Entrada destacada

FANTASIA - Fantasia (1975)

Imagen
 Anteriormente llamados ST. MARCUS BLUES BAND decidieron dar un cambio radical a su rumbo tomando una senda más experimental, y para ello lo primero fue cambiar su nombre por el de FANTASIA, nada que ver con lo anterior, tal vez lo que buscaban, pero el caso es que estamos ante una de las pocas bandas, por no decir la única, al menos que yo conozca, cuya procedencia es Finlandia, el país escandinavo más unido a la antigua Unión Soviética.  Hit-hat records, un pequeño sello, se hizo cargo de la grabación de este Lp que hoy presento. Su acogida no fue mala, aunque hay que tener en cuenta que el escenario finlandés y la esfera que lo rodeaba no hicieron mucho por ayudar de forma que no apareció en países democráticos hasta tiempo después. A finales de los 70 la discográfica, viendo lo que se venía encima desistió en volver a grabar un nuevo álbum con la banda, el progresivo ya no vendía y no estaban dispuestos a apostar nuevamente por ellos. Otro grupo se habría resistido ante las adversi

NIRVANA - All Of Us (1968, Island Records)

Un músico irlandés llamado Patrick Campbell-Lyons se encuentra en Londres con Alex Spyropoulos, compositor de origen griego dispuesto a dejarse mecer por las influencias que la nueva psicodelia de The Beatles y The Beach Boys estaba trayendo a un 1966 de caras nuevas. Ese barroquismo delicado, esas sinfonías en miniatura que representaban un pop evolutivo hacia espacios del inmueble por ocupar, casan con lo que el tándem llamaría Nirvana. 



The Story Of Simon Simopath, su debut, les hace apostar por los trabajos conceptuales marcando una narrativa que pronto se vería en muchos de sus contemporáneos. Un año después, maravillando desde el 68, Nirvana consigue no perder el impulso aunque trabajando sin la necesidad de un hilo con forma de cuento completo. All Of Us es tan orquestal como recargadamente soft rock, dotando cada canción de mínimos detalles que las giran en rompecabezas de formas majestuosas. 

“Trapeze” pone en su primer minuto lo que sería constante en el LP homónimo de Appaloosa, pasando en segundos al pop saltarín de un Paul McCartney juguetón. “Everybody Loves The Clown” por el título podría remitir al beatleiano “Being For The Benefit Of Mr. Kite!” y sin embargo es una canción casi infantil, llena de ritmo jovial, en la que las frases del vocal se escuchan al unísono con las de una tierna niña. “Girl In The Park” es ciento uno por ciento The Kinks, algo que no moja a “You Can Try”, afrancesada con categoría. 



“Tiny Goddess” o la balada remolque de The Moody Blues y Procol Harum, en unos días que más que a rebufo, circulaba en paralelo. Nirvana, la pareja que era capaz de construir su particular nido para el polluelo pop mientras no renegaba de la performance artística, como pasó en un espacio televisivo francés en el que ellos cantaron y Dalí les roció con pintura negra.

por Sergio Guillén

sguillenbarrantes.wordpress.com




Comentarios