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LA ESCENA DE CANTERBURY 13: Gong y el cachondeo patafísico.

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 Si existe un personaje particular e inclasificable de la Escena de Canterbury y del rock en particular ese es sin duda el australiano Daevid Allen nacido en 1938 y fallecido en 2015. Hay que decir de este hombre que jamás fue un engreído ni una altiva estrella del rock. Más bien todo lo contrario. Su carácter afable y bromista lo hacía asequible y próximo a todo tipo de personas que se acercaban a él. Siempre de buen humor y buen conversador. Inteligente y buen lector. Eso dice mucho de un músico en sentido positivo y no es fácil encontrarlos. El tipo caía bien o al menos esa es la información que tengo de él. Imagino que habrá opiniones diferentes pero con solo verlo parece un tipo cachondo y agradable. El mundo de la música en general está lleno de seres extraños y peculiares y este fue uno de sus más avanzados y particulares congéneres. Que un tipo se desplace desde Melbourne a Kent siguiendo la estela de los poetas beat tipo Ginsberg, Kerouac y Burroughs, ya daría para una nov...

SIGMA ORI - Beyond the Dome (2021/Eternal Colossus)

 Aparecieron por las páginas de Rockliquias presentándose con su primer trabajo y una extensa entrevista. Ellos son los barceloneses Sigma Ori y su trabajado rock instrumental, que comenzó a crearse por el 2017.



 El año pasado daban un segundo e importante paso con "Beyond the Dome". Un esfuerzo moral y físico,  por lo que ha supuesto la creación musical desde el 2020 hasta hace bien poco (crucemos los dedos). Algún día se tendría que escribir sobre esto, y cómo ha afectado psicológicamente a la música en particular. Andrés y Joan (guitarras) , José (batería) y Noel (bajo) se crecieron ante las adversidades,  eliminando cualquier obstáculo  que afectara a su desarrollo. Objetivo conseguido. 

Las primeras notas del piano en "Prograde" (2'27) suenan a créditos finales de una peli apocalíptica. Con la naturalidad de un Philip Glass, es un comienzo lleno de inteligencia y humanidad. "Elliptical Orbits" (8'01) expresa inquietud global, huele a siniestro experimento mundial. O eso siento yo al escuchar ésta forma de prog actual que no está reñida con el tradicional, ni mucho menos. Porque su construcción artesanal es excelente, añadiendo nuevas brisas aparecidas con el paso de los años. Esa trascendencia tan personal en su forma de abordar su estilo continúa en "Mankind" (6'37). No sin cierta urgencia que le sienta muy bien, aún cuando el tema lleva una planificación brillante. Como siempre digo, el post rock bien tocado se convierte en otra ramificación prog. Y Sigma Ori da sentido a mis palabras. "Mirtaka" (5'18) combina contundencia inicial con cierta corriente crimsoniana 80s, obteniendo resultados muy positivos. Las dos guitarras tejen estructuras de ilimitados recursos, una constante en su estilo. Y en "Beyond the Dome" (7'07) queda de manifiesto con la solvencia técnica  acostumbrada. Con un sector rítmico intachable, tanto en solidez como en fluida disposición estratégica.  Dos bandos que se entienden a la perfección. 



Deliciosa melodía nos trae "Blau" (5'05), que recuerda a aquel proyecto llamado Bruford Levin Upper Extremities en más de un momento.  "Existence" (6'59) podría definirse como kraut de nuestro tiempo. Con todos esos detalles que se han ido sumando desde sus inicios en los 70. Una probable definición  al llamado post rock. De cualquier modo es un corte completo,  que aprovecha cada segundo de su tiempo en aportar ideas encadenadas.  La coda final  de "Retrograde" (2'30) nos invita a la reflexión y a la esperanza,  porque ésta banda sabe extraer jugo sentimental de profundidad, con sus elegidas notas. Aún cuando todo se les haya puesto en contra, Sigma Ori siguen una evolución ascendente evidente. Y eso ahora mismo, es todo un logro.

J.J. IGLESIAS


 

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