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SPHINCTER ENSEMBLE - A Collective Improvisation Recorded in London, 2 January 1972 "Harrodian Event # 1" (1972 / Rebrush)

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 Bastaron unas llamadas telefónicas  en un frío día 2 de Enero de 1972. No tan fácil. Primero, la resaca de la Nochevieja, contemos con ella. Segundo, sólo teléfonos fijos. Había que contactar con la persona en el momento adecuado. Y eran siete. Yo no lo veo tan fácil...... Paul Buckmaster (cello eléctrico), Martyn Ford (french horn), John Gustafson (bajo eléctrico), Trevor Morais (batería), Ann Odel (órgano y piano eléctrico), Peter Robinson (teclados, producción y mezclaje) y Anthony Walmsley (guitarra). Un septeto de improvisación que no se conocían de haber tocado previamente. Y que se bautizaron como Sphincter Ensemble. Parece poco serio. Su resultado lo fue y mucho. Quedan en el Harrodian Club, montan una Studer Revox A77 de cinta. Un par de micrófonos Shure de primeros 70 y surge el milagro. A tocar. Durante horas. Aquí están plasmados los primeros 45 minutos de tirón,  sin edición,  ni trampa ni cartón.  Cada uno con sus particulares influencias. Unos es...

HECENIA: “Légendes” (1989) “La Coleur Du Feu” (1994)

La década de los 80´s llegaba a su fin y empezaba a librarse en parte de esos sonidos plastificados y artificiales y con esas baterías machaconas e insípidas. Aunque también se prodigó mucho el hecho de programar la percusión. Después de la experiencia de Elohim los hermanos Trutet se embarcan en una aventura mucho más sinfónica que la anterior. En el momento que hablamos de elementos “sinfonizantes” automáticamente lo relacionamos con un teclista superdotado (en los dedos se entiende). Tal es el caso de Hecenia que tuvieron la suerte de encontrar a Thierry Brandet. Una especie de Wakeman-Emerson-Banks a la francesa de técnica prodigiosa y muy influenciado por los compositores de principios del XX principalmente de su tierra y esto inevitablemente llamó mi atención de mi otro “yo” clásico modernista. Estos dos discos, los únicos de esta refinada banda, fue otro regalo de Musea Records en esos tiempos de sequía que yo agradecí mucho. Brandet pronto se hizo con el liderazgo y con la composición. Los teclados lo ocupan prácticamente todo.



“Legendes” aunque editado en 1996 se graba en 1989 en puro symphonic rock con algún solo de guitarra añadido de Daniel Trutet pero dentro de las ensoñadoras estructuras neoclásicas del teclista. Es cierto que la batería artificial resta lo que podría haber tocado uno real pero afortunadamente tampoco es una de esas horrendas drum-machine que podemos escuchar en otras obras lastradas por ese insoportable martilleo. El primer CD lo ocupan 4 piezas de más de 10 mtos, prácticamente instrumentales y muy orquestadas por Korg Polysix / Poly-61, Mini-Moog y Ensoniq Mirage. La melodía y las bellas armonizaciones le dan un aire muy fairy-tale. La suave voz de uno de los hermanos Trutet aparece ocasionalmente y la música me recuerda mucho a las bandas japonesas sinfónicas de ese periodo y a ese Genesis irrepetible del Selling England. Predominio de lo delicado y de la ensoñación con fantásticos solos de mini-moog y esas cosillas puntillosas y alegres que solo nos gustan a los sinfo-prog recalcitrantes. Cero estructuras rock y mucha influencia clásica. Los de deditos con cuernos abstenerse. Disco muy, pero que muy bonito y para gustos finos y delicados que causará sarpullido a los contrarios.



“La Coleur Du Feu” de 1994 ya completamente instrumental es un perfecto acompañante del anterior y ya en manos absolutas de Thierry Brandet. La sofisticación del estilo avanza incluso más. Los Trutet han desaparecido y ya tenemos otro bajista y batería real. Las composiciones plenamente “afrancesadas” de Brandet se complementan con la arpista Delphine Douillard que le va perfectamente a la temática. Desde la impresionante pianística de “Capricornio” La arpegiada y rítmica “L´empreinte D´uranus” con estupendos cortes y ciclos de acordes. La soñadora “La Roue Du Temps”. El “Diálogo H2o” y su primera parte de órganos - moogs clasicistas a lo Ekseption o Trace y su mitad debussysta – raveliana de arpa y musas de elegancia sublime. Esa miniatura: “La Course des Nuages” con sus olores impresionistas y para culminar la larga suite de 24 mts “Les Jardins Ethernels” que nos retrae a esa Francia de la Belle Epoque y el modernismo y su inigualable lirismo y ternura. Ravel, Poulenc, Tailleferre o el propio Satie aparecen como espectros amables. Este álbum es una delicia y como tal será odiado o menospreciado por gran parte de la audiencia que tomó los caminos equivocados del prog actual y es una verdadera pena. Pero así son las cosas y así os las he contado.

Alberto Torró 


Légendes


La Coleur Du Feu











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