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Cimerion - Vers la Montagne Noire (2021 / Les Productions Herétiques)

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 Hace tiempo que no comentamos algo de Dungeon Synth. Ya saben, el mismo perro con distinto collar. Revisitación bastante fiel al espíritu berlinés,  pero con un halo de "nueva tendencia". Capa de pintura envuelta en disfrazada modernidad. No por ello sin interés.  Desde Quebec, Cimerion es el nombre artístico de Monarque. Así,  a secas. Sintetista oscuro que desde sus húmedas mazmorras promete sólo música hecha con sintetizadores reales, percusiones y grabaciones de campo. De hecho, "Vers la Montagne Noire" fue inicialmente una cassette limitada a 300 copias. Hoy ya en reedición de variado formato. Con total aspecto de épica dark ambient, se presenta "Portail d'Obsidienne" (4'33). Majestuosa alfombra sonora, de perfecta melodía  para una audiencia con el Clan Atreides.  Si algo tiene este subgénero, es estructura cinematográfica definida, entre lo arcano y lo futurista. Algo que la Berlín School ya desempeñaba sin caer en lo explícito del tema, pe...

HOUSE OF LORDS - Precious Metal (2014, Frontiers Records)

 A medio camino entre la épica hard y las batientes alas del rock melódico, House Of Lords seguían en 2014 su camino y continuaban bajo el auspicio de Frontiers Records, como parecía natural atendiendo a sus últimos elepés. Precious Metal alarga ese empeño en dar unas cucharas de uno y otras tantas del otro, a veces en pos del rock duro artístico y casi, casi, casi progresivo, para en el siguiente corte asentarse en un AOR con músculo.

 


Así ya con los dos primeros temas de este disco se descubre con presteza la citada dualidad, pues “Battle” está cargada de cambios en el tempo, de aires que ponen el olor de las progresiones en el ambiente, mientras “I’m Breaking Free” podría haberla grabado el propio James Christian en su elepé Rude Awakening –cierto, sé que suelo citar este álbum al referirme a James, pero es que es una obra obligada, de las de sí o sí–. Y así se pasa de lo más sobrecargado a lo más conciso, incluyendo hasta medios tiempos memorables (“Live Every Day (Like It's the Last)”).

 


Robin Beck, como es norma en esa amantísima pareja que forma con su esposo Christian, está ahí, haciendo segundas voces, coros, lo que haga falta para dar mayor color a las líneas vocales. Es este Precious Metal, a fin de cuentas, un álbum bien hecho pero cuyas piezas no calan todas por igual –algo que, por otro lado, suele pasar con el noventa por ciento de los lanzamientos actuales en larga duración–; eso sí, cuando dan con el gancho idóneo en algunas de ellas, House Of Lords lo clavan.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com


 








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