Entrada destacada

BATERISTAS EN LA SOMBRA XXXII: Ángel Crespo Dueñas

 Existen músicos (más de lo que se piensa) que, sin ser estrellas de primera magnitud, gracias a su trabajo han mantenido a las grandes figuras del mainstream en los primeros puestos de popularidad. Este es el caso de Ángel Crespo, todo un sacerdote de la batería que ha formado parte de numerosos estudios de grabación, y de giras de un sinfín de grupos y artistas de diversos estilos. En definitiva un todoterreno como así lo avala el premio otorgado en 2002 por la revista especializada: Batería Total, gracias a las votaciones de sus lectores.



Madrileño de nacimiento, Ángel cursó estudios en el Real Conservatorio de Madrid en las disciplinas de solfeo, percusión y conjunto coral. Empezó su carrera como profesor de batería, impartiendo clases a principios de los ochenta en el Centro de Estudios Musicales (C.E.M.) de Santa Cruz de Tenerife y, poco después, en la Escuela de Música Creativa de Madrid.

Como músico profesional inicia su carrera en 1985 donde se implica en actuaciones con Vicky Larraz, Cómplices o Duncan Dhú, participando también en discos de grupos como Esclarecidos ('De espaldas a ti' y 'Rojo'), Duncan Dhú ('Supernova') o Diego Vasallo ('Cabaret Pop’). Luz Casal, Rosendo Mercado e inclusive, entre otros muchos más, acompañando al Fary en sus directos durante el año 1988. Pero antes de su voluntad profesional, las actuaciones en la sala Coquette de Madrid, Ángel Crespo con otros dos músicos de la capital, realizaban unos directos abrumadores donde la improvisación cobraba protagonismo debido a su carácter colateral dotado de experimentalismo. 



En los noventa, continúa su vinculación con Esclarecidos, Duncan Dhú y Cabaret Pop, grupos con lo que realiza varias giras, así como con Juan Perro, Ketama, Alejandro Sanz, Víctor Manuel y Ana Belén, Miguel Bosé, Sergio y Estíbaliz o Amistades Peligrosas. En esta década, también interviene en discos para grupos y artistas como Casablanca ('Casablanca 4'), el directo de Duncan Dhú, Miguel Bosé ('Laberinto'), Hevia ('Tierra de nadie') o José María Guzmán ('Guzman y Cía'). Del mismo modo, aporta sus conocimientos en publicaciones para las revistas Batería Total y Baquetas.

A partir del año 2000, la actividad frenética de Ángel no cesa, lo que lleva a embarcándose de nuevo en giras de todo tipo: Cómplices, Ana Belén, Victor Manuel o Nacho Cano (en el musical 'Hoy no me puedo levantar'). Participa en la grabación del disco de Antonio Vega 'De un lugar perdido', el de José María Guzmán ('29 de Febrero') o el segundo de OBK ('Feeling'). Además fue el encargado de poner la percusión a las bandas sonoras de las películas de Icíar Bollaín "Te doy mis ojos" y Pedro Almodóvar "La mala educación". A lo que hay que sumar su militancia en diversos musicales como: Hoy no me puedo levantar, Ghost, We Will Rock You o Aladdin. Y claro está que un alto porcentaje de su carrera, a pesar de haber sido impulsada por Billy Cobham, ha estado vinculada a la mercenaria subsistencia. Y sin lugar a duda, camino de alcanzar los setenta años de edad, Ángel Crespo continúa siendo uno de los mejores bateristas españoles de todos los tiempos. Un músico insuperable, que a base de disciplina severa ha logrado poseer todo lo que una banda de primera línea necesita de un baterista. 



Ángel Crespo es por excelencia el dios del fraseo lineal y sus infinitas posibilidades, entre todos los rudimentos de la ley de la percusión. Es un artista tan arriesgado como virtuoso, en cuya persona ha destacado desde su infancia el respeto por el arte, y en concreto, por el de la interpretación, siendo conocedor de que en la música la nota más valiosa es el silencio. Camino de alcanzar los setenta años de edad, Ángel Crespo es un fiel reflejo de la humildad y no se achanta ante las ofensivas de frentes como los nuevos derroteros que adopta la música en sus diversos formatos, ni tampoco le teme a una inteligencia más deforme que artificial.

Este baterista debería de ser un ejemplo a seguir por causas fundamentales y humanas, pero… Actualmente, es un puré tamizado por la neo escasez neuronal, la repulsiva desidia, y una cuasi unánime marabunta social que actualmente se define por ser globalizada, altamente tecnológica y compleja, caracterizada por la inmediatez, el consumo, la diversidad cultural y el rápido flujo de desinformación. Una casposa colectividad impulsada por la inteligencia artificial y la digitalización, que presenta grandes oportunidades de conectividad junto con aberrantes retos como desigualdades, riesgos ambientales, noticias falsas y una tendencia hacia el individualismo dependiente. Este hecho, repercute notablemente en la vida presente de Ángel Crespo, tanto en el campo de la docencia como en el de acompañante de otros intérpretes musicales sonorizados por este síndrome global, cuyo pronóstico reviste una gravedad extrema. Y precisamente, esa no es la clave de la independencia artística, ni cuanto menos, de la social.



Ángel Crespo sigue estando ahí, en estado pleno y latente para quienes precisen de sus servicios en cualquier práctica musical, podrán contar con el respaldo de alguien que es mucho más que una mera garantía de ser un líder de la batería y la percusión, patria y ¿Cómo no? De otras fronteras. 

Luis Arnaldo Álvarez (Baterista  y Locutor profesional independiente









¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía










Comentarios