Entrada destacada

LA ESCENA DE CANTERBURY 16. Las cenizas itinerantes y final

Imagen
 El cambio de década hacia los 80 y en adelante tan solo dejaría a una banda de la escena en los terrenos del rock-pop y esa sería Caravan con sus altibajos y discos bastante mediocres solo para fans (yo incluido). Lo que entendemos por “Sonido Canterbury” de base como una derivación británica del rock progresivo no pasaría de la década de los 70´s. Todas las bandas a excepción del señor Pye Hastings, Geoff Richardson y demás colegas desaparecerían de las formaciones originales para trabajar en diferentes proyectos individuales o bien con otros músicos de la misma línea, pero con una inclinación prácticamente y principalmente basada en el jazz. La excepción synth-pop Sería Dave Stewart y su señora Barbara Gaskin que ya nada quieren saber de complejidades con la excepción de alguna colaboración puntual en la banda de Phil Miller In Cahoots. Phil Miller (1949-2017) fue el guitarrista de la escena por excelencia. Lo podemos encontrar en el culebrón canterburiano en multitud de ocasion...

CAPTAIN CHEESEBEARD - Symphony for Autohorns (2015 / MOTTOW)

Qué puede hacer una banda que ha dedicado su actividad a homenajear al loco maravilloso Frank Zappa? Que viven y respiran su música por todos los poros de sus instrumentos?  Pues crear la suya propia,  pero continuando el homenaje y la admiración eternas. 

Es el caso de los belgas Captain Cheesebeard y su multiformación de diez miembros. Sección rítmica,  percusionista vibrafonista,  dos teclistas,  cantante femenina y sección de viento con saxo, trombón y trompeta.  Todos comandados por su líder Johan De Coninck (guitarras, voz). Desde Bruselas "a Montana", se marcan en 2015 el debut "Symphony for Autohorns". Un espléndido ejercicio de estilo zappero elaborado con amor (de Mother) y pasión hacia el maestro. 

Comienza la fiesta con un acertado consejo moral, "Avoid the Humanoid" (5'49), en una engañosa línea space rock - spoken word a la Gong, que pronto nos lleva a los límites de "Apostrophe" o  "One Size Fits All". La voz masculina recuerda al genio del mostacho, insertando sus líneas clavadamente igual. Aquí hay muchas horas estudiando a Las Madres del Invento. A pesar de su evidencia, los citados Gong también me parecen una influencia. Es un temazo que no hubiera desentonado en un disco clásico de Zappa.

"Righeousness and Wieners" (5'01) es como un tema de Whitesnake, pero pasado por la trituradora estilística,  y vuelve a estar más cerca de los "Camarillos Brillos", que del hard blues de Coverdale. Los vientos están estupendos, el Hammond "progresiviza lo ya progresado", y asistimos a otra regresión al estudio donde se grabó "Over-nite Sensation". 

Un honesto homenaje a "Inca Roads" parece "Symphony for Autohorns" (9'05), con tremenda guitarra "whawhera" y toda la banda irradiando clase. No falta en su sonido marimbas y demás derivados percusivos,  como si Ruth Underwood se hubiera colado en la sesión. El piano eléctrico emula a George Duke, demostrando que Captain Cheesebeard están altamente cualificados para abordar cualquier estilo. Aquí hay un fuerte componente jazz rock, de total base instrumental y finura desmedida en las seis cuerdas.

 "Tash and a Guitar" (5'58) nos devuelve a los más blues-soul, con el mismo cachondeo virtuoso del fumador socarrón añorado. Lleva el sello de aquellos temas en que invitaba a Johnny Guitar Watson. Mientras que "Coma Aroma" (6'24) es del estilo dub sarcástico que inspirara un "The Torture Never Stops". Con voz femenina, órgano y Rhodes ambientando la parodia, mientras rompen la paz el vibrafono + vientos, con el asumido estilo absoluto del maestro. Esto no sólo es muy bueno, es eufórico,  entusiasmante, para regodearse en un pasado glorioso sin nostalgias. Creando nueva-vieja música desde sus mismos parámetros y enseñanzas. Una gozada. 

Otro desmadre es "The Hunt for the Black October" (4'42), que no sé si irá de submarinos, pero el "feel Dirty Love" no se lo quita nadie. La guitarra sigue explotando en climax de notas bien ordenadas. Que esto se esté haciendo hoy día,  habla claramente sobre la valía de Frank Zappa y su contribución a la nueva "música clásica". Sigue el friki-cachondeo en "March of the Fat Vegan Legion" (8'52)......Acaso crees que hubiera dejado en paz a ésa plaga de pequeños dictadores gastronómicos el tío Frankie? Naaaaa. De hecho se lo estaría pasando dpm con todo el panorama mundial lleno de tontería y tontos gobernando. El mundo se ha convertido en un inmenso parque temático de la estupidez. Y Zappa estaría ahora como gorrino en barrizal, (acertada comparación). Menos mal que tenemos al Capitán Barbaqueso......

Finalmente "Bureaucratic Lullaby" (5'14), con una susurrante voz femenina a la Gilly Smith, vuelve a traerme a Gong a la mente. En un atmosférico pero corrosivo tema, que llamándose " la nana burocrática ", ya imaginas a qué sector va dirigido....En definitiva, un sensacional disco que recomiendo de todo corazón,  y que parece que al fin va a tener descendencia en un EP, "Deadwood", recién editado.


Lo que le hace falta a Dweezil Zappa para su aceptación total por la parroquia de su padre, lo han hecho unos colgaos en Bélgica. Hacer material propio de alto nivel y lo suficientemente convincente,  como para obtener el visto bueno del propio Frank. Hasta a él le gustaría,  qué diablos!.....
J.J. IGLESIAS












Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      







que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Comentarios