Entrada destacada

Reddog And Friends – Booze, Blues And Southern Grooves (2022)

Imagen
  Nuestro invitado de hoy tomó su nombre de una tienda de ropa vintage llamada "Reddog". GUITAR WORLD incluyó a Reddog en el artículo: “Quién es quién del blues / 50 bluesmen que importan”. En 2010 fue nombrado mejor intérprete del International Blues Challenge en Memphis, Tennessee. Reddog (Jeff Higgins) comienza a tocar la guitarra al finalizar la escuela secundaria. Gran parte de la infancia de Reddog transcurrió en Virginia y la costa de Carolina del Norte. Se traslada a Atlanta para actuar un diversos clubs de la zona. Se le podía ver con asiduidad en el  Fuzzy's Place y  el Blues Harbor. Su primer disco, "Reddog", llega en 1986. En 1991 abre concierto para  G arth Hudson y Rick Danko de "The Band" en Stone Mountain Park. Su discografía se completa con: " Reincarnation" (1988), " Standing in the Shadows" (1989), " Broken Dreams" (1992) y " After the Rain" (1993).   La idea de esta grabación surgió cuando el ...

Jukka Gustavson - Kadonnut Haviamattomiin (1995)

 El idioma finés me resulta complicado de escribir y el título de este álbum del ya lejano 1995 se las trae y tengo que deletrearlo como un niño pequeño. Este músico formó parte de aquella banda legendaria de primeros setentas llamada Wigwam, muy conocidos en el espectro prog fusion europeo de la época, pero en absoluto pirineos abajo salvo por los que en nuestra enfermiza voluntad coleccionista buscábamos vinilo de importación hasta debajo de las piedras. Yo logré curarme de aquello, pero siempre quedan efectos secundarios. Los aficionados al progresivo en general tenemos varios frentes abiertos en cuanto a gustos y según que época del año surgen diferentes patologías en la escucha que dependen en parte del estado mental, de la medicación, el alcohol consumido, la depresión, la ansiedad generalizada, el deterioro por la edad o en otros casos de deficiencia neuronal por la mierda psicotrópica o alimentación inadecuada que a veces de manera idiota suele causar antagonismos y caprichos en los gustos del día, mes o año. 



El martirizarse musicalmente y el suplicio es algo que el cuerpo pide en casi todas las actividades relacionadas no solo con la música también en el arte en general. Esto es tan viejo como el mundo.

El jazz rock fusión tuvo un potente impacto en décadas anteriores y fue una alternativa muy recurrente en los amantes del rock progresivo, hoy ya convertido en un saco a veces ridículo sin fondo y sin control. Cuando un disco era interesante y te hacía volar la cabeza ya formaba parte de tu círculo personal independientemente de las etiquetas. En mis tiempos jóvenes era bastante normal qué en la estantería, conviviesen discos de Miles Davis, Crosby Still Nash, Pink Floyd, Creedence, Chicago, Yes, Duke Ellington, Laura Nyro, Pentangle, Zappa, Sandy Denny, Rare Earth, Alan Stivell, alguna marcianada Kraut electrónica, las sinfonías de Mahler o los cuartetos de cuerda de Bartok. Es decir, un batiburrillo que en mayor o menor medida considerábamos buena música. Por supuesto que los sinfónicos, aunque tengamos el sanbenito unilateral de radicalidad no estábamos todo el día escuchando a Génesis y Yes también aparecían Return To Forever, Ponty o Pat Metheny y un largo etc.



Lo países escandinavos tienen un montón de bandas de jazz rock progresivo que son una buena alternativa a la hora de buscar música de calidad. El teclista (pianista más bien) y compositor que nos ocupa Jukka Gustavson tiene no menos de quince trabajos editados que van desde 1978 a 2021. El disco presente es por puro azar. Echar el anzuelo a ver que pica y si el pez es interesante buscaremos peces similares que yo interpreto como una guía de búsqueda y que cada uno asuma aquello que le interese. El estilo de este señor es particular y por lo poco que he leído ha tocado diferentes palos, entre el jazz, el funk, soul, blues, el rock prog e incluso el pop aunque escuchando este “Kaddonuk” intuyo cierta exquisitez en su producción y que sin duda tendrá más cosas interesantes.

Alberto Torró


¿Te gustó el artículo? No te pierdas de los próximos artículos 



Vuestros comentarios son nuestra energía









Comentarios

  1. Cuantas veces nos hemos tenido que tragar nuestras palabras, cuando hace años decías....esto no lo tendré en la vida....y 30 años después.......

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente. Las contradicciones y los cambios de parecer son innatas a la condición humana. El sentido crítico, la experiencia y la edad te hacen ver las cosas con mayor perspectiva y desde luego con más flexibilidad. Naturalmente siempre hay unos límites y un baremo de calidad en la opinión propia. Muchas cosas que no me gustaban o me eran indiferentes bien sea por desconocimiento o por manías a día de hoy me gustan y también al contrario. Cosas que antaño me fascinaban ahora no las soporto y muchas veces no sabes ni por qué.

      Eliminar

Publicar un comentario