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Chris Neal – Winds Of Isis (1974 / M7)

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 Para 1974, la fiebre mooger y el síndrome del teclista alquímico, del multiinstrumentista druida, se había extendido por todo el mundo. El año anterior Rick Wakeman había editado "The Six Wives of Henry VIII", álbum para mí nunca superado. Y Mike Oldfield su "Tubular Bells", al que le pasa lo mismo. Demasiado todo de golpe. Eso creó afición,  lo que es siempre positivo. En Australia, Chris Neal editó su "Winds of Isis". Tan desconocido por éstas latitudes como magnífico trabajo. No todo fueron borrachuzos rockers pendencieros  por aquellas áridas tierras. Neal creaba una mezcla apropiada de los dos "vacos sagrados" referidos. Con omnipotente tecladina a base de sintes, Mellotron generoso ,  Hammond B3 persistente, Celeste, Clavinet, Leslie Wah pedal y demás parafernalia. También le daba muy bien a las guitarras con y sin enchufe, percusiones, batería,  bajo, glockenspiel, bells  (cómo no!), mandolina, bottleneck o armónica. Invitados había en do

IN MEMORIAM : FRANK WYATT, HAPPY THE MAN - Beginnings (1990/Cuneiform)

Ya se comentó éste disco en su día por Alberto Torro, pero no en circunstancias como las que hoy nos obligan. Y con un punto de vista más dirigido hacia Frank Wyatt. Músico inmenso que pasó recientemente al otro plano, sea cual sea éste. Semana negra en obituarios. Algo que se ha convertido en "casi" habitual. Ley de vida. 



Frank Wyatt era más conocido por ser el teclista/vientos de Happy The Man, legendaria banda progresiva americana de los 70. Aunque también estuvo en otros proyectos como Oblivion Sun o Pedal Giant Animals, además de tener discos a su nombre. Frank ayudó a concretar y dar forma al reconocible estilo de la banda, muy orientada al sonido Canterbury. Sus saxos y flauta fueron parte esencial en el repertorio de ésta magnífica banda. También a los teclados,  a medias con el ex-Camel, Kit Watkins. HTM sólo lograron plasmar en su día dos discos para Arista , un homónimo de 1977 y "Crafty Hands" de 1978. Ocurre que existen ediciones posteriores, bien de rarezas, demos del tercer álbum no editado en el 79, lives,  reuniones.....Que han conseguido hacer una respetable discografía de casi la decena de títulos.

Traemos hoy sus comienzos, allá por 1974-75, de material primerizo que no había visto la luz. Grabaciones live hechas en su local de Harrisonburg, Virginia. Donde ya demostraban la elevada calidad que poseían.  La clásica formación ya estaba allí : Mike Beck (batería), Rick Kennell (bajo), Stanley Whitaker (guitarras, voz), Kit Watkins (teclados,  voz) y Frank Wyatt (teclados, saxos,  flautas y voz). El "elemento subversivo" era por entonces un cantante, Cliff Fortney, también flauta y Rhodes. Pronto lo vas a entender. 

Dos composiciones de Wyatt abrían éste álbum.  "Leave that Kitten Alone, Armone" (9'16) y "Passion's Passing" (8'40). La primera ya exhibía ésa meticulosa habilidad detallista en HTM. Y sus delicadas líneas de equilibrio nostálgico-sentimental-romántico. Suena a Canterbury, pero no a ningún nombre clásico del estilo. Ya poseen su propio sonido. Y es sensacional. La guitarra efectivamente maulla como un gato ronroneante al calor de la chimenea. Los ritmos colorean en mil detalles y los teclados construyen edificios melódicos  de caprichosa arquitectura sonora. El preciosismo llega a equipararse a monstruos del prog italiano. Y todo con dos micros y un dos pistas. Da que pensar. La segunda lleva también firma de Wyatt. Cliff Fortney la convierte con su dulce voz, en un tema muy Yes. Algo poco habitual en éste grupo, pero que en aquellos días tenía paralelismos con Mirthrandir, Intra, Infinity o Pentwater. Es el saxo el que pone el condimento jazz, en un contexto muy británico y hasta Downer rock. 

"Don't Look to the Running Sun" (9'52) es de Fortney. Está claro que con él,  la banda era más "classic prog". Más esencias andersonianas y momentos cercanos a Starcastle. Con un bajo a la Squire y ramalazos "The Yes Album". Whitaker pone detalles Howe en un fondo de órgano de clara orientación afirmativa. Frank Wyatt es el único que con su saxo trata de "canterburizar" el terreno, cosa que consigue y funciona. Tan bien,  que será el futuro modus operandi de la banda. Con el drama de unos Genesis o Procol Harum se presenta "Gretchen's Garden" (11'04), y esto podría ser parte del "Trespass" sin problema.Travesera a la Gabriel y barroquismos ambientales de sensibilidad extrema. Súbitos golpes de Hammond a la Banks e inmensa belleza de triste calado romántico.  No es HTM como lo conocemos, pero es una preciosidad, llena de alma prog. La onírica persiste con "Partly the State" (9'20), ahora con claros signos de Gentle Giant en su ADN y lujosos desarrollos instrumentales muy personales. De nuevo merced a los vientos de Frank Wyatt, que evoca casi a Henry Cow. La "batalla" estilística entre los sinfonismos del cantante y la tendencia Canterbury del resto, está claro hacia dónde se va a decantar. Pero resulta increíblemente didáctico y divertido presenciar ésta pugna. 



Tanto en "Broken Waves" (5'49) como en "Portrait of a Waterfall" (6'45), Cliff Fortney ha sido despejado ya de la ecuación. Fin de la incógnita. Quedan los HTM prog-jazz (maravillosos) que todos conocemos. "Beginnings" es un buen recordatorio de la banda. Fue el primero que escuché de ellos, y por entonces no me había percatado del dilema estilístico que se producía. Frank Wyatt fue tal vez el elemento decisivo para el definitivo sonido con el que han pasado a la historia del género. El resto, como se suele decir, tú ya sabes......

J.J. IGLESIAS 


Temas

1. Leave That Kitten Alone, Armone 

2. Passion's Passing 

3. Don't Look To The Running Sun 

4. Gretchen's Garden

5. Partly The State

6. Broken Waves 

7. Portrait Of A Waterfall 

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