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Light - The Story of Moses (1972)

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 Cuando se habla de rock progresivo holandés, ¿Qué bandas vienen a la mente? La respuesta es sencilla, breve y directa: ¡Focus! Es imposible ignorar la historia de esta banda en el rock holandés, una banda que conquistó el mundo con su música y su vasta y rica discografía, que, año tras año, sigue cosechando éxitos de gran relevancia. Y puedo afirmarlo con certeza, tras haber visto a esta banda tocar en Río de Janeiro hace unos años, y aunque ya no cuentan con la formación clásica que grabó sus magníficos álbumes de los 70, conservan la misma pasión y la misma fuerza de antaño. Sin mencionar que Brasil es, sin duda, uno de los países con los fans más acérrimos de Focus. Pero claro, esto me da pie a decir que el rock and roll holandés, especialmente el buen rock progresivo de siempre, no se limita solo a Focus. También me acordé de Focus porque descubrí a la banda de la que voy a hablar, y lo recuerdo muy bien, unos días después de aquel inolvidable concierto de Focus que vi en el e...

The Pink Mice – In Synthesizer Sound (1973/ Europa)

 Muchos volantazos tuvieron que dar éste grupo-colectivo de músicos alemanes hasta conseguir el éxito como Lucifer's Friend. Una de las más míticas bandas hard rock de los 70. Que fueran tan eclécticos en sus álbumes sólo podía deberse a su experiencia pasada.



 Así fueron publicando en sellos de serie barata bajo distintos nombres y estilos (hippie rock, psych, hard, jazz....) : Hell Preachers Inc, Bokaj Retsiem, Electric Food, Wight, Astérix. .....El Moogexploitation tampoco les fue ajeno. Seguramente les pidieron algo por demanda popular del sonido del momento. Peter Hecht a los teclados ("arreglos Rainer Hecht" es todo crédito existente en el álbum). Seguramente con Dieter Horns (bajo), Joachim Rietenbach (batería) y Peter Hesslein (guitarra) se marcaron "In Action" (1971/Europa) como The Pink Mice, y el teclado como instrumento dominante. 

Dos años después  llegaría "In Synthesizer Sound". Se le suele comparar erróneamente con ése pelotón  de imitadores de Walter Carlos que surgieron. Puede que ésa fuera la idea. Pero aquí había todo un grupo. Mucho Hammond, Rhodes y Moog, mucho Moog, eso sí. Escuchamos "Satz" de Bach, y estamos más cerca de Pell Mell, Trace o Focus. Preponderancia de teclados sí, pero con una banda de sólida cohesión. Curiosa la coincidencia de los ratoncitos blancos en contraportada. Que relaciono con el arte de Triumvirat, no sin cierto parecido quizá no tan casual.

Tschaikowsky fliparia escuchando su "Capriccio italien op. 45" a ritmo de "prog circense", al estilo de Wakeman cuando se ponía a hacer el chorra (no pocas veces, por cierto). Sin embargo es una pieza rock con una guitarra casi Blackmore (y no es el único caso).

En "Traumerei aus Kinderszenen" de Schumann el minimoog se pone solemne como requiere el momento. Sería ésta la música de ascensor de los 70? Probablemente uno de sus destinos, sí.  Vuelve el maestro Tschaikowsky en "Marsch aus Der NuBknacker", que ya escuchábamos como final del "Pictures...." de ELP. Una versión muy rockera con guitarra hard y ritmo ágil, que da paso a un Moog salvaje que todavía olía a recién comprado. "Badinerie aus Suite Nr.2, h-moll" de Bach sí que recuerda a los célebres trabajos de Walter/Wendy Carlos y los "Switched on Bach" saga. La segunda cara toma material de Mozart,  Suppé y Beethoven para seguir construyendo un genuino pedazo de su tiempo.




Bastante mejor álbum de lo que se cree, "In Synthesizer Sound" es moog-prog de arreglos rock muy inteligentes. Donde se combina el hard, jazz y proto-electrónica con base de barroco. The Pink Mice hicieron un encargo excelente.

J.J. IGLESIAS





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