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LA ESCENA DE CANTERBURY 13: Gong y el cachondeo patafísico.

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 Si existe un personaje particular e inclasificable de la Escena de Canterbury y del rock en particular ese es sin duda el australiano Daevid Allen nacido en 1938 y fallecido en 2015. Hay que decir de este hombre que jamás fue un engreído ni una altiva estrella del rock. Más bien todo lo contrario. Su carácter afable y bromista lo hacía asequible y próximo a todo tipo de personas que se acercaban a él. Siempre de buen humor y buen conversador. Inteligente y buen lector. Eso dice mucho de un músico en sentido positivo y no es fácil encontrarlos. El tipo caía bien o al menos esa es la información que tengo de él. Imagino que habrá opiniones diferentes pero con solo verlo parece un tipo cachondo y agradable. El mundo de la música en general está lleno de seres extraños y peculiares y este fue uno de sus más avanzados y particulares congéneres. Que un tipo se desplace desde Melbourne a Kent siguiendo la estela de los poetas beat tipo Ginsberg, Kerouac y Burroughs, ya daría para una nov...

JOHN FOGERTY - The Blue Ridge Rangers (1973, Fantasy)

El elepé aquí recuperado de John Fogerty es el primero que nos lo trae como solista, recién divorciado de sus satisfactorios Creedence Clearwater Revival. El procedimiento publicitario a seguir era el de inventarse una banda ficticia de country, The Blue Ridge Rangers, nombre en honor a la tonadilla tradicional norteamericana “Blue Ridge Mountain Blues” que abriría el álbum. Lo siguiente consistía en grabar en estudio canciones clásicas que se moviesen del hillbilly al gospel, siempre por el cauce más sudista; así se recurría a las viejas melodías de Hank Williams, Arch Brownlee o Jimmie Rodgers, por citar a tres de una extensa lista. 



Por último se envuelve con una portada en la que los cinco miembros de la agrupación aparecen en pleno campo con sus instrumentos, aunque con el detalle de que a ninguno se le puede ver los rasgos faciales pues están a la sombra. Violín, banjo, cantante, contrabajo y guitarra, o lo que es lo mismo: John Fogerty. El de Berkeley crea fantasmas de las praderas mientras él mismo se encarga de producir e interpretar cada mínimo arreglo o desarrollo instrumental. 



Y aunque la Creedence degustó el terruño gracias a un álbum como Willy And The Poor Boys, con aquellos “The Midnight Special” o “Cotton Fields” –canción tradicional y mirada a la plantación firmada por Leadbelly, respectivamente–, este The Blue Ridge Rangers se adentra más, removiendo arena, matojos y piedras, abrazando la raíz sin por ello escupir sobre el advenimiento comercial. 



Su acercamiento al yodel –John se evita los complicados gorgoritos tan típicos en estos menesteres– en “California Blues (Blue Yodel #4)” está entre los Apalaches, Nueva Orleans y el regusto de sus antiguos compinches. Llamativo es su tratamiento de las baterías, tan básicas como efectivas. Un tipo con talento mi admirado Fogerty, qué duda cabe.

por Sergio Guillén 

sguillenbarrantes.wordpress.com



Temas
1Blue Ridge Mountain Blues 2:30
2Somewhere Listening (For My Name) 2:39
3You're The Reason 3:13
4Jambalaya (On The Bayou) 3:13
5She Thinks I Still Care 2:55
6California Blues (Blue Yodel #4) 3:04
7Workin' On A Building 4:35
8Please Help Me, I'm Falling 2:48
9Have Thine Own Way, Lord 2:59
10I Ain't Never 2:51
11Hearts Of Stone 2:10
12Today I Started Loving You Again 3:17







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