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Big Big Train – English Electric Part One (2012)

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Cuando escuché por primera vez English Electric Part One, supe con certeza que David Longdon era la estrella más brillante del rock progresivo moderno. Su voz, junto con sus composiciones para flauta, elevaron a Big Big Train a un nivel que rara vez alcanzan las bandas contemporáneas, digno de estar a la altura de los grandes maestros de los años 70. Este álbum es un tapiz de composiciones sublimes y líneas estilísticas variadas, siempre lideradas por la inigualable voz de Longdon. Las letras también son sensacionales, enriquecidas por la pasión que David imprime en cada nota, y canciones que parecen creadas con la precisión e inspiración de un artista talentoso que pinta un cuadro vivo. «The First Rebreather» abre el álbum con la misma grandeza que «Dance on a Volcano» o «A Musical Box» aportaron a sus respectivos álbumes clásicos. Desde el principio, Nick D'Virgilio nos deleita con una increíble interpretación de batería. La canción es un viaje a través de cambios dinámicos, dond...

SAMMY HAGAR - Sammy Hagar & Friends (2013, Frontiers Records)

 Esto de los discos pergeñados con amigos puede ser un aliciente, un acicate para el comprador, o un auténtico fiasco, un anzuelo sin carnaza en su punta. Sammy, que no para por casa –que diría alguno–, podría intentar meternos un gol con unas sesiones realizadas casi a vuelapluma tras una fiesta alcohólica en Cabo Wabo. Pero ni hablar del peluquín, no señor; el vocalista ha montado en Sammy Hagar & Friends un disco muy competente, facturado con rigurosa preparación –hecho que no quita para que tenga su chispa y espontaneidad–.

 


Aquí hay tanto piezas compuestas por el propio Hagar como canciones escritas por otros para este álbum; también hallamos sitio para una tercera opción en el listado de cortes: las versiones. Ya sea el “Personal Jesus” de Depeche Mode, el “Ramblin’ Gamblin’ Man” de Bob Seger o el “Margaritaville” original de Jimmy Buffett, en todas Sammy sale del aprieto con elegancia y un gusto incuestionable. Bajo la frase «¡Todo lo que necesitamos es una isla!», casi lema del álbum –y una de las creaciones que lo conforman–, este californiano nos invita al relajo y disfrute de fin de semana por medio de un álbum sin complejos. 



En cuanto a los invitados, a esos amigos que titulan esta obra musical, qué decir; hay aquí reunido todo un “dream team” –aunque cada nombre se tenga que alinear con unos u otros según la canción a ejecutar–: Taj Mahal, Denny Carmassi, Bill Church, Michael Anthony, Neal Schon, Chad Smith, Kid Rock, Joe Satriani, Mickey Hart, Nancy Wilson y sigue, y sigue, y sigue... Vamos, que se nota que el bueno del “red rocker” tiene perfectamente actualizada su agenda de contactos.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 







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