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KORNMO - Vårjevndøgnsnatt (2024 / Apollon)

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 Ya trajimos por aquí a Kornmo , a propósito de su tercer álbum,  "Fimbulvinter" (2021). Estos noruegos iniciaron su andadura en 2015. En 2017 debutaron discográficamente con "Svartison". Le siguió en 2019, "Vandring". Este último trabajo, ya el cuarto y del que me niego a escribir más su título, supone una línea continuista y estable. Y al nivel de calidad que funcionan, me parece lo más sensato. Experimentos gaseosos, para los mediocres con ínfulas, que de eso está el mercado repleto. Nils Larsen (bajo, fretless) procedente de la banda Morild. Su hijo, Anton Larsen (batería). Y el teclista-guitarras, Odd Roar Bakken. Los tres van aportando pequeñas-grandes obras de bella orfebrería prog instrumental,  de pleno sabor norteño. Eso es lo primero que se aprecia al inicio de "Sendebud fra vest" (17'44).  Acústica textura de languidez otoñal y órgano que remite al gran Bo Hansson de primeros 70.  Un refugio acogedor de scandi-prog con seductor Me...

EL TWANGUERO - Pachuco (2015, Warner Music)

 En 1958 el sello Jamie publica un trabajo discográfrico, un debut, en el que se pueden encontrar ya algunos de los singles que marcarían la carrera del guitarrista Duane Eddy. Las composiciones llevaban por título palabras como “Rebel-Rouser”, “Ramrod” o “Cannonball” y el elepé no era otro que esa obra fundamental del rock and roll instrumental que resulta Have “Twangy” Guitar Will Travel.

 


El estilo twang que popularizaría Duane Eddy, con ese deje sonoro tan nasal extraído de las cuerdas de su guitarra, marcaría a toda una generación de instrumentista, ya fuesen de rock and roll o surf instro, amantes de cualquier innovación sónica o estilística que pudiese aportar más grosor y cuerpo a su música. No fue el único en recurrir a ese “twangy sound”, pero sí uno de los más reverenciados en la memoria colectiva. 

Diego García, reconvertido en ese alter ego que es El Twanguero, lleva un paso más allá el twang, alcanzando una textura cercana a lo que él llama guitarra-oboe, incluso buscando por los derroteros esa sustancia de las guitarras de Luther Perkins (guitarrista de los Tennessee Three, la banda de acompañamiento de Johnny Cash).

 En Pachuco hay una perfecta amalgama de influencias captadas en la emoción de las músicas del otro lado del charco, desde la canción tradicional a ese Puerto Rico pasado por Cuba y Nueva York que es “El Cumbanchero” del puertorriqueño Rafael Hernández Marín. Aun así, y aunque en este trabajo se incluye una versión más (“Cherry Pink”, otro clasicazo, en este caso de Louis “Louiguy” Guglielmi y popularizado, entre otros, por el rey del mambo Pérez Prado), el resto son todo creaciones de García e incluso algunas escritas en tándem con Candy Caramelo (una de las piezas clave de la música nacional actual, miembro en este caso de la banda que acompaña a El Twanguero y productor del disco en cuestión). 



En definitiva, una acertadísima grabación con un Diego García pletórico, cargando de sensaciones y emoción las cuerdas de su Gretsch para que cada uno de los doce cortes reunidos en este disco compacto posean el sabor y la enjundia requerida. Perfecto.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com








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