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Widespread Panic – Live In The Classic City (2002)

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A Michael Houser, miembro fundador de la banda,  lo apodaban "Panic" debido a sus frecuentes ataques de pánico. Esta circunstancia es la que determinaría el nombre del grupo, Widespread Panic (pánico generalizado). John Bell (voz, guitarra) y Michael Houser (bajo) se conocieron en 1981 en la Universidad de Georgia. Durante algún tiempo actúan juntos bajo el nombre de " Severe Driving Problems". En 1984 conocen a   Dave Schools (bajo) y se forma el embrión de  Widespread Panic. Debutan en un escenario en 1985 en el Weymanda Court,  Athens. Al año siguiente entra a formar parte del grupo Todd Nance (batería). Su primer disco, "Space Wrangler ", ve la luz en 1987. Cuatro años más tarde firman por  Capricorn Records y ese mismo año editan "Widespread Panic" (Mom's Kitchen). En 1992 entra a formar parte de la formación John Hermann (teclista). En el 93 llega " Everyday" y posteriormente "Ain't Life Grand" (1994), " Li...

DASK – Electron Utopia (2017/SynGate)

 Enigmático sintetista británico que responde a las siglas D.A.S.K. (Danish Arithmetic Sequence Calculator). Que fue el nombre de la primera computadora de Dinamarca. Bajo éste seudónimo se esconde un importante ingeniero de sonido y experto en electrónica. 



Posee una decena de álbumes,  siendo "Born from the Stars" (2023) el último lanzamiento. Nosotros preferimos comenzar por el debut, "Electron Utopia", siguiendo una lógica cronológica. Ésta fue la primera referencia del sello SynGate.

Con un inmenso manto drónico lleno de misterio se iniciaba el tema-titulo, "Electron Utopia" (13'04), como en un antigravitarorio viaje en alfombra mágica de espesura en capas superpuestas de influencia Eno. Al minuto 5" toma el turbo-sequencer y entra en territorios berlineses explícitos,  con modelado rítmico de minuciosa melodía mínimal. Que lo aproxima a edenes cibernautas próximos a "Rubicon". Consta de un epílogo final de pacífica raigambre paisajista, llegando a buen puerto y sin novedad.

Imagino que "Lorentz Force" (19'07) será un homenaje al sintetista Rudiger Lorentz. Leyenda electrónica de los 70 menos conocida que el resto de sospechosos habituales. Gigantescas nebulosas oceánicas  crean schulzianos mundos, pletóricos en densidad de síntesis. No sin recurrir a cierto oscurantismo ambient intrínseco  en la original Berlín School, (nada de amabilidades). De nuevo nos lleva a formas sonoras metamorfas de cercanías con "Ricochet". Cosa que los tangerinos más nostálgicos agradecerán sobremanera. El caudal rítmico crea su propio hábitat que domina el curso de la suite, con un alto nivel creativo y curativo.

Efectivamente,  "Desert Synchrotron" (5'52) es como ponerle banda sonora a un episodio de "El Incal" de Jodorowsky/Moebius. Desoladas llanuras desérticas  de etérea y subliminal melodía cibernético-arenosa.

Para la final "Electron Transfer" (10'48) DASK echa mano de su infalible arma cinemática,  consiguiendo un efecto tan fructífero y espectacular como Tangerine Dream en su recordada "Sorcerer", para William Friedkin.

Aún tenemos un bonus, "Electron Transfer-Station Remix" (8'35). Remezcla de la anterior que va más "al grano" y acelera su tempo. No era necesaria.



El disco ya funcionaba estupendamente sin aditamentos. Pero se agradecen unos minutos más de tan buen ejercicio de estilo berlinés. 

J.J. IGLESIAS




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