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BATERISTAS EN LA SOMBRA XXXV: Antolín Olea Barriga

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 El ilustre músico vallisoletano acumula más de treinta años de experiencia como baterista. Antolín fue aducido en la fase media y la recta final de la década de los ochenta por el elenco de sucedáneos del Air Metal, lo que supuso para el castellano leonés una inyección de adrenalina cautivadora que a modo de impulso, le conduce pocos años más tarde a Madrid para formarse en la disciplina de la batería y la percusión con Pedro López, un baterista que deambulaba por la escena del Jazz de la capital durante los años setenta, hasta llegar a desembocar en otros horizontes sonoros más vanguardistas y arriesgados con los que Pedro López, llegó paulatinamente a ir esfumándose de la escena profesional.  A lo largo de la trayectoria de Antolín como profesional, su férrea apuesta por especializarse en la defensa y la práctica de un género concreto le han convertido en un músico versátil cuyas devociones se engloban en el Jazz clásico y contemporáneo, el Rock expansivo y ¿Cómo no?. ese r...

DASK – Electron Utopia (2017/SynGate)

 Enigmático sintetista británico que responde a las siglas D.A.S.K. (Danish Arithmetic Sequence Calculator). Que fue el nombre de la primera computadora de Dinamarca. Bajo éste seudónimo se esconde un importante ingeniero de sonido y experto en electrónica. 



Posee una decena de álbumes,  siendo "Born from the Stars" (2023) el último lanzamiento. Nosotros preferimos comenzar por el debut, "Electron Utopia", siguiendo una lógica cronológica. Ésta fue la primera referencia del sello SynGate.

Con un inmenso manto drónico lleno de misterio se iniciaba el tema-titulo, "Electron Utopia" (13'04), como en un antigravitarorio viaje en alfombra mágica de espesura en capas superpuestas de influencia Eno. Al minuto 5" toma el turbo-sequencer y entra en territorios berlineses explícitos,  con modelado rítmico de minuciosa melodía mínimal. Que lo aproxima a edenes cibernautas próximos a "Rubicon". Consta de un epílogo final de pacífica raigambre paisajista, llegando a buen puerto y sin novedad.

Imagino que "Lorentz Force" (19'07) será un homenaje al sintetista Rudiger Lorentz. Leyenda electrónica de los 70 menos conocida que el resto de sospechosos habituales. Gigantescas nebulosas oceánicas  crean schulzianos mundos, pletóricos en densidad de síntesis. No sin recurrir a cierto oscurantismo ambient intrínseco  en la original Berlín School, (nada de amabilidades). De nuevo nos lleva a formas sonoras metamorfas de cercanías con "Ricochet". Cosa que los tangerinos más nostálgicos agradecerán sobremanera. El caudal rítmico crea su propio hábitat que domina el curso de la suite, con un alto nivel creativo y curativo.

Efectivamente,  "Desert Synchrotron" (5'52) es como ponerle banda sonora a un episodio de "El Incal" de Jodorowsky/Moebius. Desoladas llanuras desérticas  de etérea y subliminal melodía cibernético-arenosa.

Para la final "Electron Transfer" (10'48) DASK echa mano de su infalible arma cinemática,  consiguiendo un efecto tan fructífero y espectacular como Tangerine Dream en su recordada "Sorcerer", para William Friedkin.

Aún tenemos un bonus, "Electron Transfer-Station Remix" (8'35). Remezcla de la anterior que va más "al grano" y acelera su tempo. No era necesaria.



El disco ya funcionaba estupendamente sin aditamentos. Pero se agradecen unos minutos más de tan buen ejercicio de estilo berlinés. 

J.J. IGLESIAS




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