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Michael de Albuquerque – We May Be Cattle But We've All Got Names (1973 / RCA)

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 Este 2025 ya terminado trajo una de las mejores reediciones que recuerdo. El " First Wind " (1971) de Ricotti & Albuquerque. Por gentileza del sello Think Like A Key, que ya comentamos en estas mismas páginas. Aquel fue un único disco, por el apresurado ingreso de Mike de Albuquerque en los primeros (y mejores), Electric Light Orchestra. Del 72 al 74 estuvo con ellos como bajista y voces. Pero llega 1973 y a nuestro hombre le pica el gusanillo solitario, y se hace una escapada del pelotón.  Llama a su viejo amigo Frank Ricotti (percusiones) y monta un debut sencillamente apabullante. Cuando lo escuché por primera vez, sin créditos,  fue escuchar al guitarra solista y saltar del sillón al instante. "Qué me aspen si ese no es el grandioso Ollie Halsall!", pensé. No me equivocaba,  también aportaba voces. Y no queda ahí la lista de estrellas. BJ Cole (dobro, guitarras), Gerry Conway y Brian Bennet (baterías), Chris Lawrence (bajista de "First Wind"), Gor...

SAMMY HAGAR - Sammy Hagar & Friends (2013, Frontiers Records)

 Esto de los discos pergeñados con amigos puede ser un aliciente, un acicate para el comprador, o un auténtico fiasco, un anzuelo sin carnaza en su punta. Sammy, que no para por casa –que diría alguno–, podría intentar meternos un gol con unas sesiones realizadas casi a vuelapluma tras una fiesta alcohólica en Cabo Wabo. Pero ni hablar del peluquín, no señor; el vocalista ha montado en Sammy Hagar & Friends un disco muy competente, facturado con rigurosa preparación –hecho que no quita para que tenga su chispa y espontaneidad–.

 


Aquí hay tanto piezas compuestas por el propio Hagar como canciones escritas por otros para este álbum; también hallamos sitio para una tercera opción en el listado de cortes: las versiones. Ya sea el “Personal Jesus” de Depeche Mode, el “Ramblin’ Gamblin’ Man” de Bob Seger o el “Margaritaville” original de Jimmy Buffett, en todas Sammy sale del aprieto con elegancia y un gusto incuestionable. Bajo la frase «¡Todo lo que necesitamos es una isla!», casi lema del álbum –y una de las creaciones que lo conforman–, este californiano nos invita al relajo y disfrute de fin de semana por medio de un álbum sin complejos. 



En cuanto a los invitados, a esos amigos que titulan esta obra musical, qué decir; hay aquí reunido todo un “dream team” –aunque cada nombre se tenga que alinear con unos u otros según la canción a ejecutar–: Taj Mahal, Denny Carmassi, Bill Church, Michael Anthony, Neal Schon, Chad Smith, Kid Rock, Joe Satriani, Mickey Hart, Nancy Wilson y sigue, y sigue, y sigue... Vamos, que se nota que el bueno del “red rocker” tiene perfectamente actualizada su agenda de contactos.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 







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