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OLIVER WAKEMAN (Parte 1 de 2): Clive Nolan & Oliver Wakeman – The Hound Of The Baskervilles (2002 / Verglas)

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 No cabe duda de que la actual formación de Yes está gafada.  Tras varios intentos reguleros (o alejados del prog, más exactamente), llegan con "Aurora" y editan el mejor disco en tiempos......Que sin embargo, no va a ser el disco Yes del año, por culpa de "From a Page". El doble ahora expandido, con sobrantes de aquel "Fly from Here", tan injustamente tratado. Más en concreto, hacia su auténtico cantante Benoit David, y el hijo de Rick, Oliver Wakeman. Se diría que, sabedores de que "le deben un finiquito justo" y una satisfacción,  le hayan cedido derechos a Wakeman JR. Con producción a su cargo, ha sido editado paralelamente por Mercury/Universal (un hecho algo inverosímil), cuando los actuales Yes están en Sony/Inside Out.  Que las sobras de aquella efímera formación le den cien vueltas al actual (y mejor) disco de Yes en eones, ya dice mucho de todo el embrollo. La alineación actual es un error anti-natura que se empeñan en conservar.  Ni Ge...

Vientos moderados del este - Un Manual de Signos y Sistemas (2024/ Astronomy)

 Año éste que termina pleno de sorpresas nacionales. Buena señal. Las bandas cada vez están más por ir a lo suyo, sin prestar atención al mainstream o a "gustar al público", error fatal.



Desde Alicante, Vientos Moderados del Este. Ya con el nombre comunican asombro. Y con el título de su primer trabajo, "Un Manual de Signos y Sistemas". Son un trío polivalente : Pablo Mateo (guitarra, bajo, voz y producción), Paco Esclapés (guitarra, bajo y voz) y César Espí (batería,  teclados, voz y letras).  Vientos de experimentación compositiva, de riesgo bien aplicado.

"La Familia" (5'54) es como una rumba crimsoniana. Sesuda rítmica y cambios en zig zag. Letras muy dignas de atención.  Poliedros melódicos instrumentales. Y mentales también. Combinan voces, energía y poder progresivo-psico, por ése orden. De entrada, excepcional.

Los títulos describen muy bien su estrategia, "No Habrá Paz  para los Vencidos" (6'14) se abre como hard-funk, pero pronto evoluciona, porque VMDE no pueden estarse quietos un segundo. Encajan voces, ritmos y hasta melodías beat. En un denso contexto elaborado. Solo de guitarra torturada y siniestrismo oscuro parejo a su inquietante portada....Culto a los Primigenios? A Shub-Niggurath? A Chtulhu?.....Climax final total.

Intro a lo David Lynch para "Proxémica. Partes 1 - 3"  (6'04), en casi surf propuesta, con guitarra psych de rareza Karoli - Cipollina. Fabulosa electricidad moldeada, en favor de un instrumental lleno de matices. Completo. Y sin embargo, entran muy bien, nada marcianos. Hasta para ser radiados en una Radio Fórmula,  caso de "El Discurso de Despedida" (6'18). Con su teclado yacht rock que disfraza sabio manejo compositivo y dominio maestro de herramientas rock-estilísticas. Otra vez una guitarra emocional y emocionante. Otra vez una sección de ritmo a no distraerse. Teclados que suben el nivel climático  y feliz resolución. Para mí,  éste sería el single.

Ahora una con retranca : "La Tarde en que Nietzche pegó a Platón con el mechero de Jim Morrison" (5'25). Faemino y Cansado no la titulan mejor. Usan un elemento festivo como disfraz para algo más profundo. Surrealismo filosófico con agudos mensajes en sus letras. Que rubrican yendo por senderos Camel, en otro tema redondo.

Una para dedicar, "Te Hace Falta un Escarmiento. Partes 1 - 2" (6'45), retoza en todo lo dicho, con la misma agudeza puesta al servicio de composición experimental, aplicada con espontaneidad y frescura. Un manual perfecto de bizarrerío psico-kraut.



La final "Vasilisa y la Bruja. Partes 1 - 5" (16'24) es el plato fuerte de despedida (y discurso). Qué bien juegan con el utillaje Floyd, sin que se note.  Expertos tahúres melódicos,  trabajan las piezas con mimo orfebre. Y aquí echan el resto. La parte instrumental central, con un solo de guitarra enorme, lleno de vitalidad emotiva y subiendo la carga sentimental a cada vuelta, es sublime. Mientras desarrollan y envuelven en onirismos space-rock dignos de Wallenstein o Grobschnitt. La resolución,  casi a modo jazz-blues-boogie, es de inesperada eficacia.

Estos vientos soplan con fuerte creatividad,  inspiración y alta originalidad.

Soplan con libertad. Una obligación su escucha.

J.J. IGLESIAS 



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