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FRANCESCO BUCCHERI - Journey (1979 / Edizioni Musicali)

Llevamos ya unas semanas por Italia. Como una de las primeras potencias progresivas, también en su faceta electrónica hubo y hay muy buenos exponentes.



Francesco Buccheri es conocido, (es un decir), por su primer álbum "Journey" (1979). O su segundo, "Second Journey"  (1983). Hizo más cosas posteriores. Suelen presentarse ambos discos en un sólo CD. Un vinilo original de "Journey", se acerca a los 150 euros sin pestañear. Así que mejor ir a lo práctico. 

A pesar de su rol sintetista, Buccheri gusta rodearse de banda, que es más utilizada en la segunda cara. Ellos eran Roberto Mingozzi (teclados), Danilo Forni (violín,  teclados) y Marco Raimondi (batería).

Francesco Buccheri, bien armado de combativo Mellotron, sintes, piano y guitarras. Inspiración teutona acentuada en un año en que la cosa iba tomando otros derroteros en Alemania.

La primera cara va a ser para la suite "Journey" (21'08), que en una primera toma de contacto me recuerda poderosamente al primer Neuronium. 

Uso de Vocoder y Solina (o similar de cuerdas), en una exposición puramente berlinesa. Efervescentes Moogs y épica mellotrónica lo hace también muy sinfónico  en sus pretensiones nada pretenciosas. El estilo es así,  lo tomas o lo dejas. Es como criticar al blues o el flamenco porque se están quejando todo el rato. Una solemne patochada.

Cuando entra la banda en el minuto 8.00 aproximado, batería,  guitarra eléctrica y un ejército analógico se lanzan a la invasión de Polonia. Dando una imagen grupal, que hace olvidar el típico síndrome del sintetista huérfano. Piano, fondo de Mellotron y voz tratada por filtros continúan el viaje.

Piensa en Jose Cid y su "1000 Anos Depois Entre Venus E Mars" o Boris Manço y su "2023". El piano toma preponderancia melódica sobre fondos de Mello-tronco apocalíptico.  De hecho el armatoste blanco toma relevancia absoluta, junto al Grand Piano, en esta parte final que huele a tragedia griega. Rubricado con una solemne coda final al órgano. 

De aires chopinescos es presentada "Annalia" (6'14). Tristeza pianística plena de romanticismo decadente y pureza RPI. Algo trasladable a toda ésta segunda cara.

"Dream" (5'31) sigue incidiendo en un equilibrio piano - teclados de majestuosa nostalgia. Ahora con un Logan String (o de sonido muy similar), que se mezcla con coral mellotrónica exagerada. Perfecta para Peplum o peli-ladrillo de Semana Santa. El órgano se suma a la fiesta con un Lesley hipnótico  y maravilloso. Lo que se dice prog sacro a la italiana. 

Y como un grupo progresivo a pleno pulmón se presentan en "Solitude" (2'38). Con batería,  violín y Hammond en esencia barroca estilo Le Orme. Mientras un ágil Moog lidera la melodía. 

"I Know This Time" (4'59) es la primera con voz solista cantada, sin tratamiento electrónico. El Mellotron siempre extendiendo sus dominios.

Imagino que canta Buccheri. Nada del otro mundo, pero la pieza es RPI de manual, y eso la salva.

Cierra el disco "Jesus Christ" (4'29), apropiado título para la temática musical de la cara B. Es algo así como un inventado bonus track de "Jesucristo Superstar", llevado a su terreno. Por supuesto, con el Mellotron echando humo. Le imprimen potencia de banda rock y suenan compactos y convincentes. A verdadero prog italiano (violín incluido),  y guitarra solista casi heavy psych.



"Journey" es un olvidado disco de muy buenas sensaciones en ambas caras. Distintas, pero complementarias. Dentro de un barroquismo muy propio del lugar geográfico al que corresponde. Y una cápsula del tiempo  innegable.

J.J. IGLESIAS  


Temas
A1 Journey
B1 Annalia
B2 Dream
B3 Solitude
B4 I Know The Time
B5 Jesus Christ

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