Jenghiz Khan – Well Cut (1971 / Barclay)
El estallido mundial de fenómenos músico-sociales como Deep Purple o Uriah Heep dieron pie para que cada país tuviera su propio reflejo autóctono. Aquí claramente tuvimos (y tenemos!) a los sevillanos The Storm.
En Bélgica, Irish Coffee o los que hoy traemos, Jenghiz Khan. Ambas formaciones con un único álbum de 1971. De espectacular y comiquera portada, el álbum de Jenghiz Khan, al igual que sus directos inspiradores, basculaba entre el hard rock y el prog del momento. Y ha pasado la barrera del tiempo tan alegremente, que hoy existen bandas recién creadas con un estilo muy similar. Basement Saints, sin ir más lejos.
El grupo belga era un cuarteto en los que todos aportaban voces, aunque no se especifica quién es el solista. Puede que su bajista, Peter Raepsaet, de cierto renombre local. Aunque el más activo compositivamente era el teclista, Tim Brean. Me decanto por él como voz solista. Completaban al temido guerrero, Chris Tick (batería) y Big Frisma (guitarras).
Su comienzo con "Pain" (7'46) entra con casi sacra voz a cappella, hasta que invade la maquinaria pesada y al instante, con una coral definitiva, nos trasladan a los primeros Uriah Heep. Como éstos, gustan de sutilezas psych & prog, acústicas acid folk, bajista anti-tanques estilo Gary Thain y organada que todo lo cubre. Sonido Vertigo hecho en la francesa Barclay con bastante buen acierto. Por supuesto, el guitarra garantiza un buen soleao, hecho con cabeza y cercanía blackmoriana, pero sin pasarse.
"Campus A" (1'17) es blues pesado cerca de Savoy Brown o Black Cat Bones. Tiene su gracia y demuestra más inquietudes y aptitudes.
Aunque lo suyo es más espiritual hard prog, como la siguiente "The Moderate" (4'08), de nuevo con Heep comparación en su épica grandilocuente de inspiración "Jesuchrist Superstar", muy de ésos días. Ritmos mastodónticos, Hammond juguetón y electricidad rotunda bien distribuida de base blues, como abrigo de voz a la Ian Gillan (cuando cantaba).
"Campus B" (1'32) recupera el hard blues en fase corta. Que conecta muy bien con el corte anterior. Da la impresión de ser una medley de tres canciones, con un hilo conceptual en clave blues al principio y final de la misma.
"The Lighter" (5'12) gusta de evocar folclorismos acústicos con fondo de órgano y medio tiempo de cuidadas vocales. Se va hacia el prog, demostrando adaptabilidad en todos campos. Aquí podrían ser Argent, Jade Warrior, Jonesy u Home.
Damos la vuelta al rarísimo vinilo, (mi copia es una excelente piratada que me trae al pairo su procedencia legal, no soy inspector de Hacienda), con "Hard Workin Man" (4'41). Más hard prog a la Uriah Heep con exquisito tratamiento vocal, sutilezas organísticas y vigas rítmicas de acero. Big Frisma es un guitarra imaginativo y de salidas muy espontáneas. Piensa en Hard Stuff / Bullet, Fuzzy Duck, Tear Gas o Blonde on Blonde.
Otra delicia, "Mad Lover" (3'10), prueba que los hard rockers de entonces tenían más inquietudes que el simple watio puesto al 11 de los de ahora. O quizá escuchaban mejor música. Que también. Y que la psicodelia mística todavía perduraba en 1971, dando buenos resultados en el emergente progresivo.
"Trip to Paradise" (10'12) es un ejemplo de lo dicho. Con adorables corales y un efecto a la Black Widow, que nos desplaza en esa idea inicial de un simple combo de hard rock. Para nada. Esto está a la altura de Quatermass, Indian Summer, Still Life o Cressida. Poca broma, pues.
"Well Cut" es un álbum que resulta ser bastante más de lo que se suele decir sobre él. Y que de haber sido británico, su tratamiento sería hoy bien distinto. Por momentos, anda cercano a lo trascendental.
J. J. IGLESIAS
¿Te gusta Rockliquias?
Suscríbete a nuestro boletín para no perderte ninguna joya musical.
Suscripción

Comentarios
Publicar un comentario