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Darrell Mansfield Band – Live (1983)

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 Cuando Darrel Mansfield tenía 21 años, sufrió una crisis existencial debido al abuso de drogas y alcohol. Entró en una iglesia, se arrodilló frente al altar y se cortó las venas de ambas manos. Afortunadamente, un clérigo que pasaba por allí pudo atenderlo y llevarlo al hospital. Tras ese incidente, conoció a Dennis Carothers, quien lo introdujo al cristianismo, y en ese momento vio la luz. O al menos eso es lo que dice él. Darrell Mansfield nació en Sioux City, Iowa, en 1950. Creció asistiendo a la iglesia de la comunidad. En su adolescencia, tuvo que afrontar la separación de sus padres, quienes sufrían un alcoholismo severo. El joven Darrell, con 19 años, se ganaba la vida dibujando carteles de bandas emblemáticas. Incluso cuenta él mismo que una noche entró en los estudios de Capitol Records y pudo enseñar su trabajo a Paul y Linda McCartney, que estaban grabando el disco Ram. Al ingresar en la universidad, comenzó a cantar y a tocar la guitarra en diversos grupos locales. En ...

EL TWANGUERO - Pachuco (2015, Warner Music)

 En 1958 el sello Jamie publica un trabajo discográfrico, un debut, en el que se pueden encontrar ya algunos de los singles que marcarían la carrera del guitarrista Duane Eddy. Las composiciones llevaban por título palabras como “Rebel-Rouser”, “Ramrod” o “Cannonball” y el elepé no era otro que esa obra fundamental del rock and roll instrumental que resulta Have “Twangy” Guitar Will Travel.

 


El estilo twang que popularizaría Duane Eddy, con ese deje sonoro tan nasal extraído de las cuerdas de su guitarra, marcaría a toda una generación de instrumentista, ya fuesen de rock and roll o surf instro, amantes de cualquier innovación sónica o estilística que pudiese aportar más grosor y cuerpo a su música. No fue el único en recurrir a ese “twangy sound”, pero sí uno de los más reverenciados en la memoria colectiva. 

Diego García, reconvertido en ese alter ego que es El Twanguero, lleva un paso más allá el twang, alcanzando una textura cercana a lo que él llama guitarra-oboe, incluso buscando por los derroteros esa sustancia de las guitarras de Luther Perkins (guitarrista de los Tennessee Three, la banda de acompañamiento de Johnny Cash).

 En Pachuco hay una perfecta amalgama de influencias captadas en la emoción de las músicas del otro lado del charco, desde la canción tradicional a ese Puerto Rico pasado por Cuba y Nueva York que es “El Cumbanchero” del puertorriqueño Rafael Hernández Marín. Aun así, y aunque en este trabajo se incluye una versión más (“Cherry Pink”, otro clasicazo, en este caso de Louis “Louiguy” Guglielmi y popularizado, entre otros, por el rey del mambo Pérez Prado), el resto son todo creaciones de García e incluso algunas escritas en tándem con Candy Caramelo (una de las piezas clave de la música nacional actual, miembro en este caso de la banda que acompaña a El Twanguero y productor del disco en cuestión). 



En definitiva, una acertadísima grabación con un Diego García pletórico, cargando de sensaciones y emoción las cuerdas de su Gretsch para que cada uno de los doce cortes reunidos en este disco compacto posean el sabor y la enjundia requerida. Perfecto.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com








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