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BATERISTAS EN LA SOMBRA Cap. 49: Josep Maria "Tapi" Vilaseca El baterista que ayudó a inventar el rock progresivo español

 Cuando se habla de los pioneros del rock progresivo en España, nombres como Smash, Pan & Regaliz, Máquina!, Iceberg o Triana suelen ocupar un lugar destacado. Sin embargo, detrás de aquellas formaciones existieron músicos cuya aportación fue decisiva y que, con el paso de los años, han quedado injustamente relegados a un segundo plano. Uno de ellos fue Josep Maria "Tapi" Vilaseca, un baterista excepcional cuya influencia se extiende mucho más allá de los discos que grabó.



Tapi fue uno de los primeros bateristas españoles en comprender que la batería podía desempeñar un papel creativo dentro del rock. En una época en la que la mayoría de los grupos nacionales todavía seguían los modelos del beat británico, él comenzó a introducir elementos del blues eléctrico, el jazz, la psicodelia y la improvisación libre, convirtiéndose en uno de los arquitectos del sonido progresivo que empezaba a surgir en Barcelona a finales de los años sesenta.

Josep Maria Vilaseca, conocido universalmente como "Tapi" o "Tapioles", por la calle barcelonesa donde vivía, nació en Barcelona. Aunque los datos biográficos sobre sus primeros años son escasos, muy pronto destacó por una personalidad musical poco común y por una enorme inquietud artística. Su formación fue esencialmente autodidacta, como la de la mayoría de músicos de su generación, desarrollando un estilo basado en la escucha atenta de los grandes bateristas británicos y estadounidenses.

Su talento llamó la atención de los músicos que estaban gestando un proyecto completamente diferente a todo lo que existía entonces en España: Máquina!

Máquina!: el nacimiento de una nueva forma de entender el rock

A finales de 1969 sustituyó al batería Santiago "Jackie" García y se incorporó a Máquina!, grupo que muy pronto sería considerado el gran pionero del rock progresivo español. Con Tapi a la batería, la banda grabó el histórico álbum Why? (1970), considerado por muchos críticos como uno de los discos fundamentales del rock español de todos los tiempos.



En aquel disco ya aparece perfectamente definido su lenguaje. No era un baterista explosivo. No pretendía ocupar todos los espacios. Su principal objetivo consistía en construir un soporte rítmico flexible que permitiera a la guitarra, el órgano Hammond y el bajo desarrollar largas improvisaciones. Un estilo profundamente musical

Analizar hoy la forma de tocar de Tapi permite descubrir a un músico extraordinariamente avanzado para la España de comienzos de los años setenta. Su batería posee una cualidad muy poco frecuente: nunca parece estar tocando "encima" de la música. Forma parte de ella. Respira con ella.

Su sentido del tiempo resulta excelente. No necesita exagerar el bombo. La caja mantiene una articulación limpia y expresiva. Los toms aparecen únicamente cuando la composición los reclama. Los platos nunca saturan el conjunto. Todo responde a una idea muy clara de equilibrio.

Influencias

Su lenguaje revela influencias procedentes de varias escuelas. Por un lado, el blues británico de Cream, Fleetwood Mac o Ten Years After. Por otro, la libertad improvisadora del jazz moderno.

También resulta evidente la huella del rock psicodélico y de la escena underground londinense de finales de los sesenta. Sin embargo, Tapi nunca fue un imitador. Absorbió todas aquellas referencias hasta convertirlas en una voz propia. Estamos reseñando a un musico que disponía de una excelente independencia entre manos y pies; gran control dinámico; fills breves, musicales y siempre lógicos; extraordinaria estabilidad del pulso; notable capacidad para acompañar largas improvisaciones sin perder tensión. Su batería evitaba el exceso. Nunca tocaba una nota de más.

En 1971 decidió emprender un nuevo camino fundando Tapiman, un potente trío de hard rock junto al guitarrista Miguel Ángel Núñez y el bajista Pepe Fernández. El propio nombre del grupo nacía de la unión entre el apodo de Tapi y el apellido abreviado de Núñez. Musicalmente, Tapiman representó una evolución hacia un sonido más duro, con influencias de Cream, Jimi Hendrix Experience, Grand Funk Railroad y el hard rock británico de la época.



Aquí Tapi mostró una faceta distinta. Su batería adquirió mayor potencia. El bombo ganó protagonismo. Los fills se hicieron más amplios. Sin embargo, jamás perdió la musicalidad que había caracterizado su trabajo anterior.

Sonido

Una de las cualidades más interesantes de Tapi era su sonido. La caja conservaba una afinación abierta y muy sensible. Los toms ofrecían una resonancia cálida. El ride aparecía con enorme claridad. Todo ello contribuía a una batería muy orgánica, muy alejada del sonido comprimido que años después dominaría el rock.

Un músico adelantado a su tiempo

Escuchar hoy grabaciones como Why? o el álbum homónimo de Tapiman sigue resultando sorprendente. No solo por la calidad de las composiciones. También por el enorme nivel instrumental de sus intérpretes. Tapi demuestra constantemente una concepción moderna del ritmo. No busca exhibirse, sino que construye, escucha y dialoga.

Tras la experiencia de Tapiman, continuó desarrollando su carrera musical con distintas formaciones, entre ellas Lone Star, manteniéndose como un músico muy respetado dentro de la escena catalana. Aunque nunca alcanzó la popularidad de otros bateristas europeos, quienes trabajaron con él coincidían en destacar su enorme profesionalidad, su sentido del humor y su compromiso absoluto con la música.

Josep Maria Vilaseca falleció en 1994, dejando tras de sí una huella mucho mayor de lo que su escasa discografía podría hacer pensar.



Legado

La importancia histórica de Tapi trasciende los discos que grabó.Fue uno de los músicos que ayudaron a demostrar que en España era posible hacer un rock progresivo original, ambicioso y plenamente competitivo con las grandes bandas europeas.

Su batería nunca necesitó artificios. Su lenguaje estaba construido sobre la musicalidad, el equilibrio y la inteligencia.

Hoy, más de medio siglo después de aquellas grabaciones pioneras, escuchar a Josep Maria "Tapi" Vilaseca sigue siendo descubrir a un baterista moderno, elegante y profundamente creativo.

Su nombre quizá no figure entre los más populares del rock español, pero quienes aman la historia del progresivo saben que fue uno de los hombres que colocaron la primera piedra de un movimiento que marcaría para siempre la música de nuestro país.

Luis Arnaldo Álvarez (Baterista  y Locutor profesional independiente








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