Nuestros protagonistas de hoy fueron el embrión de Blues Wire, uno de los grupos más representativos del blues en Grecia. Incluso, algunos eruditos bluseros lo consideraron la mejor banda de blues de Europa. Obtuvieron el respeto internacional sirviendo como banda de apoyo en las giras europeas de titanes como Albert King, Buddy Guy o Otis Rush. La banda se formó en 1983 en Salónica, Grecia, cuando el guitarrista Elias Zaikos y el bajista Sotiris Zisis decidieron unirse para formar una banda de blues. En aquella época, tocar blues en Grecia y en inglés era visto como una excentricidad. Por ello, tuvieron muchas dificultades para encontrar una casa discográfica que les apoyara (o apoyase). Gracias a su perseverancia, consiguen editar su primer disco, "Dig It", en 1984. Al año siguiente llega su segundo trabajo, "On A Second Thought". En 1986 se inicia la transición hacia "Blues Wire". Con esta denominación consiguieron el reconocimiento internacional acom...
El título habla por sí mismo. Siguiendo donde lo dejamos la semana pasada con Michel Moulinié. Esto es, la Francia electrónica 70s vía guitarra modificada y experimental, más sintetizadores. Traemos hoy el primer álbum de Heldon, proyecto del gran Richard Pinhas.
Estrategia paralela al cosmic-kraut alemán, por cuanto el "lo-fi", (no existía el palabro por entonces, pero nos servirá para entendernos), y lo parco en tecnología, al menos al principio, ejercía de ventaja para conformar un sonido y modo de expresión. Rompedor lo de Heldon. Pura innovación comparable al primero de Magma en su afán de destruir moldes inamovibles. Trajeron ambas bandas cambios drásticos al punto de vista del prog galo.
Pinhas se ayuda con su Les Paul del 54 y un AKS Synthi. Patrick Gaunthier y Georges Grunblatt aportan sus VCS3. Pierrot Roussel (bajo, guitarra) y Coco Roussel (batería). Alguna guitarra rítmica de Alain Renaud y spoken word (recitados) de Gilles Deleuze. No está sólo, el líder.
Un primitivo y solitario drone electrónico de onda analógica senoidal inicia "Zind" (2'20) y enseguida viene a la mente el minimalismo coherente de Schnitzler o Cluster. Antesala a "Back to Heldon" (8'36), en impresionismo berlinés de pura cepa, y lanzadera electrónica dominante para la frippiana guitarra de Pinhas. Burbujeantes AKS y VCS3 en modificaciones sonoras naive. Que es otro de los ocultos y deliciosos encantos del primer kraut rock. A quién no le enamora una chica con (aparente) ingenuidad? Pues eso. Morbazo analógico que resulta un mantra ensoñador y onírico, efectivamente fascinante.
Suaves arpegios sobre lienzo a varias guitarras nos trae "Northernland Lady" (7'03), como un ejercicio-jam entre Robert Fripp, Steve Hillage y Bill Nelson. Cuerdas tejedoras en melódica surrealista no exenta de zumbidos synth que vuelan entre la maraña eléctrica investigadora. Agitation Free lo hubiera aprobado con nota alta.
Dando la vuelta, "Quais, Marchais, Mieux Qu'en 68" (4'26) ofrece otra perspectiva. De oscuridad tensa, spoken word y batería real de corte jazzístico. Intuyo que el tema socio-político entra en la ecuación. Mientras que el attrezzo musical es de aproximación avant prog a Lard Free, parientes cercanos.
"Circulus Vitiosus" (8'45) nos devuelve al Berlín de Tangerine Dream etapa-Virgin, Froese guitar incluída. Sinfonía secuencial cómo escultura sonora sobre la que proponer capas de improvisación cyber-eléctrica, de lo más fluido, atractivo y kosmische. Fripp siempre al acecho como "influencer" estilístico de Pinhas, aunque éste desde un punto de vista teutón. Delicioso viaje arty con el encanto y densidad textural propios del momento.
Mucho "noise", "post-rock", "shoegaze" e indie con ínfulas raritas han querido ser Heldon en su subconsciente. Falta valor en la actualidad, para la experimentación seria y honesta sin complejos. Demasiadas ganas de agradar a todos. Y de vender.
Como final, una declaración política explícita que nos toca de cerca. Y el motivo posible de no ver jamás un disco de Heldon por éstas tierras : "Ballade pour Puig Antich, Revolutionnaire Assasiné en Espagne" (2'26).
Elegía gris a base de fosforescencia de "Electronique Guerrilla". Nunca dos minutos expresaron tanto. Seguir a Heldon es siempre sanador y revitalizante. Buena medicina para el alma.
JJ IGLESIAS
¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos
Comentarios
Publicar un comentario