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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Øresund Space Collective - Live in Berlin 2018

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 Este ha sido un capricho porque me salgo de mi línea habitual de progresismos sinfónicos y aunque hay algunas bandas de este estilo que me parecen divertidas y locas lo cierto es que al final siempre chocan conmigo por la cantidad de “desbarre” y minutos de relleno de música improvisada muchas veces aburrida y sin sentido.  Improvisar tocando y dar en el clavo en momentos excepcionales solo sucede en escasos minutos de inspiración o acierto. El resto salvo que vayas colocado hasta las cejas y te de absolutamente igual un pedo flatulento o un sintetizador perdido intentando buscar la tonalidad que se sé te ha ido de las manos (casi siempre) puede ser un coñazo insoportable o un aburrimiento mortal para el sufrido oyente. Yo entiendo que como músico uno se “venga arriba” en la desinhibición absoluta. Todos lo hemos hecho alguna vez, pero también hay que aclarar que el que está abajo entre el público no tiene ninguna culpa ni obligación de soportarte y aguantar tus gracietas y o...

MICHEL MOULINIE - Chrysalide (1978 / Crypto)

 Desde muy joven, percibí que el matrimonio sonoro entre electrónica y guitarras acústicas era perfecto . Escuchaba el "Quasar 2C361" de Neuronium o cualquiera de Pink Floyd, y sentía que ése equilibrio orgánico-cibernético me fascinaba. A pesar de sus claras diferencias electroacústicas, eran sonidos que se complementaban, se querían  y acoplaban.



Desde la Aquitania, el francés Michel Moulinié también lo debió de sentir así. Guitarrista de pedalera generosa y más imaginativa. De la liga de Richard Pinhas o Alain Markusfeld, aunque cada uno en su sector. 1979 fue el año del debut del cantante de Ange, Francis Decamps, con su "Histoire de Fou". En donde Moulinié participó. Tal vez porque el año anterior, Decamps había descubierto a un tremendo músico, produciéndole su "Chrysalide". Francia coge el testigo agonizante del kosmische teutón en los finales 70. Y Michel Moulinié será (brevemente) uno de los guardianes de la llama.

"Le Ballet Des Mouches" (6'35) comienza como no podía ser de otro modo, con bellos arpegios acústicos y fondo sintetizado. 12 cuerdas dedicadas a una densidad lírica,  con solo incluido  y bajo en respuesta. Cosmic music humana y sensible. Que no da pie a la frialdad. Guitarra eléctrica de compleja textura sonora, que se combina con un manto de espacialidad sintetizada cercana a Manuel Gottsching. Sin embargo Mouliniè tiene una fuerte influencia folk en su acústica,  muy bien aprendida. Que le proporciona frescura y personalidad. No suena como todos. Su sónica eléctrica  sugiere a veces al mejor Oldfield, pero sin emulaciones clónicas.

"Les Cordes de la Mer" (5'15) acentúan lo dicho. Y ésa acústica siempre presente, en un entorno donde la electrónica  y la electricidad moldeable construyen escenarios oníricos de surrealismo delicioso. Siempre con la belleza como estética en mente. Teclados ectoplásmicos de etéreo vuelo, como base a las guitarras, con o sin enchufe. Todas al unísono en un edén de armonía sonora. Heldon con Mike Oldfield? Pues algo así, pudiera ser.

Tenemos en "L'Echo De L'Acier" (8'15) arpegiados acústicos haciendo las veces de secuenciador. Rítmica orgánica y natural que conjuga exactitud sonora con fondos cyber, en una irreal dimensión de perfección y concordia.

No cabe duda que Moulinié no es sólo un muy buen músico,  también le sobra imaginación y personalidad. Lo suyo es muy suyo. Casi con algún subliminal tic aflamencado en alguno de los hipnóticos "soleaos" secuenciales. Hermosa composición en estructura y estrategia.

Para la segunda cara, dos únicas piezas. "Le Philtre D'Echordus" (8'34) es genuina y explícita "musique planante". Con las eléctricas ejerciendo de sintetizadores, incluído el bajo, en una sintonía melódica contemporánea de purismo francés sencillamente sobresaliente. Aquí hay alma, pasión y cerebro. Una pequeña sinfonía que se convierte en una obra maestra. Múltiples pistas que crean un todo armónico-electrónico a base de guitarras.

De nuevo en "Lente Course" (8'35) lo acústico toma preponderancia secuencial con inusitada efectividad.  Mientras fractales sintetizados sobrevuelan con una lógica desarrollada que pareciera poseer vida propia.

Reiteración evolutiva de "lente course" que funciona como sanador bálsamo mental. La edición cd trae un "easter egg" de casi 9 minutos, con la misma alquimia escapista houdinesca. Piensa en nuestros Santi Picó o Eduardo Bort en vena experimental.



No le conozco más obras a Michel Moulinié, e ignoro qué hizo tras tocar con Francis Decamps. Nos dejó en 2022, pero "Chrysalide" será siempre una obra  eterna.

J.J. IGLESIAS


Temas
Le Ballet Des Mouches 6:35
Les Cordes De La Mer 5:15
L'Echo De L'Acier 8:15
Le Philtre D'Echordus 8:34
Lente Course 8:35



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