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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Camel Live Royal Albert Hall 2018

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 La música siempre ha servido a grandes rasgos generalmente para dos cosas y es importante captar la sutil diferencia en ambas.  Por una parte, está principalmente “para llenar el tiempo” y por la otra “para usar ese tiempo” porque se supone que todos entendemos lo que es decorativo visual y aquello que abriendo sus puertas nos ofrece un mundo dentro de sí mismo. Por lo general toda la música y el arte en concreto ha ido perdiendo ese “mundo interior” para cambiarlo por ese objeto funcional “que está ahí” pero no tiene ninguna función aparte de llenar un espacio vacío. Al igual ocurre con la música actual que solo tiene el propósito de romper el silencio y molestar lo más posible para evitar toda respiración y calma. Porque un mundo sin ansiedad ni estrés no es bueno para ningún negocio.  A poco que uno use la “atalaya” que llevamos encima de los hombros se habrá dado cuenta que todo está pensado y orientado para “no pensar” “no sentir” y por supuesto no “cuestionar” porq...

SPREADEAGLE - The Piece of Paper (1972/ Charisma)

 Realmente lo hicieron bien en "The Famous Charisma Label". No sólo fue el sello de Genesis , Van Der Graaf Generator o Lindisfarne. Como sus otros fuertes competidores, (Deram, Vertigo, Neon, Dawn.....), tuvieron sus estrellas y sus estrellados. Bandas que en su mayoría merecieron igual suerte pero que no la tuvieron porque eran tiempos de competencia brutal. Audience, Jack the Lad, Liverpool Scene, Capability Brown, Jo Burg Hawk, String Driven Thing, Unicorn o Refugee, por decir algunos. Igual le sucedió a Spreadeagle. Es un caso que todavía me solivianta más. Su único álbum de 1972 permanece oculto al radar, a pesar de ser amparado por tan histórico sello.



Se produjo en los Morgan Studios por el renombrado productor, Shel Talmy (se apuntó a las omnipresentes percusiones), y contó como ingeniero con Robin Black, pronto con su propia reputación gracias a Jethro Tull.

Componían la banda Andy Blackford (guitarras, voz), Tim Phillips (guitarras, banjo, voz y máximo compositor), Sam Llewellyn (bajo, percusión,  voz) y Jim Copley (batería). Aún se agregó más percusión adicional con todo un Jon Field (July, Jade Warrior). Como se puede apreciar, aquí había mimbres.

El inicio de "How can we be lost" (2'57) transpira armonías y vibras andersonianas, casi cercanas a "The Yes Album". Sin ser éso precisamente. Sin embargo y como en Yes,  la influencia West Coast es también muy notable. En especial en voces corales, percusiones y guitarra ácida,  con colchón acústico de fondo. Acabo de describir a CSNY o Manassas, lo sé. 

Ya para "Brothers in the Sunshine" (7'10) vitaminan el asunto, aunque las influencias del otro lado del charco tiran. Por ello me recuerdan mucho a unos primeros Yes sin teclados. Voces angelicales y guitarras demoníacas, en un contexto brit prog cruzado con Laurel Canyon. Es por ésto que suenan tan Steve Howe. Y se adelantan dos años a Starry Eyed and Laughing. El bajo sufre de Squiretis aguda, y lo hace tan bien como el "bienvestido". Esto es una delicia. El disco "del sofá" de Crosby, Stills & Nash vuelve a resonar en "Nightingale Lane" (2'37) con similar nivel, lo juro. Resucitaría a un adicto a Tele5. 

Vuelve el andersonismo y el olor a prog afirmativo en "Piece of Paper"(6'31). El ganchillo guitarrero hace olvidar cualquier teclado. Y los soleaos brillan como lo hacían los de Howe por ésas fechas. Con holgura y contagiando buen rollo. Con innumerables desarrollos llenos de euforia y determinante destreza instrumental. Se salen. Piensa en Space Opera.

Damos la vuelta y "Nightmare" (2'53) va a ritmo de boogie, en mutación Starcastle-Foghat que resulta ser hasta efectiva. Porque dominan las melodías y voces que es un primor. Mención aparte se lleva la rítmica invasora, que asombra y deja ojiplático en todo el disco.

"Eagles" (7'20) - oooops!-,  es el claro cruce de caminos entre puro prog y pub rock. Un milagro de la naturaleza que se dio frecuentemente,  pero creo que pocas veces con tanta intensidad y acierto. Muy bruto ésto.  Conjunción instrumental insuperable y prestidigitaciones melódicas increíbles. Lo nunca oído. El Laurel Canyon feel está siempre presente, y "Scipio" (4'28) es otra sincera demostración de sus queridas influencias. Que admiten, moldean y regurgitan en....."otra cosa" abrumadora. Cierran (y se quedan a gusto) con "Talking to a Sailor" (2'30), haciendo senderismo por caminos de cabras pisados por America,  SHF o Poco. Y esto es todo. Probablemente el mejor disco que nunca triunfó en Charisma.



Flawed Gems lo reeditó en 2012 pero no deberían quedar ya copias...... Si es verdad que éste mundo ha mejorado, cosa que dudo seriamente.

Maná puro.

J.J. IGLESIAS


Temas
How Can We Be Lost 2:50
Brothers In The Sunshine 7:12
Nightingale Lane 2:50
Piece Of Paper 6:32
Nightmare 2:55
Eagles 7:25
Scipio 4:30
Talking To A Sailor 2:31



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