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CRÓNICAS DE LA RESISTENCIA: Øresund Space Collective - Live in Berlin 2018

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 Este ha sido un capricho porque me salgo de mi línea habitual de progresismos sinfónicos y aunque hay algunas bandas de este estilo que me parecen divertidas y locas lo cierto es que al final siempre chocan conmigo por la cantidad de “desbarre” y minutos de relleno de música improvisada muchas veces aburrida y sin sentido.  Improvisar tocando y dar en el clavo en momentos excepcionales solo sucede en escasos minutos de inspiración o acierto. El resto salvo que vayas colocado hasta las cejas y te de absolutamente igual un pedo flatulento o un sintetizador perdido intentando buscar la tonalidad que se sé te ha ido de las manos (casi siempre) puede ser un coñazo insoportable o un aburrimiento mortal para el sufrido oyente. Yo entiendo que como músico uno se “venga arriba” en la desinhibición absoluta. Todos lo hemos hecho alguna vez, pero también hay que aclarar que el que está abajo entre el público no tiene ninguna culpa ni obligación de soportarte y aguantar tus gracietas y o...

José Cid - 10.000 Anos Depois Entre Venus e Marte (1978 / Orfeu)

 Ya apareció  el teclista portugués José Cid por éstas páginas,  con su anterior banda Quarteto 1111 y su magnífico "Onde, Quando, Cómo, Porqué Cantamos Pessoas Vivas" (1975). Tres años después,  José Cid se embarca en éste proyecto conceptual en solitario, su propio "Space Oddity" en clave sympho-prog. Ayudado por Zé Nabo (bajo, guitarras), Ramón Galarza (batería), Mike Sergeant (guitarras) y el propio José Cid (omnipresente Mellotron, strings synths, teclados varios, Moog y voz, además de producción).



La odisea en el espacio da comienzo con "O Último Día Na Terra" (4'21). Un edén analógico  de típica sonoridad en los finales 70. Junto a la colosal coral mellotrónica y la potencia de un grupo de rock, su musculado prog convence al instante. Cantado con solvencia, en portugués,  no anda alejado de una suntuosidad propia del "Ciclos" de Canarios o el "Earth" de Vangelis. El carácter sólido y grupal de la obra le hace ganar puntos, aún a pesar de que los teclados son los absolutos protagonistas. 

"O Caos" (6'00) toma patrón casi hard-prog, al estilo de los primeros Asfalto. Acústicas,  Solina y Mellotron dominan, mientras un fino solo de guitarra los atrae hacia Eduardo Bort en su primer e inolvidable álbum. Podría también ser RPI (Rock Progresivo Italiano) de estar cantado en ése idioma, (Biglietto Per L'Inferno/ Museo Rosenbach, p. e.).

Piano y sintetizadores,  seguido de Mellotron de voces y fuerte y grandilocuente rítmica, exponen "Fuga para o Espaço" (8'10), donde la guitarra evoca grandiosidad propia de Bloque. El armatoste blanco es el líder entre la jauría teclística. Es sabido que José Cid era propenso a la mellotronitis aguda. Bendita enfermedad. El Moog aporta majestuosidad necesaria para que los críticos-haters de la época  se cagaran a gusto ante éstas "pretensiones". Sensacional ejemplo demostrativo sinfo-progresivo que en su día,  por aquí ni nos enteramos de su existencia. Y mira que estamos cerca. Exhibe un dramatismo apasionado acorde con el de nuestro "Jesucristo Superstar" (Canarios de nuevo).

Vuelta de cara para "Mellotron, o Planeta Fantástico" (6'43), en una onda Socrates Drank the Conium/Axis (no olvidemos que en los primeros estuvo Vangelis). Con una guitarra de ataque wah wah a lo Garybaldi. Rhodes y texturas de calado puro prog tal que unos Aphrodite's Child en "666". Con desembocadura instrumental Bloque que se erige formidable en todo su contexto y esplendor.

"10.000 Anos Depois Entre Venus e Marte" (6'05) posee un leve aire aflamencado-floydiano que los acerca a Imán Califato Independiente, tal cual. Que no es mala cosa. En su tratamiento dramático-vocal están sin embargo más en onda Módulos,  con los que también puede encontrárseles semejanzas. La proximidad hispana deja plasmadas influencias evidentes.

"A Partir do Zero" (4'43) parece un outtake de Il Balletto di Bronzo o La Máquina de Hacer Pájaros. Sintetizada horda de teclas en plenitud, apoyada por sagrado Mellotron a saco y sección rítmica desbocada. Ésto es una gloriosa bacanal sinfo-progresiva, para darle en el morro a ése amigo pelma fan del garage escandinavo o el glam italiano (que manda cojones).

"Memos" (2'07) no son los mencionados, sino el final del álbum,  con floydismos hispanos a la Araxes II / Azahar.



El cd cuenta con un magnífico bonus que no entró en el álbum original, "Vida (Sons do Quotidiano)" (12'41). Piano+spoken word+bebé llorón y grandilocuente entrada de banda sinfonata a más no poder. José Cid hace de Campeador de los sintes, cargándose sarracenos nuevaoleros a golpe de Moog y Mellotron de épica inmensa y drama italiano. Puro RPI/ Sky sound/ Spanish prog/ Telón de Acero style. Un enorme álbum éste,  que no tuvo continuación en la carrera de José Cid. Optó por otras vías musicales más rentables. Eso sí, nos dejó un clásico estratosférico.

J.J. IGLESIAS





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