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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: England - The Concerts in Japan (2022)

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 El hecho de que los años 70´s fuesen la edad dorada para el estilo sinfónico dependió en parte del momento y la oportunidad. Por tal motivo la gloria y la fama de la mayoría de las bandas legendarias que todos conocemos no fue igual para todos. La justicia nunca es igual para todos. Como buen racionalista yo no creo mucho en la suerte ni tampoco en el destino. Todo depende de la causa efecto, lo casual y de tomar decisiones acertadas o estar presente en el momento oportuno y lo demás depende de posibilidades matemáticas y hasta de física cuántica, que efectivamente suena a broma. El que fulano tuvo más suerte que mengano entra dentro del mundo de los magufos del cuarto milenio y de la alineación planetaria y posición del culo en el momento de sentarte en la taza de wc por la mañana. Esperar sentado a que alguna aparición mariana te bendiga o dicho de otra manera que el empresario discográfico mecenas o manager se fije en ti por el alma de la abuela no va a depender de la suerte de...

EL TWANGUERO - Pachuco (2015, Warner Music)

 En 1958 el sello Jamie publica un trabajo discográfrico, un debut, en el que se pueden encontrar ya algunos de los singles que marcarían la carrera del guitarrista Duane Eddy. Las composiciones llevaban por título palabras como “Rebel-Rouser”, “Ramrod” o “Cannonball” y el elepé no era otro que esa obra fundamental del rock and roll instrumental que resulta Have “Twangy” Guitar Will Travel.

 


El estilo twang que popularizaría Duane Eddy, con ese deje sonoro tan nasal extraído de las cuerdas de su guitarra, marcaría a toda una generación de instrumentista, ya fuesen de rock and roll o surf instro, amantes de cualquier innovación sónica o estilística que pudiese aportar más grosor y cuerpo a su música. No fue el único en recurrir a ese “twangy sound”, pero sí uno de los más reverenciados en la memoria colectiva. 

Diego García, reconvertido en ese alter ego que es El Twanguero, lleva un paso más allá el twang, alcanzando una textura cercana a lo que él llama guitarra-oboe, incluso buscando por los derroteros esa sustancia de las guitarras de Luther Perkins (guitarrista de los Tennessee Three, la banda de acompañamiento de Johnny Cash).

 En Pachuco hay una perfecta amalgama de influencias captadas en la emoción de las músicas del otro lado del charco, desde la canción tradicional a ese Puerto Rico pasado por Cuba y Nueva York que es “El Cumbanchero” del puertorriqueño Rafael Hernández Marín. Aun así, y aunque en este trabajo se incluye una versión más (“Cherry Pink”, otro clasicazo, en este caso de Louis “Louiguy” Guglielmi y popularizado, entre otros, por el rey del mambo Pérez Prado), el resto son todo creaciones de García e incluso algunas escritas en tándem con Candy Caramelo (una de las piezas clave de la música nacional actual, miembro en este caso de la banda que acompaña a El Twanguero y productor del disco en cuestión). 



En definitiva, una acertadísima grabación con un Diego García pletórico, cargando de sensaciones y emoción las cuerdas de su Gretsch para que cada uno de los doce cortes reunidos en este disco compacto posean el sabor y la enjundia requerida. Perfecto.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com








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