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RAGNAR GRIPPE - Sand (1977 / Shandar)

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 Un sueco afincado en Francia en los 70, plaza que se hizo fuerte para el kraut, en los finales de ésa década. Intentando meter cabeza en la cosmic music en modo sintetista-sin-sintetizadores. Ese era Ragnar Grippe. Multiinstrumentista al que como digo, no se le reconoce sintetizador alguno en créditos: órgano,  recorder, armónica,  guitarra eléctrica,  campanas, maracas, voz y composición.  Tal vez "tuneó" su órgano y lo clonó en multipistas grabadas en cinta, capa sobre capa. Entró con inusitada fuerza en 1973 con su primer álbum,  "Capriccio". Al que le siguieron en ese mismo año, siete (7!!!) álbumes más!  Siendo la media por año posterior, de 4 a 5 obras anuales. Compulsivo, el señor artista. Así llegamos a este "Sand", que ya hacía en 1977, su disco número 25. Una ilimitada discografía, como puede intuirse, a lo largo de los años. "Sand" lo componen dos partes, una por cara. En "Sand Part 1" (24'50), se las apaña muy bien Grip...

Ganbara – Banan Banan (1985/ Elkar)

 Con éste tiempo infernal, resulta todo un placer volver la vista a Euskadi y a su folk prog de verdor refrescante. Allá por los primeros 80 se forma Ganbara.  Editando en 1982 su debut, "Behin batean". Su propuesta es un rico folk que mira de frente a leyendas británicas de la anterior década. Para 1985, el sello Elkar les edita "Banan - banan".



Siendo su formación un sexteto compuesto por la deliciosa voz de  M. Eugenia Etxeberria,  Ángel Unzu (guitarras), Josean Martín  Zarko  (guitarra clásica,  acústica,  dulcimer), Juan Ezeiza (instrumentos tradicionales), Josetxo Fernández (teclados) y Eduardo Salvador (bajo y flauta). Un mágico mundo se nos abre con "Bilutsik azkenean ur bazterrean" (6'26). La combinación de voces, acústicas y flauta ejercen fascinación instantánea.  Un bálsamo revitalizante para los sentidos embrutecidos por el día a día.  El teclado ayuda a ésa riqueza de sonidos. Curioso que no se acredite batería,  cuando la hay, y muy bien insertada. Una paz entre el medievo y lo tradicional se respira en "Herrimina" (4'30). Mike Oldfield se hubiera apuntado gustoso a ésta sesión.  Otra absoluta maravilla, de aires bretones, es "Goizean goizik jeikirik" (7'03). Dónde la estela mágica dejada por el druida Alan Stivell se deja sentir. Instrumentos de la tierra crean un fantasioso mundo propio, delicado y lleno de sensibilidad.  Algo realmente encantador y embelesante. Otra joya guiada por el bajo es "Bermioko uholdeak" (3'55), con una Etxebarria espléndida. Modernizan la propuesta con todo respeto  en "Zertara yiten zira" (6'50), consiguiendo resultados cercanos a Gryphon. Piano y travesera como introducción a "Piñudia laiñotan" (5'20) y cierto aire hippie a Laurel Canyon mafia. Vuelven los aires medievales para "Bereterretxeren kanthorioa" (6'25), le imprimen cierta actualización de texturas. Como si Pentangle se aliara con Alan Parsons Project. Y la mezcla funciona. Finalizan con "Banan-banan" (2'55) dejando un placentero sentimiento de paz, nostalgia y recuerdos.



Éste maravilloso álbum llegó a salir reeditado en Japón,  que allí valoran como se debe éstas cosas. Aún continuaron durante los 90 Ganbara,  lanzando cuatro trabajos más. Una recomendación personal.

J.J. IGLESIAS


 

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