Entrada destacada

SNAKE EYE - The Journey (2024/ Sommor-Guerssen)

Imagen
 Se publica por éstos días el álbum inédito de Snake Eye, gentileza de Guerssen. Banda británica anteriormente conocida como Red Dirt y con un disco único y megapasta en su haber. Rock blues arisco lo de Red Dirt, para nada mala banda ni álbum. Sólo que siempre me parecieron sobrevalorados, más por su rareza y valor monetario que por su música. En su rollo, los hubo mejores. Nunca me quitaron el sueño. Es su siguiente paso, Snake Eye, el que sí me lo quita. Cambio drástico de estilo dentro de un progresivo hard de dobles guitarras, sencillamente espléndido.  Dave Ritchie (voz, guitarra solista), Ron Hales (guitarra solista), Ken Giles (bajo) y Steve Jackson  (batería), - en un par de temas lo fue Gary Boroughs-, se marcaron el perfecto álbum imposible. Porque no salió.  Se grabó entre el 70 y el 72. Tocaron con Sam Apple Pie, Sharks, J. Geils Band o Wishbone Ash. Éstos últimos son su mayor influencia de largo. Y estamos hablando de los Wishbone de primeros 70! Para más señales inequívo

ISILDURS BANE - Sagan om den Irländska Algen (1984)

Este fue siguiente paso y en realidad se considera su primer LP oficial ya que la edición del anterior solo existía en casete y solo con la llegada del cd ambos compartieron edición.


 Musicalmente es una continuación del anterior, aunque lógicamente gana en cuerpo y algo más de fuerza. Por ahí aparecen guiños a Camel, Genesis, incluso Jethro Tull y al igual que en el otro aparecen lindas partes cantadas pero solo hasta aquí, ya que a partir del siguiente álbum, Isildurs se convertirán en una banda completamente instrumental. En este  “Irländska Algen” los vuelos melódicos serán constantes entre la flauta, la guitarra y los teclados variados de Mats Johansson. Aparecen el vibes, el xilófono y el glockenspiel que  van a enriquecer notablemente las composiciones y a tal efecto las percusiones afinadas tomaran preponderancia en muchos de sus trabajos como veremos más adelante.


 El disco sigue en esa línea “bonita” con pasajes que me recuerdan un poco a los noruegos Kerrs Pink. Piezas como “Overtyr” con su sinfónico comienzo camelero y gentil disposición de teclados juguetones. “Saga  Eller Verklighet” con su pastoral e inocente transcurrir y chica vaporosa a las voces lejanas, flotando entre musgos verdes. “Ove P” deshaciéndose en detalles y delicadezas a la génesis voz incluida, “Sex Minuter” con descriptivas situaciones sigue en la misma línea instrumental y ya empiezan a aparecer variaciones estupendas que iremos descubriendo en el camino de su discografía.  “Vilja Art Leva” vuelve a los caminos pastoriles folkies y “Evighetens Visdom”  recopila el sentimiento expuesto a lo largo de todo este trayecto en un emotivo final sinfónico. Los seis cortes forman un todo a modo de suite en torno a 28 mtos.


 Las piezas restantes “Marlboro Blues” (es lo que debían fumar mientras tanto) y “Fredik” ya prefiguran los siguientes discos en una música placenteramente sorda a una época como los 80´s a la que ellos fueron absolutamente inmunes afortunadamente para nosotros.  Hasta ahora son discos relativamente cortos. Pero más vale poco y bueno que largas y aburridas épicas “transatlánticas” y a buen entendedor…pues eso.
Alberto Torró






Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en
                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias

Comentarios