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RAGNAR GRIPPE - Sand (1977 / Shandar)

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 Un sueco afincado en Francia en los 70, plaza que se hizo fuerte para el kraut, en los finales de ésa década. Intentando meter cabeza en la cosmic music en modo sintetista-sin-sintetizadores. Ese era Ragnar Grippe. Multiinstrumentista al que como digo, no se le reconoce sintetizador alguno en créditos: órgano,  recorder, armónica,  guitarra eléctrica,  campanas, maracas, voz y composición.  Tal vez "tuneó" su órgano y lo clonó en multipistas grabadas en cinta, capa sobre capa. Entró con inusitada fuerza en 1973 con su primer álbum,  "Capriccio". Al que le siguieron en ese mismo año, siete (7!!!) álbumes más!  Siendo la media por año posterior, de 4 a 5 obras anuales. Compulsivo, el señor artista. Así llegamos a este "Sand", que ya hacía en 1977, su disco número 25. Una ilimitada discografía, como puede intuirse, a lo largo de los años. "Sand" lo componen dos partes, una por cara. En "Sand Part 1" (24'50), se las apaña muy bien Grip...

Thirsty Moon – Thirsty Moon (1972)

 En 1972, la banda alemana Thirsty Moon , nacida en la vibrante escena musical de Bremen, lanzó una obra que es considerada una de las mejores propuestas progresivas de Alemania, y no es difícil entender por qué: ellos fusionaban elementos del krautrock, del jazz y de la psicodelia y lo transformaban en una experiencia sonora única y cautivadora. El álbum se destaca por sus intensas percusiones, que establecieron una base rítmica poderosa y dinámica. A esto se suma el uso del piano eléctrico, que aporta un toque futurista y cálido, mientras que los pesados ​​riffs de guitarra oscilan entre atmósferas suaves y envolventes, y momentos de pura intensidad psicodélica. Este contraste entre lo etéreo y lo visceral es una de las principales virtudes del disco, ofreciendo una narrativa musical rica en matices. 


La atmósfera de Thirsty Moon está impregnada de un espíritu space rock, pero satinado con un enfoque claramente jazzístico, típico de la fusión alemana de la época. Esta combinación da lugar a pasajes instrumentales que invitan al oyente a un viaje introspectivo ya la vez vibrante. Por momentos, se percibe la influencia de los contemporáneos del jazz rock europeo, pero Thirsty Moon logra imprimir su propia identidad sonora, destacándose por su calidez y profundidad emocional. En definitiva, Thirsty Moon es una obra que encapsula el espíritu experimental y libre del rock progresivo alemán de los años 70. Su mezcla de géneros y su impecable ejecución lo convierten en un álbum esencial tanto para los amantes del jazz rock/fusión como para los del krautrock más orientado al jazz. Es un álbum que, más de cinco décadas después, sigue siendo tan relevante y cautivador como el día de su lanzamiento, por lo tanto es un álbum que trasciende su época y sigue fascinando a nuevas generaciones de oyentes. Si aún no has descubierto esta obra de CULTO, es tu oportunidad. 

La producción, liderada por el legendario Conny Plank, eleva la experiencia del álbum a otro nivel. Sus innovadoras técnicas de grabación y mezcla permitieron capturar la energía en vivo de la banda mientras añadían una profundidad tridimensional al sonido. Plank aprovechó el potencial del estudio de grabación como un instrumento más, utilizando efectos de eco y reverberación para dar al álbum una atmósfera inmersiva.

La banda empleó técnicas de improvisación durante las sesiones, confiando en la edición posterior para estructurar las piezas.



La portada presenta un diseño abstracto y psicodélico, reflejando la naturaleza experimental de la música. Se dice que la elección del arte gráfico fue influenciada por el movimiento artístico Fluxus, popular en Alemania en ese período.

El álbum fue grabado en los Windrose-Dumont-Time Studios en Hamburgo, Alemania, conocidos por su avanzada tecnología para la época.

El Hombre Polilla



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