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LA ESCENA DE CANTERBURY 2 (Soft Machine)

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 1970 sería el año clave y probablemente el más imaginativo dentro de la historia de la música. Tuve la suerte de crecer con ello y vivirlo. Con 16 años todo era música, sorpresas y experiencias nuevas. La adolescencia marca los gustos mucho más de lo que creemos, porque es el recuerdo de las puertas que se abren y el pico ilusionante de la sensibilidad y la emoción en todos los aspectos. Son los últimos atisbos de la inocencia y la ingenuidad. La mente asimila todo sin filtro con entusiasmo. Las primeras hostias serias de la vida están todavía por llegar y no van a tardar para empezar a alegrarnos la existencia. En definitiva, la creatividad y el gusto de ésa época va a marcarnos de por vida.  Sin embargo y como ya os comenté en la semana anterior, la música creada en ese año no llegaría a España hasta pasado un tiempo y solo algunas cosas. Recuerdo un doble LP que se editó en 1971, precisamente con el escueto título “Rock 71”. La horrible portada de ese vinilo abierto la ocu...

Thirsty Moon – Thirsty Moon (1972)

 En 1972, la banda alemana Thirsty Moon , nacida en la vibrante escena musical de Bremen, lanzó una obra que es considerada una de las mejores propuestas progresivas de Alemania, y no es difícil entender por qué: ellos fusionaban elementos del krautrock, del jazz y de la psicodelia y lo transformaban en una experiencia sonora única y cautivadora. El álbum se destaca por sus intensas percusiones, que establecieron una base rítmica poderosa y dinámica. A esto se suma el uso del piano eléctrico, que aporta un toque futurista y cálido, mientras que los pesados ​​riffs de guitarra oscilan entre atmósferas suaves y envolventes, y momentos de pura intensidad psicodélica. Este contraste entre lo etéreo y lo visceral es una de las principales virtudes del disco, ofreciendo una narrativa musical rica en matices. 


La atmósfera de Thirsty Moon está impregnada de un espíritu space rock, pero satinado con un enfoque claramente jazzístico, típico de la fusión alemana de la época. Esta combinación da lugar a pasajes instrumentales que invitan al oyente a un viaje introspectivo ya la vez vibrante. Por momentos, se percibe la influencia de los contemporáneos del jazz rock europeo, pero Thirsty Moon logra imprimir su propia identidad sonora, destacándose por su calidez y profundidad emocional. En definitiva, Thirsty Moon es una obra que encapsula el espíritu experimental y libre del rock progresivo alemán de los años 70. Su mezcla de géneros y su impecable ejecución lo convierten en un álbum esencial tanto para los amantes del jazz rock/fusión como para los del krautrock más orientado al jazz. Es un álbum que, más de cinco décadas después, sigue siendo tan relevante y cautivador como el día de su lanzamiento, por lo tanto es un álbum que trasciende su época y sigue fascinando a nuevas generaciones de oyentes. Si aún no has descubierto esta obra de CULTO, es tu oportunidad. 

La producción, liderada por el legendario Conny Plank, eleva la experiencia del álbum a otro nivel. Sus innovadoras técnicas de grabación y mezcla permitieron capturar la energía en vivo de la banda mientras añadían una profundidad tridimensional al sonido. Plank aprovechó el potencial del estudio de grabación como un instrumento más, utilizando efectos de eco y reverberación para dar al álbum una atmósfera inmersiva.

La banda empleó técnicas de improvisación durante las sesiones, confiando en la edición posterior para estructurar las piezas.



La portada presenta un diseño abstracto y psicodélico, reflejando la naturaleza experimental de la música. Se dice que la elección del arte gráfico fue influenciada por el movimiento artístico Fluxus, popular en Alemania en ese período.

El álbum fue grabado en los Windrose-Dumont-Time Studios en Hamburgo, Alemania, conocidos por su avanzada tecnología para la época.

El Hombre Polilla



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