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FANGUS - Emerald Dream (2026 / From the Urn)

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 Leo , entre el cabreo y el asombro, una publicación británica de las supuestamente serias. Va sobre este disco. Al parecer según el lumbreras de turno, Fangus "son una parodia de Steppenwolf y Deep Purple". No. Lo que pasa es que son canadienses.   Todos esos grupús-culos que pregonan a los cuatro vientos como los nuevos Bitels de la semana, no parodian. Imitadores de medio pelo, (literal, parecen Príncipes Valientes), criajos con escasas horas de escucha y vuelo. Claro, claro, es que Fangus son de Montreal. Si fueran de Bristol, serían el no va más. Asqueado ya de la prensa musical, y más de la inglesa, a estas alturas del partido. Parece que tras el EP "Meet the Reaper", (Sabbath en Hammond), del 2024, y un par de singles, aquí tenemos el primer álbum de Fangus. Snake St. Louis (batería), Jim Laflamme (voz solista), Vick Trigger (bajo), Chub (teclados, coros) y Alexandre Bigras (guitarra) son los implicados. Motivo de parodia, de "no tomárselo en serio"...

MORUS - From Vangelis (2026 / Morus)

El sintetista chileno Morus, nos muestra esta vez su tercera entrega dedicada a grandes teclistas que le han influido. Un proyecto paralelo a su actividad creativa discográfica, que merece toda nuestra atención. 



"From Schulze" (2022) fue el primero de sus homenajes. Y "From Wright" (2023), el segundo. Ahora llega "From Vangelis" con una fuerte carga emotiva, por lo que ha supuesto siempre para Morus, una gran influencia tanto musical como espiritual. 

Como bien dice él mismo....."La influencia de Vangelis no es imitación. Es conversación." Y hay que resaltar que conversa en un delicioso idioma.

El álbum (digital), se divide en dos largas partes.

La primera es titulada "El Cosmos". Y se subdivide en 7 titulos,  que plasman la idea sobre la pasión que siempre puso el griego por la inmensidad espacial. Algo magníficamente expresado en el arte de portada, por cierto.

Y con ésa plástica comienza "El Cosmos" (1'18), como intro-nebulosa y espesa e infinita. Conectada a "La Música,  Canal del Cosmos" (4'00). Donde ya entramos en materia musical vangelisiana. Siempre desde la perspectiva y admiración, que Morus siente hacia la obra filosófica y musical de Vangelis. Magnificencia colosal, de explosión bombástica y graves bien marcados, sobre grandiosa síntesis. 

"Armonía con el Cosmos" (3'26) continúa en espiritual recogimiento. Con ése juego y complicidad con el silencio que tan bien manejaba el maestro, y que aquí se usa sabiamente por parte de Morus. Expresa conexión universal, (o lo que demonios signifique eso....tal vez un puñetero juego de ordenador, en el que todos nos encontramos metidos!).

Se reactiva con "La Fuerza" (3'10), en un admirativo alarde que evoca a "Albedo 0.39".

Con "Carruajes de Sueños" (7'10) nos traslada a la emotividad y delicadeza melódica de aquella banda sonora, que abrió las puertas de la prog-electrónica al mainstream mundial. Morus se muestra en todo momento preciso y creativo, aportando su propia cosecha a lo ya existente, que es historia y legado eterno. Se nota que cada nota está tocada con absoluto respeto, amor y dedicación. 

En eso el chileno y yo nos parecemos. Aún recuerdo lo que sentí cuando le envié  una obra mía a Vangelis, (en mi total atrevimiento!), y me devolvió el feedback! Muy grande.

"El Músico es un Conductor" (5'08) simboliza reflexión en lo dicho. Igualmente, el "alumno" domina el ambient emocional con firmeza y seguridad armónica.  Extraordinario momento.

Al fin, "El Universo es Música" (7'20) concluye esta primera parte de una  media hora aproximada. Con un attrezzo sci-fi bien definido, conseguido y ejecutado. De excelente sonido y astuta producción  electrónica.  Los sintes sienten, amigo. No te quepa duda.

La segunda parte, de una extensión similar a la primera, (unos 32 minutos), se titula "Cyberpunk City". Y ya intuirá el avispado lector por dónde se sitúa. 

"Panóptico" (1'46) es una intro descriptiva de una depresiva urbe nocturna a la que nos enfrentamos. Si, entramos en el universo "Blade Runner", que tanto ha inspirado en éste género. 

"Metrópolis" (5'40) expresa oscuridad y amenaza. No tan alejada de lo que vivimos en nuestro día a día.  

Continúa el peligroso paseo nocturno por "Tecnocracia" (4'42). Eso no quiere decir que se descuide la faceta romántica,  de una grandiosa evolución tecnológica. Una cosa lleva a otra. Arma de doble filo. Lo estamos viviendo ahora, en nuestro presente. 

"H-Bot" (5'02) es la advertencia. La inevitable rebelión  de la máquina en el momento que ya posee una conciencia. Que conlleva un natural deseo de libertad. Nuestro castigo por jugar a ser Dios. Cyber-kosmische de gran simbología tecnológica,  perfecta fotografía sepia de lo inevitable.

"Suspiro" (5'45) refleja humanidad en todo lo creado. Minimalismo introspectivo, saxo de sintetizador......Paz mental en el caos.

"Bohemia" (1'28) exige carpe diem, en un entorno de stress descriptivo.

"Seducción" (2'00), un claro flirteo jazz-sexy. "Placer" (2'48), la admiración, en clave suprema vangelisiana absoluta. 

Y "Ciclo" (3'48) pone el punto final definitivo a esta epopeya electrónica  dedicada al maestro griego. 



Hecha con toda honestidad, sinceridad y dedicación. Un enorme trabajo que debería contar con su formato físico. Sería una lástima  que todo esto se perdiera.....Como lágrimas en la lluvia.

J.J. IGLESIAS  





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