En los finales 70, la industria discográfica reclamaba milagros. Bandas que venían de una educación musical completamente distinta, ahora se les exigía amoldarse a unos tiempos más simples, casi infantiles. Que se les cediera esa facultad de exigir tonterías a los lerdos ejecutivos, fue ponerse la losa en la tumba. Y gran culpa la tuvo el punk y la new wave. Tendencias que curiosamente, no vendían tanto como para hacer cambiar el planteamiento global de todo cristo. Una falta de respeto enorme, hacia el creador. Y una bajada de pantalones de éstos, que les costó muy cara. Así las cosas, las prog bands, y concretamente hoy hablo de Alemania, tuvieron que crear una nueva ramificación en su ya frondoso árbol estilístico. Sellos como Sky Records lo promulgaron: Ramses, Harlis, Bullfrog, Streetmark, Shaa Khan, Straight Shooter..... Otros más grandes, de superiores ligas, tuvieron que ponerse ése ceñido traje que limitaba sus inquietudes musicales. Temas que necesitaban diez minut...
Ellos lo llaman EP, pero muchos grandes discos de los 70 duraban lo mismo que éste, cerca de media hora. Los madrileños KrazarK debutan de largo con éste disco tras el single "Ride The Hell" del año pasado. Su estilo anda cerca del stoner sureño y desértico, pero puedes incluir classic hard y psych en la mezcla. Formados en 2015, lo componen Esteban Muñoz (voz solista y también cantante en Grapeshot), Kiara (guitarras), Joan (batería) y Álvaro Diez (bajo, ex Dover).
Su actividad por la capital es constante, y no me extrañaría poder verlos por Zaragoza cualquier día de estos, porque por aquí gustan de traer bandas de su estilo. Crucemos los dedos.
"Dark City" (6'43) arrasa en su salida, con voz huracanada cavernícola, bajo destripante, batería demoledora y guitarra a la Zakk Wylde. Sin dejar prisioneros, vaya. El solo de Kiara, -y la canción en sí -, tiende al blues rock a mitad de la misma. Con muy buenas maneras de Esteban y un corrosivo wah wah. De vuelta al vendaval sonico del comienzo, con una sección de ritmo desatada. KO en el primer asalto. La señora guitarrista de éste grupo combina con habilidad y sabiduría, modos vintage y psicodélicos , con otros más metálicos, stoner y actuales, según requiera el momento.
Así se presenta el nuevo single, "Keep Your Fire Alive" (4'32). En tremenda explosión de influencias Fu Manchu, Kyuss, Clutch o hasta el patrono del gremio, San Hendrix de todos los Marshalls.
"No Pride" (4'23) es como una jodida tempestad en el desierto. Magia negra aprendida en buena parte de Black Label Society y puesta en práctica con toda la mala leche del mundo. Los cuatro se salen en cada uno de sus roles, seguros, rotundos y retadores, justo lo que exige ésta música.
Ese wah wah serpenteante como una cascabel, inocula adictivo veneno en "Southern Metal Fest" (5'12). Un pedazo de cañonazo southern stoner de pesado hard rock blues como base. Con la guitarra apisonadora de Kiara como un homenaje a Elyse Steinman, la desaparecida (por estas fechas del año pasado), guitarrista de los eternos Raging Slab. Apocalípticos, los madrileños.
"Ride the Hell (Remastered)" (5'55) es una rehecha versión de su primer single. Un temarraco del infierno que Mefisto usa para atormentar almas inmundas desde que KrazarK lo compuso.
Ésta banda posee unas potentes cartas para apostar fuerte en el difícil poker del rock internacional. Actitud, TODA. Saben cómo se toca hard stoner rock y, más importante, saben transmitirlo.
Comentarios
Publicar un comentario