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BIG DADDY KINSEY - I'AM THE BLUES (1993)

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 Siguiendo el ordinario recorrido que emprendieron la mayoría de los bluesman emergidos del Delta hacia el auspiciado norte, Big Daddy percato que en Indiana la escena del blues no era para nada despreciable. En la misma, tipos como Albert King,John Littlejohn y John Brim animaban el circuito, por lo tanto el viejo deseo de Lester Kinsey se quedo al plantar bandera en Gary. Con una modesta paga como conductor de grúas y una erudición notable en la guitarra slide, comienza a desandar una etapa fructífera a nivel personal, pero que no pudo plasmarla en algún vestigio porque para tal fin había que trasladarse a Chicago y el estar mucho tiempo alejado de su familia ,no lo convencía en absoluto. Entonces, tuvo el reluciente planteamiento de formar una banda emparentada junto a sus hijos, en la que sobresalía el guitarrista Donald, que años mas tarde acompañaría al rey Albert y Bob Marley, en sus respectivas agrupaciones. Este proyecto familiar fue bautizado como "The Kinsey Report...

JEAN GUILLOU - Visions Cosmiques Improvisations dediees a l'equipage d' Apollo 8 (196? / PHILIPS) SERIE PIONEROS

Viniendo absolutamente de la música clásica,  Jean Guillou  (18- 4 - 1930), fue siempre un músico nada ortodoxo, rompedor, teórico musical revolucionario y un aperturista de los que siempre, en cada época,  son necesarios. Organista titular de la iglesia de Saint - Eustache en Paris desde 1963, destacó por sus obras imbuidas de lleno en la improvisación. 


Autor de más de 80 obras, siendo su debut "Fantaisie, Op 1" (1952). Nada habitual lo suyo, en músicos de formación académica clásica. Decía en la muy interesante contraportada de éste disco : "La improvisación es una creación  inmediata, ejecutada sobre un instrumento al filo del pensamiento. Hoy, la grabación permite guardar ese momento a la vez que se crea". También se veía comprometido con el tiempo que le tocó vivir : "Es raro que un creador no viva a la vez que su época y no participe de sus aventuras, descubriendo con entusiasmo su propio tiempo". De ahí que subtitule éste disco como "Improvisaciones dedicadas al equipo del Apolo 8". En confrontación con el músico clásico,  siempre recreando partituras de tiempos pasados. Éste album corresponde a una legendaria serie de Philips titulada "Prospective 21 Siecle". Que disfrutaba de un avanzado art-work para aquellos años 60, y que ya se pueden ver en ferias de coleccionismo a precios muy respetables.  Yo tengo éste y otro de Pierre Henry, pero toda la serie es altamente recomendable.  Guillou extrae del órgano sonoridades increíbles para un aparato de éstas características. Más cercano a la electrónica en su concepción y perspectiva, demuestra un virtuosismo y dominio acústico fuera de lo común. 

Al comienzo de "Leonardo" (6'22) diríase estar escuchando un mellotron con moogs en las partes más  agudas. Hasta que entra la apocalíptica,  (en ésta caso lo es), sonoridad del órgano de tubos. Utilizado de forma absolutamente novedosa y como si de un Hammond se tratara. Música sombría, siniestra y oscura, con predominio de enigmáticos pasajes casi kosmische. 

"Réquiem pour les morts  de l'espace" (6'38) deja poco a la imaginación. Es música elegiaca y de entierro, volviendo al oscurantismo del eterno espacio exterior. No se me ocurre mejor fin que descansar eternamente vagando por los insondables abismos cósmicos, como parte integrante del universo. Más coherente con la (in) existencia, que no acabar archivado en un nicho como un paquete postal, o reducido a lo que cabe en un cenicero. Siento tan macabras reflexiones, pero la música de Guillou no es para un party de Nochevieja,  precisamente.  La tremenda acústica de la Iglesia de Saint - Eustache ayuda a ésa majestuosidad que infunde.

 "Láser" (5'37) es kraut "electrónico" al oído curtido en éstas músicas. Sus efectos son sorprendentes y avanzados para los años 60. Un fascinante viaje sin electricidad de por medio.....el futuro?..."Icare" (3'44) pasaría por el soundtrack de una cinta sci-fi llena de acción y suspense dentro de una nave maldita ("Event Horizon"?...). Estupefacto me deja Guillou con su nivel improvisativo, recordando aquí al mismo Keith Emerson, pues esto parece perfectamente compuesto a priori. 


En la segunda parte o "flipside", que dicen los british, "Nova" (7'14) nos mantiene en la impenetrable negrura espacial, con la enigmática propia de unos Tangerine Dream, y la violenta ruptura modal de unos Anglagard. Os recuerdo que está hecho en los 60, y con el órgano de una iglesia. Así yo también voy a misa.

"Meteorites" (5'05) vuelve a disparar la imaginación del oyente, dentro de una descriptiva y misteriosa música para film imaginario. Guillou juega con nuestras emociones y sabe cómo atenuar un clímax sonoro, (sin caer en recursos fáciles), para hacerlo más extraño que explosivo. "Orbite" (5'45) finaliza con sublime pulso inventivo. La de sonidos nunca escuchados que pueden extraerse de ése grandioso instrumento. Y que Guillou utiliza con pericia maestra para alcanzar el paroxismo sonoro. Abandonado en el cosmos para toda la eternidad. Busca algo más romántico. 

Una obra maestra que acojona los sentidos. Referirse a la música improvisada peyorativamente solo puede ser debido a la ignorancia, o a la envidia. Éste álbum calla bocas.
J.J. IGLESIAS



Temas
A1 Leonardo : [00:00]
A2 Requiem pour les morts de l'espace : [06:31]
A3 Laser : [13:08]
A4 Icare : [18:47]



Temas
B1 Nova : [00:00]
B2 Météorites : [07:14]
B3 Orbite : [12:21]




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