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All Traps On Earth – A Drop Of Light (2018 / AMS)

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Pocas bandas han dejado un legado tan inmenso, con tan poco material de estudio, como Änglagård. Su " Hybris " fue quizá, el mayor responsable del Renacimiento Prog de los 90. Y si no fue el único, fue también "Epilog", su segundo.  Todavía colea esa herencia, por fortuna. Y en 2018 vino directamente  de miembros de la legendaria banda sueca. Johan Brand lo ideó todo. Al Mellotron M400 como protagonista , Moogs, órganos, Fender Rhodes, Clavinet, bajo Rickenbaker,  guitarras, voz, percusión y toda la música escrita, arreglada y producida por él mismo.  Y Thomas Johnson, teclista supremo , también de Änglagård.  Erik Hammarström como espectacular batería.  Y Miranda Brand, hija de Johan, como cantante espectral de etérea voz, como un instrumento decisivo más.  Son invitados más músicos a las flautas, clarinetes, saxos y demás vientos. Además de la injustamente poco reconocida guitarra de Phil Mercy, miembro de los británicos Thieves' Kitchen. Así pues, t...

MAGMA - 1001 Centigrades (1971)

El salto musical con respecto al debut del año anterior es definitivo y aquí comienza realmente el estilo Zeuhl. Si con el anterior álbum Magma estaban a la búsqueda de formas nuevas todavía algo convencionales en el mundo del jazz de vanguardia, con este “Magma 2” sorprenderían a todos con un estilo que no tiene cabida en ninguna banda ni en ningún estilo musical conocido. 


Solo tres largos temas. La épica de 21 mts “Rïah Sahïltaahk” inaugura una música jamás antes oída y podemos decir que bienvenidos al caos organizado y a la maravillosa complicación. Las elaboradísimas voces se basan en repeticiones estructuradas y super complejas con ritmos cruzados y contratiempos imposibles. Parece una orgía wagneriana enloquecida pero completamente adictiva al oído. Y aquí ojo al oyente!...porque puede salir corriendo o quedarte con la boca abierta como fue mi caso. Esto no es para todo el mundo. O lo tomas o lo dejas. Con el Zeuhl hay que acostumbrar al oído y no hay otra manera porque partes prácticamente de cero y si para colmo no has escuchado jazz avanzado o clásica moderna antes, olvídate de París. Quien este familiarizado o sea un experto en Magma sabe de qué estoy hablando. 

En 1001 Centigrades se nota que la banda de Christian Vander estaba en plena ebullición de ideas. No hay que olvidar que además de batería, Vander componía al piano y con su propia voz. Su líder solía decir que los temas eran tocados de diferentes formas y en aquella época improvisaban constantemente. Incluso afirmaba que los ensayos eran las propias actuaciones en directo. Muchos de los futuros clásicos de la banda saldrían de aquellas locas improvisaciones. Los temas maduraban y en su constante elaboración en un espacio de tiempo relativamente corto, podían cambiar completamente de estructura y forma. Como veremos en adelante una pieza podía ser compuesta y preparada en diferentes formatos, se tocaba en directo pero su grabación definitiva podía aparecer una década después o incluso más. Probablemente reformada y enriquecida. La gestación de la música de Magma no tiene épocas ni tiempo, porque no pertenece a ningún estilo ni a ninguna moda. Es un poco una forma de proceder típica de los compositores clásicos: una sinfonía podía ser compuesta y presentada al público muchos años después de su gestación. Esto nos lleva a la conclusión de que la Música de Magma no tiene épocas. Vander orgulloso diría que “es eterna”. 


“Rïah Sahïltaahk” es la primera gran pieza de Zeuhl firmada por Vander y tiene tantos recovecos y pasajes extraños, que una descripción musical al uso, carece de relevancia. El principio de la pieza parece una continuación del primer disco pero conforme avanzas la cosa se complica y las estructuras vocales y rítmicas ya son delirantes. Con Magma hay que escuchar y volver a escuchar. Es difícil retener su música en la cabeza, porque entramos en un mundo inhóspito y por descubrir. La segunda cara del vinilo son dos piezas curiosamente no compuestas por Vander y más cercanas a un free-jazz rock zappero de primeros setentas. “Iss Lanseï Doïa” compuesta por el clarinetista, saxo y flauta Teddy Lasry y “Ki ïahl ö Lïahk” del pianista François Cahen. Todas estas composiciones serían tocadas de mil maneras diferentes en directo.

 Afortunadamente Magma no calca las piezas y la energía y el momento siempre están presentes en sus actuaciones. No interpretan su música, la viven desde dentro y eso forma una comunicación con el oyente como un ente único. En realidad, estamos ante un progresivo experimental de primer orden tremendamente arriesgado pero para nada aburrido o tedioso, que exige del oyente una dedicación absoluta. Que esto se crease en Francia tiene mucho de significativo, país donde históricamente se han gestado todas las innovaciones, ya sean avances sociales, políticos, artísticos y filosóficos. Así que adelante y sin miedo a lo desconocido.
Alberto Torró


Temas

A Rïah Sahïltaahk 21:51
B1 "Iss" Lanseï Doïa 11:46
B2 Ki Ïahl Ö Lïahk 8:20






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Comentarios

  1. Gracias por presentar y describir discos así, pues es por eso que en esta página he descubierto autenticas maravillas que la mercadotecnia y la flojera mental de estos tiempos esta dejando a un lado. ;-{D

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  2. Gracias a ti, Space Lord, que Galactus mantenga tu clarividencia igual de activa. Un cósmico saludo.

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