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DRY RIVER - Cuarto Creciente (2022/DR) (Rockliquias Bandas)

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 Llegan los de Castellón con un cuarto (y creciente!) álbum, lives  y pandemias mediante. En el 2018 demostraron su evolución ascendente en " 2038 ". Los últimos años han traído cambios. El sello Rock Estatal deja paso a una libertad autofinanciada de movimientos. El veterano (15 años en sus filas!), Carlos Álvarez,  da paso en las guitarras a Guillermo Guerrero.  Y un acierto pleno : la producción  es encargada a Carlos Raya. Que de rock, sabe un rato. Así pues, David Mascaró (bajo, voz), Pedro Corral (batería, voz), Miquel Centelles (teclados, voz) y Ángel Belinchón (voz solista) mantienen el timón de Dry River. Es éste un paso más en la madurez de una banda que "nació vieja", por llevar la inteligencia como estandarte. Letras para escuchar con atención,  como es costumbre en su modo de hacer. No son un mero relleno para la música. Dato importante éste.  Mucho. Y "Culpable" (5'00) mojándose como ninguna banda de rock hace hoy día aquí.  Guillermo Gue

LUIS GASCA - For Those Who Chant (1972 / BLUE THUMB)

Estaría bien que se escribiera algún día un libro sobre esos "artistas de trastienda", que no acapararon grandes titulares ni rótulos de neón,  en la escena de San Francisco de los primeros 70. Uno de los muchos es Luis Gasca, que no es mi vecino del tercero izquierda, sino un notable músico de por entonces. 


Nacido en Houston, pero chicano hasta la médula. Un trompetista exquisito, que ha puesto su instrumento al servicio de los más grandes. Muy influido por el jazz neoyorquino,  sus ídolos procedían abiertamente de la Gran Manzana, en vez de fijarse en músicos de la Bay Área. Dizzy Gillespie, Miles Davis, Clark Terry, Blue Mitchell o Freddy Hubbard hicieron mella en su depurado estilo. Dentro de ése género, el del jazz, ha aportado su saber a históricos como Stan Kenton, Woody Herman, Count Basie,  Mongo Santamaría,  Hubert Laws o Tito Puente. 

Luego está su faceta propia de los tiempos. El rock ácido,  el jazz rock o el latín rock, tenían que empapar  a un músico que estaba viviendo los días dorados de Frisco. El jazz rock lo reclama : Herbie Hancock o Stanley Clarke, por ejemplo. Con Janis Joplin toca en Woodstock. Y con Jefferson Starship, Grateful Dead y Santana (aparece en el tercer y cuarto álbum del guitarrista). Tal vez por ésta conexión,  entra en las filas de Malo, el grupo de su hermano Jorge Santana. Así que no sorprende que "For Those Who Chant" sea considerado un "álbum perdido de Santana". Aquí tenemos a Mike Carabello  (congas), Mike Shrieve (batería), Carlos Santana y Neal Schon  (guitarras), Greg Rolie (teclados), Coke Escobedo (timbales) y José "Chepito" Áreas  (vibrafono). Pero también a Stanley Clarke y Lenny White, bajo y batería respectivos de Return to Forever.  O el grandísimo Joe Henderson al saxo tenor. Entre otros. Suma una sección de cuatro percusionistas y miembros de Azteca y Malo. Y es que el "Bitches Brew" había calado hondo. Y Gasca, que había absorbido lo mejor de ambos mundos, el jazz rock revolucionado y el furioso latin acid rock.


Que es justo lo que nos encontramos en las primeras notas de "Street Dude" (11'41). Santana y Gasca dialogando acaloradamente en una esquina del ghetto, mientras el ejército de percusiones guardan con seguridad la retaguardia. Mil dibujos percusivos sobre una alfombra Hammond B3 y el elegante arropo de saxo y flauta. Eso, resumiendolo mucho. Porque es esta una super-jam policromatica de vivos y chillones colores. Como las alucinaciones ilustradas del gran Mati Klarwein (por cierto portadista  de Davis y Santana). De hecho estoy viendo el libro "Mati & the Music" mientras escucho esto y no se me ocurre mejor música para definir tan elevado arte.

Voces pseudo-africanas son utilizadas como otro instrumento más,  dando otro motivo exótico a ésta fecunda sesión. "La Raza" (8'03) tiene todo el groove psych/jazz en su libre forma, del "Jack Johnson" de Miles. Luis Gasca es un alumno aventajado de su escuela. Y el envoltorio a su alrededor, marea. Uno no sabe qué camino atender, la escucha estresa, si eres de esos oyentes observadores que no se quieren perder ni un detalle. El bombardeo es continuo y masivo. Joe Henderson  y su fraseo coltraniano destaca entre un maelstrom de sonidos a cual más atractivo. Una jungla de ritmos y baterías desesperadas. Fender Rhodes declarados en rebeldía,  como un Keith Jarrett en pleno ataque de nervios. Qué bello sindios. Damos la vuelta y "Spanish Gypsy" (15'08) es la perfecta mutación entre el "Lotus" de Santana y el "Live Evil" de Miles Davis. La influencia de éste último resulta decisiva en Gasca, pero contar con toda la banda Santana también deja su huella. Y pisan fuerte. Puro trance psicotropico y kilombo sonoro descomunal el que se produjo en los Columbia Recording Studios de San Francisco a finales de 1971. El productor David Rubinson pone orden cómo puede, pero imagino que no sería cosa fácil entre ésta jauría de freaks en estado epiléptico. 


"Little Mama" (5'26) pone fin a éste maravilloso desfase instrumental.  Con la trompeta de Luis Gasca presidiendo una studio-party exagerada y extasiante. No hay tregua por parte de ningún instrumento. Y todos gozan de una contagiosa inspiración efervescente que vigoriza el alma más deprimida. Pura medicina para los sentidos, éste disco. Ya no se hacen así. 
J.J. IGLESIAS


TEmas
A1 Street Dude 11:40
A2 La Raza 8:03
B1 Spanish Gypsy 15:07
B2 Little Mama 5:28



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Comentarios

  1. Excelente apunte! Con grandes referencias del entorno musical de la época. Felicidades! Es un disco tremendo para disfrute y goce.

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