Entrada destacada

Cimerion - Vers la Montagne Noire (2021 / Les Productions Herétiques)

Imagen
 Hace tiempo que no comentamos algo de Dungeon Synth. Ya saben, el mismo perro con distinto collar. Revisitación bastante fiel al espíritu berlinés,  pero con un halo de "nueva tendencia". Capa de pintura envuelta en disfrazada modernidad. No por ello sin interés.  Desde Quebec, Cimerion es el nombre artístico de Monarque. Así,  a secas. Sintetista oscuro que desde sus húmedas mazmorras promete sólo música hecha con sintetizadores reales, percusiones y grabaciones de campo. De hecho, "Vers la Montagne Noire" fue inicialmente una cassette limitada a 300 copias. Hoy ya en reedición de variado formato. Con total aspecto de épica dark ambient, se presenta "Portail d'Obsidienne" (4'33). Majestuosa alfombra sonora, de perfecta melodía  para una audiencia con el Clan Atreides.  Si algo tiene este subgénero, es estructura cinematográfica definida, entre lo arcano y lo futurista. Algo que la Berlín School ya desempeñaba sin caer en lo explícito del tema, pe...

THE GODS - Genesis (1968)

 Con un álbum concebido a base de temas cortos para lo que se entiende en el mundo del rock progresivo, arranca su andadura un grupo cuyo bagaje se remite a un par de Lp's aunque su trascendencia es más dilatada, ya que en sus filas contaban con músicos que portaban la semilla que dará lugar a formaciones míticas y bien reconocidas como son hoy todavía URIAH HEEP, con Hensley y Kerslake un poco después; y JETHRO TULL que contará en sus inicios con Glascock.



THE GODS son una banda que con claras reminiscencias de otras influyentes (MANFRED MANN & EARTH BAND, MOODY BLUES, VANILLA FUDGE), redundan en un sonido que adoptan todos aquellos que quieren abrir sus fronteras hacia armonías y búsqueda de nuevos sonidos. Con un progresivo primitivo, conocido como proto-prog, sus composiciones se mueven dentro de nuevas aventuras todavía muy marcadas por la psicodelia candente, los acordes del órgano que se proyectan con mucha fuerza y un pop rock británico que ya no está en auge pero sigue al frente, caracterizado por los juegos y las armonías vocales.

Músicas directa, sin pretenciosidad, sin apenas arreglos, sencilla, construida mayoritariamente sobre una tupida capa del órgano de Hensley que tiene un peso especifico absoluto y que responde ante el reto de crear el cuerpo de las melodías con pocos acordes. Las guitarras quedan relegadas en algunos de los tracks , pero cuando aparecen lo hacen con energía,  arranques ácidos muy al estilo de HENDRIX.

La voz principal al estilo de David Byron nos hace pensar todavía más en la banda que llegará después, con el mismo tono de voz y el barroquismo clásico de Byron. Todos los componentes ponen a disposición la voz de tal forma que las armonías que arropan a la principal y el pop rock "Sergeant Peepers....." que se deja escuchar, nos recordará a BEATLES en su afán por crecer musicalmente.



Disco muy abierto, desenfadado,  que en la segunda cara presenta algún tema más trabajado que el resto, más duro, pero donde la tónica no es un sonido pesado, sino vivo y esencialmente auténtico.

La anécdota es la intro que todos los temas contienen y que hace referencia a efectos psicodélicos uniendo un corte con el siguiente.

Juan Carlos Rustarazo



¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía











Comentarios