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Magia Nera – Montecristo (2020)

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 Hay obras que subvierten el tiempo. El tiempo y sus modas, fases y conveniencias que nos vemos obligados a seguir para encajar, para sentirnos parte de grupos sociales. Y cuando vemos a individuos desinteresados, a los marginados que defienden, a toda costa, la verdad de su música, y cuando hay un grupo que se adhiere a la idea, se asegura de que nunca pase de moda, dado que las modas conllevan imposición, y el arte, cuando está bien construido y es revolucionario, no tiene edad, no sucumbe al tiempo, a su cronología; al contrario, se renueva cada día, impactando la vida de quienes lo consumen, de quienes se identifican con su expresión. Y el rock and roll, que para algunos está muerto, se revela vivo, pleno y orgulloso cuando vemos que quienes subvierten el orden aún logran plasmar la esencia del estilo sin sonar anticuados ni cursis, ese cliché disfrazado de copias. Algunas bandas que trascienden el tiempo, incluso con todas las adversidades que se materializan en su camino, log...

Ganbara – Banan Banan (1985/ Elkar)

 Con éste tiempo infernal, resulta todo un placer volver la vista a Euskadi y a su folk prog de verdor refrescante. Allá por los primeros 80 se forma Ganbara.  Editando en 1982 su debut, "Behin batean". Su propuesta es un rico folk que mira de frente a leyendas británicas de la anterior década. Para 1985, el sello Elkar les edita "Banan - banan".



Siendo su formación un sexteto compuesto por la deliciosa voz de  M. Eugenia Etxeberria,  Ángel Unzu (guitarras), Josean Martín  Zarko  (guitarra clásica,  acústica,  dulcimer), Juan Ezeiza (instrumentos tradicionales), Josetxo Fernández (teclados) y Eduardo Salvador (bajo y flauta). Un mágico mundo se nos abre con "Bilutsik azkenean ur bazterrean" (6'26). La combinación de voces, acústicas y flauta ejercen fascinación instantánea.  Un bálsamo revitalizante para los sentidos embrutecidos por el día a día.  El teclado ayuda a ésa riqueza de sonidos. Curioso que no se acredite batería,  cuando la hay, y muy bien insertada. Una paz entre el medievo y lo tradicional se respira en "Herrimina" (4'30). Mike Oldfield se hubiera apuntado gustoso a ésta sesión.  Otra absoluta maravilla, de aires bretones, es "Goizean goizik jeikirik" (7'03). Dónde la estela mágica dejada por el druida Alan Stivell se deja sentir. Instrumentos de la tierra crean un fantasioso mundo propio, delicado y lleno de sensibilidad.  Algo realmente encantador y embelesante. Otra joya guiada por el bajo es "Bermioko uholdeak" (3'55), con una Etxebarria espléndida. Modernizan la propuesta con todo respeto  en "Zertara yiten zira" (6'50), consiguiendo resultados cercanos a Gryphon. Piano y travesera como introducción a "Piñudia laiñotan" (5'20) y cierto aire hippie a Laurel Canyon mafia. Vuelven los aires medievales para "Bereterretxeren kanthorioa" (6'25), le imprimen cierta actualización de texturas. Como si Pentangle se aliara con Alan Parsons Project. Y la mezcla funciona. Finalizan con "Banan-banan" (2'55) dejando un placentero sentimiento de paz, nostalgia y recuerdos.



Éste maravilloso álbum llegó a salir reeditado en Japón,  que allí valoran como se debe éstas cosas. Aún continuaron durante los 90 Ganbara,  lanzando cuatro trabajos más. Una recomendación personal.

J.J. IGLESIAS


 

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