajo la frase «¡Todo lo que necesitamos es una isla!», casi lema del álbum –y una de las creaciones que lo conforman–, este californiano nos invita al relajo y disfrute de fin de semana por medio de un álbum sin complejos. 



En cuanto a los invitados, a esos amigos que titulan esta obra musical, qué decir; hay aquí reunido todo un “dream team” –aunque cada nombre se tenga que alinear con unos u otros según la canción a ejecutar–: Taj Mahal, Denny Carmassi, Bill Church, Michael Anthony, Neal Schon, Chad Smith, Kid Rock, Joe Satriani, Mickey Hart, Nancy Wilson y sigue, y sigue, y sigue... Vamos, que se nota que el bueno del “red rocker” tiene perfectamente actualizada su agenda de contactos.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 







                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias






Comentarios