El rey del blues, B. B. King, tuvo la oportunidad de ver a nuestro protagonista de hoy, Big Gilson, y declaró lo siguiente: " Cuando veo a un joven tocando blues tan bien y tan lejos de Estados Unidos, siento que mi misión en la vida se ha cumplido ". Con estas referencias, merece toda la atención de Rockliquias. Big Gilson (Gilson Szrajbman) nació en 1959 en Río de Janeiro, Brasil. Su vocación blusera le llegó al escuchar a Johnny Winter. Durante algún tiempo estuvo vendiendo revistas para comprarse su primera guitarra, una Giannini con cuerdas de nailon. Le cambió las cuerdas por unas de acero, de tal forma que dobló un poco el mástil y la guitarra adquirió una acción (altura de cuerdas) descabelladamente alta, lo que solo sirvió para endurecer las manos de Gilson. Con 15 años ya lo tenemos aprendiendo a tocar de forma autodidacta. En los 70, en Brasil, el blues era prácticamente inexistente, por lo cual formó varios grupos de rock. Durante su juventud, y tras contraer matr...
A mi juicio Solution fueron junto con Supersister, Focus y Finch una de las mejores bandas holandesas de los setentas y probablemente para nosotros la menos conocida.
Fundados en 1970 por el saxofonista Tom Barlage, el pianista Willem Ennes y el batería Hans Waterman principalmente, comienzan su andadura por los círculos más progres de Amsterdam. Estos jóvenes músicos venían todos ellos del mundo del jazz empapados de la música de John Coltrane y muy interesados tanto en Frank Zappa como en Soft Machine. Paradójicamente sus inicios y las idas y venidas de otros músicos los puso en la tesitura de realizar canciones destinadas al rock o meterse de lleno en el jazz. Ganó lo último al menos en sus primeros discos hasta que la cosa empezó a degenerar en los 80´s (para variar). En 1971 se les unió el bajista Peter Van Der Sande y con un pequeño sello local grabaron su primer auto-titulado trabajo “Solution”
Este primer LP es un trabajo agradable de principio a fin aunque con algunas lagunas poco definidas y desde los vericuetos del primer track “Koan” nos sumergimos en un original Canterbury-style a la holandesa con un órgano a todos familiar y una flauta que llevan todo el tema en un agradable tempo muy propicio a las formas de la improvisación por su libre estructura.
Tras un brevísimo corte pianístico “preview” la siguiente “Phases” comienza muy a lo Floyd primario con un lejano y misterioso órgano que parece no tener fin y muy próximo a las puertas de la psicodelia con una flauta que se va abriendo camino. Si exceptuamos la voz demasiado estandarizada hacia el rock casposo setentero, recuerda también a esos “limbos” caravaneros de sus dos primeros discos o al primer trabajo de Egg. La voz algo broncas, no pega mucho con el estilo, pero el teclista se las arregla para hermanarse con los keyboards made in Kent y la pieza mantiene el encanto.
“Trane Steps” comienza de manera similar a la anterior y Floyd sigue en nuestra memoria por ese sonido perezoso y lento, hasta que el bajo y el órgano se instalan en esa “académica monotonía” que parece esperar algo que no llega. Por fin el saxo hace su entrada a la Coltrane y empezamos a desperezarnos en unas líneas puramente jazz. Ya me había asustado por la abulia inicial pero mereció la pena la espera.
El Canterbury primario está por todos sitios aunque no saltemos del asiento en ningún momento. Se cierra el asunto con “Circus Circunstance” que está basado en una pieza del compositor francés de principio de siglo XX Jacques Ibert pero llevado al hard prog primario y a la fusión jazz machinera en una curiosa mezcla. Quizá la mejor pieza del disco. La próxima semana continuamos.
Alberto Torró
Temas
1. Koan (0:00)
2. Preview (7:50)
3. Phases (8:50)
4. Trane Steps (21:10)
5. Circus Circumstances (31:30)
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