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QUIVIRA - Quivira (2026 / Melodic Revolution)

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Quivira, "la Ciudad del Oro", en idioma nativo. Buscada en su expedición de 1541 por Francisco Vázquez de Coronado.  Menuda cuadrilla de cuatreros sin escrúpulos,  los conquistadores españoles. Trump aprendió bien de ellos.  Como era de esperar, la jugada les salió mal a los saqueadores españoles, de lo cual me alegro. Y si le sale todo mal al otro, también.  Pero a nosotros nos ha salido muy bien, visto y oído este sorprendente debut/álbum conceptual. Algunas pistas...... Quivira estaba más o menos por las inmediaciones de Kansas.  Y Jake Livgren (voz, multiinstrumentista), es sobrino de Kerry Livgren y ex-Proto Kaw.  Completan Quivira, John Baker (guitarras, bajo, voz) y Lisa LaRue (total compositora y teclados). No son unos recién llegados y se nota.  Como invitados, Joe Deninzon (violín), que ha estado con los propios Kansas. Y Evan Stanley (guitarras). Aquí tenemos un festín de puro classic prog-pomp USA con toda la bombástica que puede ofrecer un...

EL TWANGUERO - Pachuco (2015, Warner Music)

 En 1958 el sello Jamie publica un trabajo discográfrico, un debut, en el que se pueden encontrar ya algunos de los singles que marcarían la carrera del guitarrista Duane Eddy. Las composiciones llevaban por título palabras como “Rebel-Rouser”, “Ramrod” o “Cannonball” y el elepé no era otro que esa obra fundamental del rock and roll instrumental que resulta Have “Twangy” Guitar Will Travel.

 


El estilo twang que popularizaría Duane Eddy, con ese deje sonoro tan nasal extraído de las cuerdas de su guitarra, marcaría a toda una generación de instrumentista, ya fuesen de rock and roll o surf instro, amantes de cualquier innovación sónica o estilística que pudiese aportar más grosor y cuerpo a su música. No fue el único en recurrir a ese “twangy sound”, pero sí uno de los más reverenciados en la memoria colectiva. 

Diego García, reconvertido en ese alter ego que es El Twanguero, lleva un paso más allá el twang, alcanzando una textura cercana a lo que él llama guitarra-oboe, incluso buscando por los derroteros esa sustancia de las guitarras de Luther Perkins (guitarrista de los Tennessee Three, la banda de acompañamiento de Johnny Cash).

 En Pachuco hay una perfecta amalgama de influencias captadas en la emoción de las músicas del otro lado del charco, desde la canción tradicional a ese Puerto Rico pasado por Cuba y Nueva York que es “El Cumbanchero” del puertorriqueño Rafael Hernández Marín. Aun así, y aunque en este trabajo se incluye una versión más (“Cherry Pink”, otro clasicazo, en este caso de Louis “Louiguy” Guglielmi y popularizado, entre otros, por el rey del mambo Pérez Prado), el resto son todo creaciones de García e incluso algunas escritas en tándem con Candy Caramelo (una de las piezas clave de la música nacional actual, miembro en este caso de la banda que acompaña a El Twanguero y productor del disco en cuestión). 



En definitiva, una acertadísima grabación con un Diego García pletórico, cargando de sensaciones y emoción las cuerdas de su Gretsch para que cada uno de los doce cortes reunidos en este disco compacto posean el sabor y la enjundia requerida. Perfecto.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com








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