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BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 53: BARRIEMORE BARLOW, el arquitecto rítmico de Jethro Tull

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 Existen bateristas capaces de marcar el tempo. Otros poseen una técnica tan deslumbrante que convierten cada interpretación en una exhibición de virtuosismo. Y luego están aquellos músicos que consiguen algo mucho más difícil: transformar la batería en un instrumento narrativo. Barriemore Barlow pertenece a esta última categoría. Nacido como Barrie Barlow el 10 de septiembre de 1949, en Birmingham (Inglaterra), fue rebautizado por Ian Anderson como "Barriemore", un nombre que encajaba con el humor surrealista y la estética teatral de Jethro Tull. Aquel pequeño cambio de nombre acabaría formando parte de la mitología del grupo. Aunque nació en Birmingham, pasó buena parte de su juventud en Blackpool, donde conoció a quienes acabarían siendo compañeros fundamentales de su carrera: Ian Anderson, John Evan y Jeffrey Hammond. Aquellos años estuvieron marcados por la explosión del beat británico y el nacimiento de la llamada British Invasion. Como muchos jóvenes de su generación, ...

DASK – Electron Utopia (2017/SynGate)

 Enigmático sintetista británico que responde a las siglas D.A.S.K. (Danish Arithmetic Sequence Calculator). Que fue el nombre de la primera computadora de Dinamarca. Bajo éste seudónimo se esconde un importante ingeniero de sonido y experto en electrónica. 



Posee una decena de álbumes,  siendo "Born from the Stars" (2023) el último lanzamiento. Nosotros preferimos comenzar por el debut, "Electron Utopia", siguiendo una lógica cronológica. Ésta fue la primera referencia del sello SynGate.

Con un inmenso manto drónico lleno de misterio se iniciaba el tema-titulo, "Electron Utopia" (13'04), como en un antigravitarorio viaje en alfombra mágica de espesura en capas superpuestas de influencia Eno. Al minuto 5" toma el turbo-sequencer y entra en territorios berlineses explícitos,  con modelado rítmico de minuciosa melodía mínimal. Que lo aproxima a edenes cibernautas próximos a "Rubicon". Consta de un epílogo final de pacífica raigambre paisajista, llegando a buen puerto y sin novedad.

Imagino que "Lorentz Force" (19'07) será un homenaje al sintetista Rudiger Lorentz. Leyenda electrónica de los 70 menos conocida que el resto de sospechosos habituales. Gigantescas nebulosas oceánicas  crean schulzianos mundos, pletóricos en densidad de síntesis. No sin recurrir a cierto oscurantismo ambient intrínseco  en la original Berlín School, (nada de amabilidades). De nuevo nos lleva a formas sonoras metamorfas de cercanías con "Ricochet". Cosa que los tangerinos más nostálgicos agradecerán sobremanera. El caudal rítmico crea su propio hábitat que domina el curso de la suite, con un alto nivel creativo y curativo.

Efectivamente,  "Desert Synchrotron" (5'52) es como ponerle banda sonora a un episodio de "El Incal" de Jodorowsky/Moebius. Desoladas llanuras desérticas  de etérea y subliminal melodía cibernético-arenosa.

Para la final "Electron Transfer" (10'48) DASK echa mano de su infalible arma cinemática,  consiguiendo un efecto tan fructífero y espectacular como Tangerine Dream en su recordada "Sorcerer", para William Friedkin.

Aún tenemos un bonus, "Electron Transfer-Station Remix" (8'35). Remezcla de la anterior que va más "al grano" y acelera su tempo. No era necesaria.



El disco ya funcionaba estupendamente sin aditamentos. Pero se agradecen unos minutos más de tan buen ejercicio de estilo berlinés. 

J.J. IGLESIAS




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