Entrada destacada

Liquify – Voyage To The Outer Worlds (2026 / Black Throne)

Imagen
 No todo fueron malos augurios para el 2020. O tal vez por mediación de ellos, se consiguieron algunos efectos óptimos. Ésas cosas tan contradictorias, que tiene el ser humano. Tanner Ratcliffe decidió desde Washington, poner en marcha ése año su proyecto Liquify. One Man band que ya lleva siete discos editados. El último,  este "Voyage to the Outer Worlds". Al que le mete condimentos stoner a una más que depurada lección de space rock.  En realidad, es un fino guitarrista de blues que gusta de otros estilos, y los combina con efectividad. Sin hacer grandes cábalas alquimistas. A veces lo más simple es lo más efectivo. Cuidado, que es un arreglista de nivel. Y lo demuestra a cada disco.  Pinchamos "Rays from Andromeda" (9'39) y asistimos a una recuperación kosmische desde un más actual escenario sonoro. Ingrávidas cuerdas disparadas desde un mástil de genuina configuración bluesy. Que igual pueden evocar a Achim Reichel, Manuel Gŏttsching que Peter Green o Kim S...

Ganbara – Banan Banan (1985/ Elkar)

 Con éste tiempo infernal, resulta todo un placer volver la vista a Euskadi y a su folk prog de verdor refrescante. Allá por los primeros 80 se forma Ganbara.  Editando en 1982 su debut, "Behin batean". Su propuesta es un rico folk que mira de frente a leyendas británicas de la anterior década. Para 1985, el sello Elkar les edita "Banan - banan".



Siendo su formación un sexteto compuesto por la deliciosa voz de  M. Eugenia Etxeberria,  Ángel Unzu (guitarras), Josean Martín  Zarko  (guitarra clásica,  acústica,  dulcimer), Juan Ezeiza (instrumentos tradicionales), Josetxo Fernández (teclados) y Eduardo Salvador (bajo y flauta). Un mágico mundo se nos abre con "Bilutsik azkenean ur bazterrean" (6'26). La combinación de voces, acústicas y flauta ejercen fascinación instantánea.  Un bálsamo revitalizante para los sentidos embrutecidos por el día a día.  El teclado ayuda a ésa riqueza de sonidos. Curioso que no se acredite batería,  cuando la hay, y muy bien insertada. Una paz entre el medievo y lo tradicional se respira en "Herrimina" (4'30). Mike Oldfield se hubiera apuntado gustoso a ésta sesión.  Otra absoluta maravilla, de aires bretones, es "Goizean goizik jeikirik" (7'03). Dónde la estela mágica dejada por el druida Alan Stivell se deja sentir. Instrumentos de la tierra crean un fantasioso mundo propio, delicado y lleno de sensibilidad.  Algo realmente encantador y embelesante. Otra joya guiada por el bajo es "Bermioko uholdeak" (3'55), con una Etxebarria espléndida. Modernizan la propuesta con todo respeto  en "Zertara yiten zira" (6'50), consiguiendo resultados cercanos a Gryphon. Piano y travesera como introducción a "Piñudia laiñotan" (5'20) y cierto aire hippie a Laurel Canyon mafia. Vuelven los aires medievales para "Bereterretxeren kanthorioa" (6'25), le imprimen cierta actualización de texturas. Como si Pentangle se aliara con Alan Parsons Project. Y la mezcla funciona. Finalizan con "Banan-banan" (2'55) dejando un placentero sentimiento de paz, nostalgia y recuerdos.



Éste maravilloso álbum llegó a salir reeditado en Japón,  que allí valoran como se debe éstas cosas. Aún continuaron durante los 90 Ganbara,  lanzando cuatro trabajos más. Una recomendación personal.

J.J. IGLESIAS


 

Comentarios

anuncios multiplex