Entrada destacada

MARS EVERYWHERE - Industrial Sabotage (1980 / Random Radar)

Imagen
 En un principio, Mars Everywhere fue concebido como un dúo electrónico en los finales 70, allá en Washington D. C. Y editaron una serie de cassettes, típico formato marginal perfecto para las inquietudes vanguardistas de aquel tiempo. Poco a poco, fueron sumándose músicos al proyecto, hasta llegar a los ocho miembros de su único álbum,  "Industrial Sabotage". Salió en el sello Random Radar, que era algo así como la antesala a Cuneiform Records. Y, dato importante,  de los ocho, seis tocaban algún teclado, a veces compartidos con otros instrumentos. Podemos comprobarlo viendo su formación: Carlos Garrazza (teclados, sintetizadores,  voz), Doug Hollobaugh (teclados), Greg Yaskovitch (bajo, trompeta, sintes, autoharp), Robin Anderson (percusión,  teclados), Tom Fenwick (teclados), Tom Scott (bassoon, ignoro si era el famoso Tom Scott), Earnie Falcone (guitarras) y Barney Jones (percusión, clarinete y electronics).  Todo un colectivo donde la electrónica era p...

LOS PASOS - Los Pasos (1967, Hispavox)

Cuando Manolo Díaz se sacó de la manga un futurible con nombre de 5 Bravos 5, los miembros que darían cuerpo al conjunto Los Pasos resultan elegidos para lucir bajo dicho diseño. Al final a Díaz se le cruza por delante un grupo liderado por un tal Mike Kennedy (Michael Volker Kogel en el registro), banda que terminaría llevándose al agua dicho respaldo y luciendo un final recorte en los números para restar como Los Bravos. José Luis “Joe” González, Luis Enrique Baizán, Joaquín “Joaquinín” Torres, Álvaro Nieto y Martín Careaga, veinteañeros –menos Torres, que aún pinta los diecisiete– bregados en formaciones como Los Jets, Los Diablos Rojos, Los Flaps o Los Sónor, logran gracias a un contrato con Hispavox sacar adelante aquellos Los Pasos que acababan de perder el chance de la promoción directa a primera división. 



En cualquier caso, de Manolo Díaz aún pueden contar con varias creaciones, entre las que destaca “La moto” como tema a remolque del éxito de Los Bravos; el caso es que Manolo se la ofreció primero a ellos, pero al quedarse con Kennedy y compañía obligó a Los Pasos a que la editasen después. En cualquier caso, la versión de Joe, Joaquinín, Álvaro, Martín y Luis Enrique funcionó mejor que bien. Tampoco se quedó atrás “Anoutschka”, tonada compuesta por los cinco, en colaboración con el miembro de Almas Humildes Antonio Resines –no confundir con el actor cántabro de igual nombre–, y que como inspiración toma la estepa rusa para narrar una triste historia de amor (su final instrumental retrotrae a la danza del kazachov). 



Algunas de sus canciones pueden parecer en un principio banales, aunque estos músicos gustan de los dobles sentidos o del mensaje final un tanto crítico y hasta ácido (“No me gusta decir sí”, “El pobre (Yo soy así)”). “Ojo por ojo” irradia un beat que muta en pop y desgarra sus vestiduras por una psicodelia nada complicada pero totalmente efectiva, tan loable como su reto a The Byrds calcándoles las maneras con estilazo vocal en “Quiero volver” –tremenda flauta que sobrevuela la canción–. Y así hasta doce cortes en un vinilo con cuerpo de LP en el que se podían encontrar todos sus sencillos de 1966 y 67; no así sus caras B, pues “Paso a paso” y “Los amos” se quedan fuera. Para romper una y mil lanzas por su talento.

por Sergio Guillén 

sguillenbarrantes.wordpress.com




Comentarios