Dionne-Brégent – Deux (1977 / Capitol)
Ahora el mundo mira a Canadá, pero los proggers lo hemos hecho desde siempre. Gente con audacia, inteligencia, inventiva y creatividad ilimitada. Conexión europea? Sin duda. Y más si hablamos de la escena de Quebec.
Vincent Dionne (batería y percusionista, estilo "Dr. Octopus"). Y Michel Georges Brégent, (Clavinet, Echoplex, Leslie 925, Mellotron, Orchestron, Sequencer, Farfisa organ, piano Yamaha, Fender Rhodes, MiniMoog.....), formaban éste magnífico dúo en los mediados 70.
Su debut fue "Et Le Troisiéme Jour" (1976) y le siguieron "Deux" (1977), - el que hoy tratamos -, y "Brégent - Pour Partir Ailleurs" (1979).
En "Deux" acompañan Margot Morris al arpa, Pierre Cormier a las congas, así como una sección de viento y cuerdas en puntuales momentos, (más como leves arreglos). Así pues, entremos en materia.
"Ouverture" (6'10) muestra al instante que la percusión va a ser tan importante como los teclados. Con un inicio de timbales y sintetismos sinfonizantes del posible Orchestron. Teletransportación germánica a la Pell Mell o cercanías con Eela Craig. Devaneos mini-mooger emocionantes, campanas tubulares y puro feeling sinfo mid-70s. Capitol no iba a fichar a unos don nadie, eso está claro.
Acto seguido llega "Le Prophéte (Suite Fraternelle)" (17'47). Compuesta de cinco partes o capítulos, que forman la primera cara. Sonido de clavicordio y atmósfera del medievo. La orquestación es inmensamente rica, con arreglos de arpa y demás instrumentos clásicos. Un perfecto escenario para los omnipresentes teclados de Brégent, que asemejan los días de gloria de Rick Wakeman. Era el momento. Aunque aquí no se trata de efectismos virtuosos, sino de atmósferas que sugieren tiempos arcanos y leyendas oscuras. Todo escrito con mucho cuidado y desarrollado con experta naturalidad compositiva, que sugiere una trascendente sinfonía. Puede recordar a los primeros The Enid en más de un pasaje. Incluyendo símiles a jigas electrónicas que no desechan influencias bien asumidas del mejor Mike Oldfield, y hasta del más sinfónico Alan Stivell. Un prodigio de música instrumental preciosista, llena de soltura lírica y delicadeza progresiva. Brillante se me queda corto.
"Campus" (10'06), con sus nueve partes divididas, abre la segunda cara. Secuenciador y batería al unísono, junto a un enjambre sonoro de analogía Moog. Piano eléctrico Rhodes de toque jazz-lounge, percusiones marítimas y una sofisticación más urbana y terrenal que en la primera cara. Como una versión prog de Full Moon / Larsen Feiten Band. Haciendo la gracia, podríamos llamarlo "Yacht Prog". Aquí se desmelena Brégent con endiablados solos wamemaníacos. Abrigados por una jungla percusiva y detalles de música de cámara. Deslumbrantemente original y sorpresivo todo. No te lo esperas. Incluyendo un diálogo-pugna entre congas y batería, de turbo-rítmico efectismo. Vuelve el secuenciador junto a la armada sintetizada. Ofreciendo un final enérgico, bombástico, magnífico. Nada que ver con la primera cara. Esto es más terrenal.
Fin de fiesta con "Transit-Express" (9'52), continuando la línea jazzy de esta cara B, con un cierto recuerdo al mejor Peter Bardens de ésos días. Fogosidad sinfo-prog de cálida fluidez y excelente desarrollo. De una amplia percepción positiva, tanto en percusión como en teclas. Destaco atención sobre una marimba protagonista, que nos lleva directos a los Gong de Pierre Moerlen, en jam imaginaria con Tim Blake o el Klaus Schulze de "Moondawn". Probablemente mi pieza favorita de un disco entusiasmante.
Michel Georges Brégent falleció en 1993.
Recomiendo la trilogía 70s de Dionne-Brégent, encarecidamente. Canadá rara vez defrauda. Aquí tenemos un claro ejemplo.
J.J. IGLESIAS


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