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LA ESCENA DE CANTERBURY 16. Las cenizas itinerantes y final

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 El cambio de década hacia los 80 y en adelante tan solo dejaría a una banda de la escena en los terrenos del rock-pop y esa sería Caravan con sus altibajos y discos bastante mediocres solo para fans (yo incluido). Lo que entendemos por “Sonido Canterbury” de base como una derivación británica del rock progresivo no pasaría de la década de los 70´s. Todas las bandas a excepción del señor Pye Hastings, Geoff Richardson y demás colegas desaparecerían de las formaciones originales para trabajar en diferentes proyectos individuales o bien con otros músicos de la misma línea, pero con una inclinación prácticamente y principalmente basada en el jazz. La excepción synth-pop Sería Dave Stewart y su señora Barbara Gaskin que ya nada quieren saber de complejidades con la excepción de alguna colaboración puntual en la banda de Phil Miller In Cahoots. Phil Miller (1949-2017) fue el guitarrista de la escena por excelencia. Lo podemos encontrar en el culebrón canterburiano en multitud de ocasion...

Andreas Kisser – Hubris I & II (2009) (Mascot Records)

 Andreas Kisser se toma con Hubris I & II unas libertades que sus acólitos como guitarrista de Sepultura agradecerán. Para qué montar algo fuera de la banda nodriza en el que la línea fundamental siga el ideario utilizado en la casa a la que regresar; mejor darse una oportunidad más allá de convencionalismos y, ante todo, etiquetas. Es este doble álbum una senda a seguir con pies firmes y oídos sin taras.



Los dispares recodos deparan materias por descubrir al ser reinventadas por este guitarrista. “The Forum”, por ejemplo, posee la habilidad de untar en la tostada de aquello denominado como neo metal en su vertiente misteriosa la mermelada de un rock alternativo hundido en su parte rítmica. “R.H.E.T.” resulta étnica a la par que futurista, mientras que “Lava Sky” pergeña inviolable mecanicismo. En “Sad Soil”, sin embargo, y ya penetrando en la espesa jungla de su segundo disco compacto, aparece la vena Brian May en un contexto bucólico y con algo de mantra instrumental. “Page” retrotrae al “Four Sticks” zeppeliniano y “Vivaldi” hace honor al apellido que utiliza como título. Al rodar la ambientación campestre de “0120” uno recuerda a los progresivos italianos Banco Del Mutuo Soccorso en “Canto Di Primavera”.



Los rasgos de su tierra brasileña, tan tribales como melodiosos, afloran en un “Breast Feeding” en el que Kisser ejecuta desde el paralelismo a esos California Guitar Trio cuando les da por lo mestizo. Primordial paso para asentar al audaz Andreas como solista en paralelo a Sepultura. Hubris I & II materializa a ese inesperado invitado que te soluciona una velada aburrida gracias a sus ocurrencias bien sembradas entre copa y copa.

Sergio Guillén Barrantes



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