Entrada destacada

OLIVER WAKEMAN (Parte 1 de 2): Clive Nolan & Oliver Wakeman – The Hound Of The Baskervilles (2002 / Verglas)

Imagen
 No cabe duda de que la actual formación de Yes está gafada.  Tras varios intentos reguleros (o alejados del prog, más exactamente), llegan con "Aurora" y editan el mejor disco en tiempos......Que sin embargo, no va a ser el disco Yes del año, por culpa de "From a Page". El doble ahora expandido, con sobrantes de aquel "Fly from Here", tan injustamente tratado. Más en concreto, hacia su auténtico cantante Benoit David, y el hijo de Rick, Oliver Wakeman. Se diría que, sabedores de que "le deben un finiquito justo" y una satisfacción,  le hayan cedido derechos a Wakeman JR. Con producción a su cargo, ha sido editado paralelamente por Mercury/Universal (un hecho algo inverosímil), cuando los actuales Yes están en Sony/Inside Out.  Que las sobras de aquella efímera formación le den cien vueltas al actual (y mejor) disco de Yes en eones, ya dice mucho de todo el embrollo. La alineación actual es un error anti-natura que se empeñan en conservar.  Ni Ge...

EL TWANGUERO - Pachuco (2015, Warner Music)

 En 1958 el sello Jamie publica un trabajo discográfrico, un debut, en el que se pueden encontrar ya algunos de los singles que marcarían la carrera del guitarrista Duane Eddy. Las composiciones llevaban por título palabras como “Rebel-Rouser”, “Ramrod” o “Cannonball” y el elepé no era otro que esa obra fundamental del rock and roll instrumental que resulta Have “Twangy” Guitar Will Travel.

 


El estilo twang que popularizaría Duane Eddy, con ese deje sonoro tan nasal extraído de las cuerdas de su guitarra, marcaría a toda una generación de instrumentista, ya fuesen de rock and roll o surf instro, amantes de cualquier innovación sónica o estilística que pudiese aportar más grosor y cuerpo a su música. No fue el único en recurrir a ese “twangy sound”, pero sí uno de los más reverenciados en la memoria colectiva. 

Diego García, reconvertido en ese alter ego que es El Twanguero, lleva un paso más allá el twang, alcanzando una textura cercana a lo que él llama guitarra-oboe, incluso buscando por los derroteros esa sustancia de las guitarras de Luther Perkins (guitarrista de los Tennessee Three, la banda de acompañamiento de Johnny Cash).

 En Pachuco hay una perfecta amalgama de influencias captadas en la emoción de las músicas del otro lado del charco, desde la canción tradicional a ese Puerto Rico pasado por Cuba y Nueva York que es “El Cumbanchero” del puertorriqueño Rafael Hernández Marín. Aun así, y aunque en este trabajo se incluye una versión más (“Cherry Pink”, otro clasicazo, en este caso de Louis “Louiguy” Guglielmi y popularizado, entre otros, por el rey del mambo Pérez Prado), el resto son todo creaciones de García e incluso algunas escritas en tándem con Candy Caramelo (una de las piezas clave de la música nacional actual, miembro en este caso de la banda que acompaña a El Twanguero y productor del disco en cuestión). 



En definitiva, una acertadísima grabación con un Diego García pletórico, cargando de sensaciones y emoción las cuerdas de su Gretsch para que cada uno de los doce cortes reunidos en este disco compacto posean el sabor y la enjundia requerida. Perfecto.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com








                     Notasi te gusta el artículo compártelo (Facebook, Twitter, g+, etc) pulsando en                                                                                      
que está al final del artículo, de esta forma contribuirás a la continuidad del blog. Gracias




Comentarios

anuncios multiplex