Entrada destacada

BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 46: Salvador Font

La elegancia hecha batería: un pionero del jazz-rock español. 

Dentro de la historia de la batería española existen músicos que alcanzaron una enorme notoriedad mediática y otros cuya influencia ha sido inmensa pese a permanecer casi siempre en un discreto segundo plano. Salvador Font pertenece claramente a esta última categoría. Considerado por muchos compañeros como uno de los bateristas más musicales surgidos en España durante los años setenta, su nombre aparece ligado a algunas de las aventuras más innovadoras del rock progresivo y del jazz-rock nacional.



Paradójicamente, su figura continúa siendo poco conocida fuera del ámbito de los músicos profesionales. Sin embargo, basta escuchar sus grabaciones con Máquina! o Música Urbana para descubrir un instrumentista de enorme personalidad, poseedor de una técnica refinada y de una concepción profundamente moderna del ritmo.

Sus inicios

Hijo del legendario saxofonista y violinista Salvador Font "Mantequilla", creció en un ambiente donde la música formaba parte de la vida cotidiana. Aquella convivencia con el jazz desde la infancia marcó profundamente su forma de entender la batería y explica que, desde muy joven, desarrollara una sensibilidad poco habitual dentro del rock español. Más adelante alternó su actividad entre Cataluña y Mallorca, convirtiéndose en uno de los bateristas más respetados de la escena jazzística.



Máquina!: el laboratorio del progresivo. 

A comienzos de los años setenta se incorporó a Máquina!, la banda que probablemente abrió las puertas del rock progresivo en España. Máquina! no pretendía imitar a los grupos británicos. Su propuesta mezclaba blues, improvisación, jazz, psicodelia y rock con una libertad casi inédita en nuestro país. En ese contexto, Salvador Font encontró el escenario perfecto para desarrollar un lenguaje propio. Su batería nunca sonaba rígida. Todo fluía con absoluta naturalidad. Cada compás parecía respirar.



Música Urbana

Tras la desaparición de Máquina!, Salvador Font participó en la creación de Música Urbana junto a Joan Albert Amargós, Carles Benavent y otros músicos excepcionales. Aquella formación llevó el jazz-rock español a un nivel comparable al de las grandes bandas europeas de la época. Font no solo tocaba la batería, sino también marimbas, gongs y diversa percusión, ampliando enormemente la paleta tímbrica del grupo.



Un estilo inconfundible

Lo primero que llama la atención al escuchar a Salvador Font es su enorme musicalidad. Nunca interpreta la batería como un instrumento exclusivamente rítmico. Cada frase posee intención melódica. Cada acento responde a una idea musical. Su forma de acompañar recuerda más al lenguaje del jazz moderno que al rock tradicional. Escucha constantemente a los demás músicos. Respira con ellos. Construye espacios. No los invade.

Técnica

Desde el punto de vista técnico, Salvador Font poseía una independencia extraordinaria entre manos y pies. Su control dinámico era sobresaliente. Podía pasar de un susurro a una explosión sonora con absoluta naturalidad. Los golpes fantasma sobre la caja aparecían constantemente enriqueciendo el groove sin llamar la atención sobre sí mismos. Sus fills eran elegantes, fluidos y nunca excesivamente largos. No necesitaba demostrar nada.

Su técnica estaba completamente integrada en el discurso musical. Uno de los rasgos más personales de Salvador Font era su utilización del plato ride. Mientras muchos bateristas de rock lo empleaban únicamente para marcar el pulso, él construía auténticas líneas melódicas mediante variaciones de acento y dinámica. Ese tratamiento del ride revela claramente la influencia del jazz.

Aunque nunca buscó copiar a ningún músico, en su lenguaje pueden apreciarse ecos de grandes maestros como Tony Williams, Jack DeJohnette o Elvin Jones. Sin embargo, todas aquellas referencias aparecen filtradas por una sensibilidad mediterránea y una enorme personalidad. El resultado es un estilo inmediatamente reconocible. Su sonido se caracterizaba por la calidez. La caja mantenía una afinación abierta y muy expresiva. Los toms resonaban con naturalidad. Los platos nunca resultaban estridentes. Todo estaba pensado para integrarse dentro del conjunto. Jamás para imponerse sobre él.

Escuchar a Salvador Font produce una sensación muy especial. No parece estar tocando patrones aprendidos. Da la impresión de improvisar constantemente. Sin embargo, todo permanece bajo control. Ese equilibrio entre libertad y precisión constituye una de las mayores virtudes de su lenguaje. Aunque nunca buscó la fama, Salvador Font dejó una profunda huella en varias generaciones de bateristas españoles.

Su trabajo con Máquina! y Música Urbana ayudó a demostrar que era posible desarrollar un lenguaje propio, sofisticado y plenamente europeo sin renunciar a la identidad musical española. Posteriormente continuó una intensa actividad dentro del jazz, la fusión y la enseñanza, convirtiéndose en una referencia para numerosos músicos.

Salvador Font pertenece a esa categoría de músicos cuya grandeza no depende del reconocimiento popular. Su técnica impecable, su extraordinario control dinámico, su refinado sentido del tiempo y, sobre todo, su inmensa musicalidad lo convierten en uno de los bateristas más importantes que ha dado nuestro país.

Escuchar sus grabaciones hoy sigue siendo una auténtica lección de buen gusto, equilibrio y creatividad. Su legado merece ocupar un lugar de honor en la historia del rock progresivo, del jazz-rock y de la batería española.

Luis Arnaldo Álvarez (Baterista  y Locutor profesional independiente







¿Te gusta Rockliquias?

Suscríbete a nuestro boletín para no perderte ninguna joya musical.

Suscripción










Comentarios

anuncios multiplex