Entrada destacada

Biglietto Per L'Inferno - Live 1974 (2005)

Imagen
 El verdadero rock and roll es orgánico; la intensidad de una banda se mide en el escenario, en vivo, con músicos que lo dan todo para interactuar con el público a través de su música. La música debe ser simbiótica con todo este escenario, conspirando a su favor, siendo un vehículo de sinergia entre la banda y el público. Este fue el caso de la grabación de uno de los numerosos conciertos de Biglietto Per L'Inferno, a pesar de su corta vida, con su "Live 1974". La fuerza y ​​el poder sonoro de Biglietto Per L'Inferno son innegables, e incluso en su álbum de estudio homónimo, publicado ese mismo año, a pesar de las formalidades de una grabación en estudio, la banda ya había demostrado sus credenciales. Y esta fuerza provenía de sus, como ya se mencionó, intensas presentaciones en vivo, combinadas con el sonido hard rock y progresivo de la banda, revelando una combinación explosiva, inusual para la época, mediados de los 70, con bandas predominantemente sinfónicas, meló...

ARAKONTIS - Live at the Quasimodo (1981 / Blackbird)

 El jazz rock instrumental de los 70 tenía un algo que lo distinguía claramente del de décadas posteriores. Iba a decir que un "je ne sais quoi", pero sí que lo sé. Estaba siendo creado bajo una capa temporal dominada por la prog music. Y así salían las perlas que salían. 



Los desconocidos Arakontis comenzaron en Berlín,  en 1975. Pero parece que éste único disco (que yo sepa), ya salió un poco a desmano del boom jazz prog. Aunque a ellos les da igual. Fue grabado en vivo en la Sala Quasimodo, una Nochevieja berlinesa de 1981. Y estuvieron sembraos. O les metieron mandanga Premium en los turrones.

Gérard Batrya (bajo), Lutz Halfter (batería), Andreas Hommelsheim (teclados), Michael  (Willy) Wilke (guitarra solista) y Dieter Anker (guitarra rítmica). Aún con el importante apoyo percusivo de Michael Tybus y Tommy Goldschmidt. Éste último el único al que sitúo con destacado C. V. Ex-Release Music Orchestra, Karthago y Guru Guru.

Ésa circunstancia temporal que señalaba al comienzo, hizo que muchas de éstas excelentes bandas sonaran similares sin conocerse. Aún estando geográficamente muy alejadas.

Así, la inicial "Mr G. B." (4'37) podrían ser nuestros Pegasus sin problema. El nivel técnico va parejo. Y la fluidez mediterránea es parecida. Los "soleaos" de Wilke al mástil recuerdan a Max Suñé. O el bajista a Rafa Escoté. Ídem de ídem con Arisa o Kitflus. Éstos eran los primicos alemanes.

Ahora con la sección percusiva a pleno cohete, "Brasilia" (7'12) entra en otros vericuetos que a priori se antojan cuasi californianos, Larry Carlton en mente. Aunque una vez ya en materia, tornan mucho más rockeros. Janne Schaffer o la misma Tommy Bolin Band serían una buena orientación. Con un muro rítmico que ni el de "Apocalipsis Z".

"Dream On" (6'43) toma la elegancia melódica holandesa como estandarte. Y esto suena Focus que da gusto. Podría ser Scope, Solution, Bonfire, Finch....pero es que es una pieza Thijs Van Leer total. El bajista destaca sobremanera aquí,  contestado por una guitarra sabedora de que existe Jan Akkerman. Con ése feel nostálgico característico,  lleno de otoñal languidez. Maravilla. 

Damos la vuelta al vinilo para encontrarnos con "I don't know" (5'38), precioso teclado mediante. Podría estar en el "Babel" / "Jocs Privats" de Max Suñé. O en la última etapa de Iceberg. A ése nivel iban las apuestas.

"Piano Solo" (3'49) ya dice lo que hay. Momento reflexivo al Rhodes con reminiscencias Jarrett. Efectos percusivos adornan. Pronto muta hacia el estilo jazz de Patrick Moraz, y dirías que es el propio suizo.

Vuelve la exquisitez Akkerman en "Dear John" (4'57), melodía que no deja impasible al oyente sensible, en su emocionada escritura. Otra lindeza más para el cofre de joyas.

Fin de fiesta con "Short Cut" (5'09), más orientada al estilo jazz funk USA. Moldean sonidos negroides parejos a Billy Cobham, George Duke o Herbie Hancock.



Vaya Nochevieja guapa se montaron en la Quasimodo. Seguro que luego la jodieron con alguna horterada kitsch del momento, que es noche propicia para el cutre-lux. Pero para entonces, Arakontis ya habían inmortalizado en un máster lo acojonantes que eran. 

Podían sacar el matasuegras tranquilos.

J.J. IGLESIAS 




¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía














Comentarios

Publicar un comentario