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CRONICAS DE LA RESISTENCIA: Renaissance Live Tour 2011 Turn of the Cards and Song of Scheherazade.

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 Podría haber elegido alguna grabación más actual de esta banda neoclásica británica como el “Legacy Tour de 2022” o el “50 Anniversary Ashes Are Burning” de 2021. Incluso El “A Symphonic Journey” de 2018 o el “Live at the Union Chappel” de 2016 pero me resulta doloroso decir esto: escuchar la voz de una señora mayor que ha perdido aquella maravillosa entonación y que incluso a veces desafina, espero que inconscientemente, me resulta terrible e irritante. Una voz tan única y especial con un registro de voz tan alto era por lógica natural difícil que aguantara el paso de la edad. Lástima porque Annie Haslam única superviviente de Renaissance y el acompañamiento de músicos que la banda llevaba algunos años atrás era extraordinario. Una verdadera pena. Nada en esta vida es para siempre, salvo las grabaciones y el legado fotográfico. Esta leyenda de rock neoclásico ya no existe y aunque esta sección se defina como resistencia, no deja de ser un eufemismo porque casi todos los que por a...

TIBET - Tibet (1979)

 Tras un periodo de dispersión de la banda, con intentos abandonados por parte de su fundador de adentrarse en derroteros musicales muy alternativos, terminarían centrándose y grabando en una serie de 3 sesiones en 3 años, del 76 al 78, su único y homónimo álbum, todo un parto doloroso, que no serviría de mucho. 1979 es uno de los peores años para publicar sinfónico dentro de la vorágine que está surgiendo en la cultura rock, y además un sinfónico anclado en estructuras ya desfasadas que habían sido creadas años atrás. La poca acogida que tuvo fue suficiente para que el grupo no quisiera seguir adelante, una auténtica pena porque el disco contiene bastante calidad.


Se puede decir que son primos hermanos de ELOY, con una personalidad que se corresponde con todas aquellas aventuras que realizó una buena hornada de formaciones alemanas con la etiqueta de "Krautrock", pero con aspiraciones sinfónicas. Y es que además de compatriotas, el estilo de TIBET es calcado al de Bornemann y sus chicos, aunque menos espacial y olvidando el aspecto psicodélico.

Su inclinación es nítida, dominio absoluto de los teclados con variedad de instrumentos en acción que los acerca a paisajes de electrónica progresiva, de hecho son 2 los miembros que se ocupan. Superposición de capas que crean una amplia y densa textura rica e interesante donde el mellotrón tiene su espacio, un sonido directo, muy lineal, nada de complejidad, excesos o recargado y unas melodías muy reconocibles. Largos desarrollos que labran los temas conformando la sustancia del cuerpo principal, acordes prolongados en compases claros y limpios.

Música sin recovecos ni intentos de viajes a lugares poco explorados en busca de un sonido único e irrepetible, que les confiera una identidad específica. Armonías sencillas sin acordes extraños, tensos o atonales, donde la guitarra se ocupará más de participar en patrones de fondo que de un cierto protagonismo, funcionando muy sinfónica en concordancia con los teclados. El pulso y el tempo de las composiciones está guiado por un bajo que actúa con una similitud tremenda a lo escuchado en ELOY, marcado, en tensión y contundente, convertido en punto cardinal de origen.


En definitiva, un todo que nos ofrece dinamismo, efectos, vertiginosidad, atmósferas expansivas y momentos sublimes donde, yo creo, que destaca por encima de todas, "Eagles" que condensa todo lo dicho anteriormente.

Juan Carlos Rustarazo



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