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Light - The Story of Moses (1972)

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 Cuando se habla de rock progresivo holandés, ¿Qué bandas vienen a la mente? La respuesta es sencilla, breve y directa: ¡Focus! Es imposible ignorar la historia de esta banda en el rock holandés, una banda que conquistó el mundo con su música y su vasta y rica discografía, que, año tras año, sigue cosechando éxitos de gran relevancia. Y puedo afirmarlo con certeza, tras haber visto a esta banda tocar en Río de Janeiro hace unos años, y aunque ya no cuentan con la formación clásica que grabó sus magníficos álbumes de los 70, conservan la misma pasión y la misma fuerza de antaño. Sin mencionar que Brasil es, sin duda, uno de los países con los fans más acérrimos de Focus. Pero claro, esto me da pie a decir que el rock and roll holandés, especialmente el buen rock progresivo de siempre, no se limita solo a Focus. También me acordé de Focus porque descubrí a la banda de la que voy a hablar, y lo recuerdo muy bien, unos días después de aquel inolvidable concierto de Focus que vi en el e...

Andreas Kisser – Hubris I & II (2009) (Mascot Records)

 Andreas Kisser se toma con Hubris I & II unas libertades que sus acólitos como guitarrista de Sepultura agradecerán. Para qué montar algo fuera de la banda nodriza en el que la línea fundamental siga el ideario utilizado en la casa a la que regresar; mejor darse una oportunidad más allá de convencionalismos y, ante todo, etiquetas. Es este doble álbum una senda a seguir con pies firmes y oídos sin taras.



Los dispares recodos deparan materias por descubrir al ser reinventadas por este guitarrista. “The Forum”, por ejemplo, posee la habilidad de untar en la tostada de aquello denominado como neo metal en su vertiente misteriosa la mermelada de un rock alternativo hundido en su parte rítmica. “R.H.E.T.” resulta étnica a la par que futurista, mientras que “Lava Sky” pergeña inviolable mecanicismo. En “Sad Soil”, sin embargo, y ya penetrando en la espesa jungla de su segundo disco compacto, aparece la vena Brian May en un contexto bucólico y con algo de mantra instrumental. “Page” retrotrae al “Four Sticks” zeppeliniano y “Vivaldi” hace honor al apellido que utiliza como título. Al rodar la ambientación campestre de “0120” uno recuerda a los progresivos italianos Banco Del Mutuo Soccorso en “Canto Di Primavera”.



Los rasgos de su tierra brasileña, tan tribales como melodiosos, afloran en un “Breast Feeding” en el que Kisser ejecuta desde el paralelismo a esos California Guitar Trio cuando les da por lo mestizo. Primordial paso para asentar al audaz Andreas como solista en paralelo a Sepultura. Hubris I & II materializa a ese inesperado invitado que te soluciona una velada aburrida gracias a sus ocurrencias bien sembradas entre copa y copa.

Sergio Guillén Barrantes



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