Tanto a John Wetton como a Bill Bruford se les achacó la idea de formar un super grupo de rock progresivo justo en el momento en que el estilo estaba en su mayor decadencia y vilipendiado a muerte por la crítica. Los años con King Crimson en ambos músicos no les habían dejado buen sabor de boca precisamente, aunque en el caso de Bruford como en un acto de puro sadomasoquismo volvió a los brazos del insoportable Robert Fripp en la reencarnación carmesí ochentera. Yo mismo me pongo en la piel de un músico que tiene que sufrir el rechazo de un día para otro del estilo que le gusta tocar y entiendo perfectamente que es difícil de gestionar a nivel personal. Los que te alabaron y besaron el culo de repente te dan una patada y te aíslan en el pabellón del desprecio. Sinceramente es difícil entender que en el año 1978 se apostase comercialmente por algo con una perspectiva casi segura de fracaso por mucho de que los integrantes de esta banda estuviesen en lo más alto del imaginario...
Sale Lon Spitfire a escena y en cuestión de segundos comprendes que estás ante un rock'n'roll animal. Tiene el aura. Contagia al instante su "rockismo" como si el género fuera algo joven y una novedad. Como si los 50, 60 y 70 fueran atrapados a un golpe de micro. Todo un alma mater de ésta banda barcelonesa, y todo carisma en actitud, voz solista y ocasional guitarra. Doy fe. 20 años avalan ya a ésta explosiva formación de hard rock'n'roll. Admiradores de Alice Cooper (han tocado con alguno de los "Billion Dollar Babies"!), el sonido Detroit y el classic rock con pedigrí. Dos demos previas en 2000 / 01 precedieron a su primer álbum autofinanciado, "Whips, Freaks & Bones". Cañonazo irresistible con los artilleros Rusty (guitarra solista), Honky (bajo), Dave Shadow (batería) y Norbert (teclados). Y con Lon Spitfire como loco maestro de ceremonias impredecibles, en éste vudú rock de alto octanaje alcohólico.
Los primeros segundos de "Two Coins in the Bathroom" traen sacudidas eléctricas de rifferama incandescente. Eddie "Fast" Clarke punteando en la silla eléctrica.....wah wah con experience arropado por una banda de gitanos, en la tierra de la dama eléctrica. Boogie hard hirviente en el careto con "Late Night in Brown City", con una voz que recuerda a David Lee Roth, en un combo gemelo de MC5. Buena combinación. Saludan a The Rockets de Jim McCarthy, o los mismos Cactus.
Los "Rusty's Tales" siguen por cáustica acidez rock'n'roller, ahora Diamond Dave baila enloquecido con Mick Farren. Y ésta fiesta arrolladora no hay quien la pare. Me hace gracia escribir esto en pleno confinamiento vírico, pero ni todos los virus guarros del planeta pueden con la juerga de ésta canción. "Scared Shitless" tiene la autenticidad de Dave Edmunds o Chris Spedding. Y ésa misma carga de sinceridad y ganas de cachondeo trae "Hunch". Me consta la alta sapiencia musical de ésta banda, y éso se transmite en purista inspiración sin límites. Arrogancia necesaria que ofrece implícita el oficiar en tan sagrada religión.
Dando la vuelta a la placa, "I'm the Show" es una presentación - declaración de principios, que divulga la diversión sin límites (muy loable, pero en un mal momento ahora mismo). Inmediata, entra "When the Devil Comes Down", entre Steppenwolf, Guess Who y.....sí, la voz del primer Van Halen, el único. No faltan guiños instrumentales a la Alice Cooper Band setentera de original buen gusto. Con final apocalíptico y grandioso que pone todo patas arriba. Sin descanso, "Long Black Haired Woman" podría ser Brownsville Station, Bloodrock o Blue Oyster Cult. Así de "pura raza" plantea el andamiaje. Así pues, "Trucks in North Way" responde a parámetros similares lanzados a toda hostia por la autopista, con el cartucho 4 pistas escupiendo a Foghat con la misma mala baba con la que se fabricaban los clásicos en décadas gloriosas. Y esto lo es. Clásico. "Sick Minds" pone fin al party animal con Aerosmith vibes, y furia berseerker desbocada por toda la patrulla Esquizofrénica Espacial. Guitarras oxidadas en Jack Daniels, puestas al rojo con la maestría de The Yardbirds, una canción - jam que hace pensar en seguir la fiesta con "Rocks" o "Toys in the Attic".
Contundentes y convincentes hasta la reverencia. Un histórico debut para enmarcar. Desde entonces, media docena de trabajos hacen su discografía oficial. Otra paralela ha seguido en forma de sus "Bootleg Series" en donde han homenajeado a Beatles y ZZ Top. Aunque en ése ámbito, son recordados sus conciertos dedicados a Thin Lizzy o especialmente, The Who. Una furia sobre el escenario que recomiendo de corazón. Esto es pureza rock.
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